6.9 C
San Luis Potosí
sábado, enero 10, 2026

Trump amenaza con invadir países como si fuera el menú del día

De Venezuela a Colombia, el presidente de EU anuncia operaciones terrestres 'muy pronto' y advierte que 'cualquiera' que venda drogas puede ser atacado

Destacadas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

TL;DR

  • Trump anunció que ‘muy pronto’ comenzarán ataques terrestres en Venezuela porque ‘es mucho más fácil’
  • Amenazó a Colombia y ‘cualquiera’ que produzca o venda drogas a EU, diciendo que ‘está sujeto a ataques’
  • Acusó sin pruebas a narcotraficantes de matar a 200 mil personas el año pasado
  • Las declaraciones llegan días después de su llamada con Maduro, en medio de tensiones por despliegue militar en el Caribe
  • La escalada ocurre mientras Trump culpa a la administración Biden de permitir flujo de drogas ‘sin control’

«Muy pronto» suena a amenaza de novio tóxico, no a política exterior

Donald Trump tiene un nuevo juguete: la invasión de países soberanos. Este martes, en una reunión de gabinete retransmitida por la Casa Blanca, el presidente estadounidense anunció que «muy pronto» comenzarán los ataques por tierra en Venezuela. ¿La razón? Según La Jornada, Trump declaró que «es mucho más fácil. Conocemos las rutas que toman. Lo sabemos todo sobre ellos. Sabemos dónde viven. Sabemos dónde viven los malos». La frase suena más a diálogo de película de acción barata que a estrategia geopolítica seria.

De Venezuela a Colombia: la lista de la compra bélica

Pero Venezuela no sería el único destino en el menú de intervenciones. Trump lanzó una advertencia directa a Colombia, diciendo que «escuchó que Colombia está produciendo cocaína. Ellos tienen plantas para producir cocaína y luego nos la venden». Según Proceso, el magnate neoyorquino consideró que «cualquiera» que produzca o venda drogas a Estados Unidos «está sujeto a ataques». La lógica es simple y peligrosa: cualquier país que participe en el narcotráfico (real o percibido) se convierte en blanco legítimo.

200 mil muertos y cero pruebas: el arte de la acusación espectacular

Para justificar esta escalada bélica, Trump recurrió a números dramáticos: acusó sin pruebas a presuntos narcotraficantes de la región de matar a «más de 200 mil personas el año pasado». La declaración, reportada por Reforma, vino acompañada del clásico «vamos a acabar con esos hijos de puta». El problema no es el lenguaje soez (eso ya lo esperamos), sino la falta de sustento para cifras que justificarían una guerra. ¿De dónde salen esos 200 mil? ¿Qué metodología usaron? ¿O es solo otro número inflado para generar pánico?

La llamada con Maduro: ¿diplomacia o teatro previo a la invasión?

Lo más curioso de este circo bélico es el timing. Proceso documenta que las declaraciones de Trump llegan apenas unos días después de que mantuviera una conversación telefónica con Nicolás Maduro. ¿Qué se dijeron? ¿Fue una advertencia privada antes del anuncio público? ¿O fue teatro diplomático para luego justificar la acción militar? La secuencia es sospechosa: llamada cordial, luego amenaza pública de invasión.

El chivo expiatorio perfecto: culpar a Biden del caos actual

Como buen estratega de la distracción, Trump no perdió la oportunidad de culpar a su predecesor. En su intervención, acusó a la administración Biden de aplicar una política migratoria que ha permitido un flujo de drogas y la entrada de «asesinos» sin «ningún control». Según La Jornada, esta narrativa sirve para justificar su giro agresivo: si el problema es tan grave (200 mil muertos, según él), entonces cualquier medida extrema está justificada.

¿Antinarcóticos o excusa para intervencionismo vintage?

Aquí está el meollo del asunto: ¿realmente le preocupan las drogas o solo busca pretextos para revivir la doctrina Monroe 2.0? La historia latinoamericana está plagada de intervenciones estadounidenses justificadas con narrativas similares. Lo de «sabemos dónde viven los malos» suena demasiado parecido a los argumentos usados en Iraq para justificar invasiones basadas en «inteligencia» cuestionable. Reforma captura la esencia del problema: Trump no está hablando de operaciones antinarcóticos coordinadas, sino de ataques unilaterales contra países soberanos.

El problema de amenazar a «cualquiera»: cuando todos son enemigos

La frase más peligrosa de todo el discurso es esa: «cualquiera que esté haciendo eso y vendiéndolo en nuestro país, puede ser atacado». ¿Quién define qué es «eso»? ¿Qué constituye «vender drogas a EU»? ¿Un campesino colombiano que cultiva coca? ¿Un político local que recibe sobornos de narcos? ¿Un banco que lava dinero? La ambigüedad es la herramienta perfecta para justificar lo que sea. Como señala Proceso, esta lógica convierte a medio continente en potencial blanco militar.

La pregunta incómoda: ¿quién gana con esta guerra?

Mientras Trump habla de 200 mil muertos y «acabar con esos hijos de puta», vale preguntarse: ¿realmente una intervención militar reducirá el flujo de drogas? La historia sugiere lo contrario: las guerras antinarcóticos suelen aumentar la violencia, corromper instituciones y desplazar el problema a otras regiones. Pero quizás esa no sea la meta real. Quizás la meta sea demostrar fuerza ante su base electoral, distraer de problemas domésticos, o simplemente ejercer poder porque puede. Lo cierto es que cuando un presidente anuncia invasiones «muy pronto» como si fuera el horario del metro, algo huele muy mal en la política exterior.


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Publicidad -spot_img

Más noticias

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias