TL;DR
- Trump informó al Congreso que EE.UU. está en «conflicto armado» con los cárteles
- 5 ataques a embarcaciones venezolanas dejaron 27 muertos en septiembre y octubre
- Expertos señalan que estas acciones violan el derecho internacional
- La designación como terroristas afectará a migrantes y ciudadanos sin conexión real con narcotráfico
- El 90% del fentanilo viene de México, pero los ataques se enfocan en Venezuela
Cuando el martillo busca clavo
Donald Trump tiene un nuevo juguete: el derecho internacional humanitario. Según BBC, el presidente estadounidense informó al Congreso que Estados Unidos está en un «conflicto armado» con los cárteles de la droga, a los que ahora considera «combatientes legales». El memorándum confidencial, obtenido por medios internacionales, justifica el uso de la fuerza contra estas organizaciones que, según Trump, «equivalen a un ataque armado contra Estados Unidos».
Los muertos que no importan
El Real Instituto Elcano documenta que desde principios de septiembre, la Administración Trump ha llevado a cabo cinco ataques contra embarcaciones venezolanas, dejando un saldo de 27 fallecidos. Lo curioso: en los últimos cuatro casos, no se ha precisado ni la ubicación exacta de los barcos ni la presunta vinculación criminal de quienes iban a bordo. Como si matar gente fuera tan trivial como ordenar una pizza.
El problema de llamar terrorista a todo
Aquí es donde la cosa se pone interesante. El Brennan Center explica que aunque el término «carteles» evoca narcotraficantes, la orden ejecutiva es imprecisa sobre quiénes serán afectados. Lo peor: el alcance de estas medidas atrapará a un gran número de personas -migrantes, ciudadanos, residentes- con poca o nula conexión al narcotráfico. Pagar a un cártel para cruzar la frontera podría convertirse en «apoyo material al terrorismo».
La contradicción que nadie menciona
El País revela un dato crucial: cerca de 100.000 estadounidenses mueren cada año por sobredosis de droga, pero la mayor parte de esos fallecimientos se deben al consumo de fentanilo. Y ese narcótico procede en su mayor parte de México, según expertos, no de Venezuela. Sin embargo, los ataques se concentran en aguas venezolanas. ¿Coincidencia o estrategia geopolítica disfrazada de guerra contra las drogas?
Cuando la solución es peor que el problema
Luke Moffett, profesor de la Queens University de Belfast, le dijo a BBC Verify que «se puede utilizar la fuerza para detener una embarcación, pero generalmente deben emplearse medidas no letales». El uso de la fuerza podría constituir una «ejecución arbitraria extrajudicial» y «una violación fundamental de los derechos humanos». Mientras tanto, el Real Instituto Elcano señala que combatir eficazmente el crimen organizado requiere fortalecer instituciones locales, abordar la desigualdad y frenar el flujo ilegal de armas desde Estados Unidos a México. Cosas que, curiosamente, no aparecen en el memorándum de Trump.
La guerra que nadie pidió
Lo más preocupante: según El País, funcionarios del Pentágono no han podido ofrecer una lista de cuáles son las organizaciones designadas como terroristas incluidas en este conflicto. Una «gran fuente de frustración para algunos legisladores». Es decir, estamos en guerra contra… alguien. No sabemos exactamente contra quién, pero estamos en guerra. Suena a guión de película de terror, pero es política exterior estadounidense en 2025.
Fuentes consultadas:
- Realinstitutoelcano – Estados Unidos redefine al crimen organizado como amenaza terrorista
- Bbc – EE.UU. está en un «conflicto armado» contra los carteles de la droga, informa Donald Trump al Congreso de su país – BBC News Mundo
- Brennancenter – El peligroso alcance del plan de Trump para designar a los carteles como organizaciones terroristas
- Elpais – Trump decide que Estados Unidos ha entrado en guerra con los carteles de la droga


