TL;DR
- Somos MX promete integrar jóvenes para las elecciones 2027
- Su dirigencia recorre municipios buscando perfiles ciudadanos
- El partido se presenta como opción democrática y renovadora
- Pero su base incluye exfuncionarios de todos los partidos tradicionales
La renovación que huele a viejo
Somos MX anda recorriendo municipios buscando «perfiles ciudadanos» para armar su estructura rumbo a 2027. Según El Universal, el partido está enfocado en la integración de sus estructuras para participar en la contienda electoral del próximo año. Suena bien, ¿no? Un partido fresco, con ganas de darle espacio a la gente nueva. Hasta que te das cuenta de que la «gente nueva» viene con décadas de experiencia en el poder.
El reciclaje político más descarado
Aquí está el truco: Somos MX se presenta como la opción democrática, la que va a cambiar las cosas, la que va a darle voz a los jóvenes. Pero cuando escarbas un poco, encuentras que su base son los mismos de siempre: exsalinistas, claudioequisistas, teveaztecos y prianistas. Es como si quisieran venderte un refresco nuevo pero con la misma fórmula de hace 30 años. La pregunta incómoda es: ¿de verdad buscan integrar jóvenes o solo necesitan caras nuevas para tapar a los viejos operadores?
La contradicción que nadie menciona
El partido dice que quiere «atender las verdaderas demandas», pero ¿cuáles son esas demandas? Porque si la demanda principal de los jóvenes es precisamente que se vayan los políticos de siempre, entonces Somos MX está haciendo exactamente lo contrario. Está creando un espacio donde los políticos veteranos pueden seguir en el juego, pero ahora con un disfraz de renovación. Es el equivalente político a ponerle pintura nueva a una casa con cimientos podridos.
El juego de las estructuras
Lo más interesante es el enfoque en «conformar una estructura competitiva». En la política mexicana, «estructura» casi siempre significa maquinaria, operadores, gente que sabe mover votos. Y esos operadores rara vez son jóvenes idealistas. Son los mismos que han estado moviendo hilos desde los 90, los que saben dónde están los votos duros, los que tienen contactos en los municipios. Somos MX no está construyendo algo nuevo – está rentando la maquinaria vieja y poniéndole un letrero nuevo.
2027: ¿la gran apuesta o el último intento?
Todo este movimiento tiene un objetivo claro: las elecciones de 2027. El partido sabe que tiene que armar algo rápido si quiere competir. Pero aquí está el problema: cuando armas rápido, casi siempre armas mal. Y cuando tu materia prima son políticos reciclados, lo que construyes es más de lo mismo. La verdadera pregunta no es si Somos MX va a integrar jóvenes, sino si esos jóvenes van a tener algo que decir cuando estén rodeados de operadores con más experiencia que ellos en el arte del clientelismo.
La democracia de los mismos
Francisco Valdés Ugalde escribe en El Universal sobre Somos MX como «un partido por la democracia». Pero la democracia no se trata solo de tener más partidos – se trata de tener opciones reales, distintas. Si todos los partidos terminan llenándose de los mismos políticos, entonces tenemos más de lo mismo con diferentes colores. Es como ir a un restaurante donde todos los platillos tienen los mismos ingredientes, solo cambia el nombre en el menú.
Lo más triste es que probablemente funcione. Porque en la política mexicana, la experiencia cuenta más que las ideas nuevas. Y los operadores viejos saben cómo ganar elecciones, aunque sea con las mismas prácticas de siempre. Somos MX podría terminar siendo exitoso precisamente porque no es nuevo – porque es lo conocido, pero con mejor marketing.
Así que cuando veas a Somos MX prometiendo integrar jóvenes, recuerda: están buscando carne fresca para alimentar una maquinaria vieja. Y en este juego, los jóvenes idealistas suelen terminar siendo los que reparten volantes mientras los veteranos toman las decisiones. La verdadera renovación no viene de ponerle caras nuevas a viejas prácticas, sino de cambiar las prácticas. Y eso, hasta ahora, no parece estar en la agenda de nadie.


