TL;DR
- La primera reunión cara a cara entre Sheinbaum y Trump tardó 10 meses en concretarse y fue en un sorteo de la FIFA
- Trump dice que hablaron «principalmente de comercio», pero Sheinbaum admite que «no avanzamos mucho» en temas sustanciales
- Mientras Trump revive la Doctrina Monroe y amenaza con dejar vencer el T-MEC, Sheinbaum regala su boleto de inauguración
- El escenario deportivo sirve como cortina de humo para tensiones comerciales y migratorias que siguen sin resolverse
10 meses de espera para media hora de fútbol y comercio
No fue en la Casa Blanca. No fue en Los Pinos. La primera reunión cara a cara entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump después de casi un año de tira y afloja bilateral se dio en el Kennedy Center de Washington, durante el sorteo del Mundial 2026. La Jornada documenta que tuvieron que pasar más de 10 meses para este encuentro, que originalmente iba a ser en la cumbre del G7 en junio pero Trump se salió por las tensiones en Medio Oriente. Ya para diciembre, el escenario era una gala deportiva.
«¿Este equipo es bueno?» y otras preguntas profundas
Según El Financiero, la conversación fue tan sustancial como un partido amistoso de pretemporada. Trump preguntaba «¿este equipo es bueno o no tan bueno?» sobre las selecciones que salían en el sorteo. Sheinbaum admitió que no sabe mucho de hockey, el deporte nacional de Canadá. Y mientras tanto, en el fondo, sonaba la música de fondo del T-MEC que está por revisarse y que Trump ya amenazó con dejar vencer.
La Doctrina Monroe con uniforme de futbolista
Aquí es donde la cosa se pone interesante. Proceso señala que Trump aprovechó el evento para revivir la Doctrina Monroe de «América para los americanos» y anunciar que durante el Mundial continuarían las redadas contra migrantes. El mismo día que la FIFA le dio un «premio de la paz» por sus esfuerzos en Gaza y Ucrania, el magnate usaba la cancha deportiva para marcar territorio geopolítico. No es coincidencia: el Mundial 2026 tendrá audiencia de 5 mil millones de espectadores. ¿Mejor escenario para proyectar poder?
Sheinbaum: respetuoso pero sin avances
La presidenta mexicana sale del encuentro diciendo que Trump fue «muy amable» y «muy respetuoso», según El Financiero. Pero en la misma respiración admite: «no avanzamos mucho en la reunión privada». O sea, cordialidad de etiqueta, cero progreso en lo que importa: aranceles, migración, seguridad, el cierre de la frontera al ganado mexicano por el gusano barrenador. La Jornada recuerda que los embajadores en retiro advierten: «estamos ante un presidente que no termina de definir lo que realmente quiere».
El boleto regalado y la inauguración en el Zócalo
Mientras Trump planea cómo usar el Mundial para su agenda, Sheinbaum anuncia que no irá a la inauguración en el Estadio Azteca. Aristegui Noticias reporta que la mandataria verá el partido inaugural en el Zócalo con la gente y regalará su boleto a «alguien que nunca tendría la oportunidad de ir». Un gesto simbólico frente a la pompa del poder, pero que no resuelve los aranceles unilaterales ni las amenazas al T-MEC.
Lo que no se dijo en la cancha
Aquí está el meollo: Trump dice que hablaron «principalmente de comercio», pero Sheinbaum reconoce que no tocaron seguridad. La Jornada documenta que hay «entendimiento bilateral en seguridad y reducción en 50 por ciento del tráfico de fentanilo», pero eso no se discutió en esta reunión. ¿Entonces de qué «comercio» hablaron? Del T-MEC que Trump amenaza con dejar morir para negociar algo nuevo desde cero. El mismo tratado que en el primer semestre de 2024 movió 415 mil millones de dólares.
El deporte como cortina de humo geopolítica
La historia se repite: los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 con Hitler, el Mundial de Argentina 1978 con la dictadura. Ahora Proceso advierte que el 2026 llevará la huella de Trump. El magnate ya mostró el patrón: usa finales de béisbol, futbol americano, foros económicos para su agenda. ¿Por qué el Mundial sería diferente? Con 5 mil millones de espectadores viendo, es la vitrina perfecta para su «América para los americanos» mientras aplica redadas migratorias y presiona por un nuevo T-MEC a su medida.
La partida que apenas empieza
Sheinbaum dice que el Mundial «genera buenas condiciones para la relación entre los tres países». Trump dice que hablaron de comercio. Los hechos dicen otra cosa: 10 meses para media hora de conversación superficial, amenazas al T-MEC, redadas migratorias anunciadas, y un presidente estadounidense que según los diplomáticos mexicanos en retiro «no termina de definir lo que realmente quiere». El sorteo ya pasó. El verdadero partido -el del comercio, la migración, la soberanía- apenas va en el minuto 1. Y México no puede darse el lujo de jugar a preguntar «¿este equipo es bueno?» cuando las reglas del juego las está cambiando el contrario.
Fuentes consultadas:
- Jornada – Comercio, tema toral en diálogo con Sheinbaum, dice Trump
- Proceso – Mundial de futbol 2026: la cancha política de Trump
- Aristeguinoticias – ‘Voy a estar con la gente’, Sheinbaum reitera que no acudirá a la inauguración del Mundial 2026
- Elfinanciero – ‘¿Ese equipo es bueno?’ Así fue la plática entre Sheinbaum, Trump y Carney en el sorteo del Mundial


