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miércoles, febrero 25, 2026

El Tri en crisis: cuando la afición se convierte en el rival más duro

Los abucheos en Torreón exponen la fractura entre jugadores y seguidores a 7 meses del Mundial

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TL;DR

  • México no gana desde hace 5 partidos – 4 empates y 1 derrota en amistosos
  • Afición de Torreón gritó «¡Fuera Vasco!» y abucheó al equipo completo
  • Raúl Jiménez criticó duramente a los aficionados por los abucheos
  • David Faitelson estalló contra los jugadores: «Ridículos y con poca vergüenza»
  • El equipo no conecta con su gente a 7 meses de ser anfitrión del Mundial 2026

El desmadre en Torreón: cuando el estadio se volvió contra su equipo

El Territorio Santos Modelo vibró anoche, pero no de emoción. Los gritos de «¡Fuera Vasco!» que documenta Record no fueron el clásico coro de frustración pasajera. Fue el estallido de una afición que lleva meses tragándose un futbol insípido y que ya no aguanta más. Lo curioso es que el empate 0-0 con Uruguay fue solo la excusa, no la causa. La verdadera bomba de tiempo lleva meses tickeando: México no gana desde julio, cuando derrotó a Estados Unidos en la final de la Copa Oro.

Los números que nadie quiere ver

Según El Siglo de Torreón, el Tricolor acumula cinco partidos sin victoria: cuatro empates (Japón, Corea del Sur, Ecuador y Uruguay) y una derrota (Colombia). Pero lo que realmente duele son los detalles: apenas 3 goles a favor en esos cinco compromisos y 7 en contra. No es que no ganen, es que ni siquiera ofrecen espectáculo. Y la gente paga entrada para ver esto.

La respuesta de los jugadores: del desconcierto al reproche

Raúl Jiménez no se mordió la lengua. «Lo que deja triste es jugar de local y que te abucheen, que fuera Vasco, que le griten put… al portero, eso es lo que deja triste», dijo el delantero según Record. Y ahí se armó el verdadero lío. Porque Jiménez no solo se quejó de los abucheos, sino que soltó la bomba: «tal vez por eso siempre nos llevan a Estados Unidos». O sea, según él, el problema no es el mal futbol, sino que la afición mexicana es muy exigente. Como si fuera culpa nuestra que no puedan hacer un pase al primer toque.

Faitelson entra al quite y los deja en la lona

David Faitelson no se quedó callado. En El Siglo de Torreón documentan su estallido: «Los futbolistas quejándose de los abucheos… Ay, pobrecitos, que no los desaprueben, por favor… ¡Ridículos y con poca vergüenza! El aficionado gasta en el boleto, enciende la TV consume, compra la camiseta y genera los grandes sueldos de muchos de esos mediocres futbolistas». Y tiene razón en algo: la afición no es un coro de aplausos automáticos. Si pagas por ver un espectáculo y te dan mediocridad, tienes derecho a protestar.

El Vasco Aguirre: entre la espada y la pared

Javier Aguirre, según Yahoo Noticias, dijo que «no soy quién para juzgar a la afición menos a la nuestra, son libres y soberanos, pagan su boleto y tienen toda la libertad del mundo». Una postura más diplomática que la de sus jugadores, pero que no resuelve el problema de fondo. El Vasco prometió un equipo del que la afición «se sintiera orgulloso» e «identificado». A 472 días de su regreso, esa promesa suena a chiste malo.

La desconexión que duele más que un gol en contra

Lo que realmente preocupa, como señala Yahoo Noticias, es que México no conecta con su afición a siete meses del Mundial. Y estamos hablando del anfitrión. No es cualquier torneo: es EL evento en casa después de décadas. Y en lugar de sentir que vamos creciendo rumbo al 2026, da la impresión de que vamos en reversa. Los jugadores se quejan de los abucheos en lugar de preguntarse por qué los abuchean. El técnico parece perder el control del vestidor. Y la afición, esa que supuestamente debería ser el motor, se convirtió en el juez más severo.

¿Y ahora qué sigue?

El problema no son los abucheos de anoche en Torreón. El problema es que esto se está volviendo la norma. Ya pasó en el Akron de Guadalajara contra Ecuador, y ahora en el TSM Corona. La pregunta incómoda que nadie quiere hacer: si esto pasa en amistosos, ¿qué nos espera en el Mundial cuando juguemos contra potencias y la presión sea mil veces mayor? Los jugadores dicen que en el vestidor están «unidos y convencidos de la idea del profe». Pero fuera del vestidor, la realidad pinta muy distinta. Y a siete meses del mayor evento futbolístico del país, esa desconexión podría costarnos más caro que cualquier derrota.


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

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