18.2 C
San Luis Potosí
sábado, enero 10, 2026

La OMS celebra avances mientras el mundo sigue enfermo

El optimismo oficial choca con las crisis humanitarias que no paran

Destacadas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

TL;DR

  • La OMS anuncia el Acuerdo sobre Pandemias como hito histórico para 2025
  • Mientras se negocian tratados, Gaza, Sudán y Ucrania siguen en crisis humanitaria
  • Las contribuciones al presupuesto de la OMS aumentaron, pero la cobertura universal sigue lejos
  • La vacunación salva millones pero el sarampión y polio resurgen donde hay conflictos

El optimismo de los papeles vs la realidad de los hospitales

El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, publica en El País un balance de 2025 que suena a discurso de premiación: «logros históricos», «avances notables», «multilateralismo que funciona». El protagonista de esta película es el Acuerdo sobre Pandemias, adoptado por los Estados miembros y presentado como «un paso decisivo para que el mundo esté mejor preparado». Suena bien, ¿verdad? Hasta que recuerdas que el último «paso decisivo» fue después del COVID-19, y antes de eso hubo otros «pasos decisivos» después del ébola, la gripe aviar, el SARS… La historia de la salud global parece escrita por alguien con amnesia selectiva.

Negociando mientras Gaza se desangra

Lo más surreal del texto de Tedros es la desconexión temporal. Mientras celebra que «los países están negociando el sistema de Acceso a Patógenos y Participación en Beneficios» -un proceso que «confiamos concluya en mayo»-, en el mismo párrafo reconoce que la OMS «respondió a crisis humanitarias, desde Gaza y Sudán hasta Ucrania». Ahí está el meollo: se negocian tratados para futuras pandemias mientras hay crisis actuales que matan hoy. Gaza no necesita un «nuevo nivel de alerta de emergencia pandémica» -ya tiene suficiente con los bombardeos, la falta de agua y los hospitales destruidos. Sudán lleva años en guerra civil con brotes de cólera que nadie atiende. Pero hey, al menos tendremos un bonito acuerdo firmado para la próxima pandemia.

El dinero llega… ¿pero a dónde?

Tedros celebra que «los Gobiernos dieron una muestra histórica de respaldo al aumentar sus contribuciones al presupuesto básico» de la OMS. Financiación sostenible, le llaman. Lo que no dice es cuánto de ese dinero realmente llega a los sistemas de salud de países como Sudán del Sur, donde las parteras atienden partos con linternas de celular porque no hay electricidad. O a las comunidades indígenas de la Amazonía que siguen muriendo de malaria porque los mosquiteros nunca llegaron. La OMS «apoyó a los países para avanzar hacia la cobertura universal de salud», pero la cobertura universal sigue siendo como el horizonte: te acercas pero nunca llegas.

Vacunas que salvan, conflictos que matan

La parte más sólida del balance son los datos de vacunación: «desde el año 2000, las muertes por sarampión se han reducido en un 88%». Impresionante. «86 millones de niñas vacunadas contra el virus del papiloma humano». Excelente. Pero Tedros mismo reconoce que «la OMS reafirmó la seguridad de las vacunas y puso de relieve la importancia de la vacunación sistemática». ¿Por qué necesita «reafirmar» algo que debería ser obvio? Porque en medio de tanta desinformación y teorías conspiranoicas, hasta lo científicamente comprobado necesita defensores. Y aquí hay otra contradicción: se vacuna contra el papiloma para prevenir cáncer, pero en Gaza los hospitales de cáncer están siendo bombardeados. ¿De qué sirve prevenir una enfermedad si te mata un misile?

La ciencia importa, pero la política importa más

«La ciencia importa. Los datos importan. Y la confianza importa.» Tedros lo repite dos veces en su texto, como si fuera un mantra. Y tiene razón. Pero lo que no dice es que en Gaza, los datos de muertes por falta de medicamentos importan menos que los datos geopolíticos. En Sudán, la ciencia de cómo tratar la desnutrición importa menos que la política de quién controla los puertos. En Ucrania, la confianza en las vacunas importa menos que la confianza en los sistemas de alerta temprana para misiles. La OMS puede tener todos los acuerdos del mundo, pero si los países miembros prefieren gastar en armas que en antibióticos, los tratados son papel mojado.

¿Y ahora qué, 2026?

El cierre de Tedros es esperanzador: «no podremos avanzar sin cooperación internacional». Cierto. Pero la cooperación internacional para la salud parece la novia que siempre promete llegar pero nunca aparece. Mientras los líderes mundiales se toman fotos firmando acuerdos en Ginebra, en Yemen un niño muere cada 10 minutos por causas prevenibles. En la República Democrática del Congo, el ébola sigue reapareciendo porque los sistemas de salud son más frágiles que el cristal. Y en México, la obesidad -mencionada de pasada en el texto con los «análogos del GLP-1»- mata más que muchas enfermedades infecciosas. La OMS tiene razón en celebrar lo logrado, pero sería bueno que también preguntara: ¿por qué, con tanto avance, seguimos tan atrasados?


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Publicidad -spot_img

Más noticias

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias