TL;DR
- Tres estudiantes estadounidenses de 18-22 años fueron rescatados tras caer al mar en Los Charcones
- Ignoraron señalización de peligro con alerta por olas de hasta 5 metros activa desde el sábado
- Dos salieron por sus medios con heridas leves, un tercero fue rescatado por helicóptero
- Buscan a un cuarto joven cuyo paradero se desconoce tras suspender búsqueda nocturna
- En diciembre murió un pescador italiano de 27 años en la misma zona por condiciones similares
La advertencia que nadie quiso escuchar
El Gobierno de Canarias había decretado alerta por fenómenos costeros desde las 06:00 del sábado. Olas de hasta cuatro y cinco metros, que podían superarse en Lanzarote y Fuerteventura. Carteles de prohibición al baño por peligrosidad. Todo eso estaba ahí, como un aviso escrito en letras grandes que tres jóvenes estadounidenses de entre 18 y 22 años decidieron ignorar. El País documenta que caminaron hasta la zona de Los Charcones porque la carretera estaba cortada. No fue un accidente inesperado, fue una decisión tomada contra toda evidencia.
El rescate que se convirtió en tragedia anunciada
Dos de los jóvenes lograron salir por sus propios medios desde la escollera, con heridas leves y sin necesitar asistencia sanitaria. El helicóptero del Grupo de Emergencias y una embarcación de Salvamento Marítimo rescataron a un tercero con vida. Pero ahí está el detalle que duele: la búsqueda del cuarto joven se suspendió a las 20:00 hora local y se reactivaría al día siguiente «por tierra, mar y aire del cuerpo del hombre, que se cree que ya no está en la superficie». Ese cambio de lenguaje, de «persona» a «cuerpo», dice más que cualquier reporte oficial.
Los Charcones: un cementerio acuático que se repite
Esto ya había pasado. En diciembre, un hombre italiano de 27 años, residente en la isla, murió tras ser rescatado en Los Charcones mientras pescaba. Fue socorrido a 500 metros de donde fue arrastrado por las olas, sufrió una parada cardiorrespiratoria y no la superó. El País señala que en los primeros 11 meses de 2025 habían fallecido ahogadas en Canarias 60 personas, siete menos que en 2024. La estadística se lee como un triunfo hasta que te das cuenta de que sigue siendo 60 vidas perdidas.
La pregunta incómoda: ¿turismo vs seguridad?
Los jóvenes estaban hospedados en una vivienda vacacional en Arrecife. Estudiantes en Madrid, estadounidenses, en pleno temporal. ¿Alguien les advirtió en el alojamiento sobre las condiciones? ¿O el negocio del turismo sigue priorizando la llegada de visitantes sobre su seguridad? El dispositivo de rescate involucró helicóptero del GES, bomberos, Guardia Civil, Policía Local y Protección Civil. Un despliegue impresionante que cuesta dinero público para atender imprudencias privadas.
El mar no perdona, pero la memoria sí
Lo más preocupante es que esto seguirá pasando. Los Charcones seguirán atrayendo a turistas con su belleza peligrosa, las alertas meteorológicas seguirán siendo ignoradas, y los rescates seguirán consumiendo recursos. Mientras, las estadísticas de ahogamientos en Canarias -1500 km de costa- seguirán siendo solo números en un reporte. Hasta que le toque a alguien que conocemos. Hasta que el próximo «cuerpo» que busquen tenga nombre y apellido que nos suene.


