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jueves, febrero 5, 2026

La Real: 20 millones de euros para un gol que vale una semifinal

Óskarsson justifica su fichaje millonario en el momento exacto que la Real más lo necesitaba

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TL;DR

  • La Real pagó 20 millones por Óskarsson, su segundo fichaje más caro después de Umar Sadiq
  • El islandés marcó su gol más importante justo cuando su equipo más lo necesitaba
  • Guedes también silenció dudas con el empate a falta de 15 minutos
  • Remiro paró un penalti clave con el 2-1 en el marcador
  • La Real mantiene su idilio con la Copa bajo Imanol Alguacil

Cuando el precio de la etiqueta se paga en un solo instante

20 millones de euros. Esa fue la cifra que la Real Sociedad desembolsó para traer a Orri Steinn Óskarsson desde el Copenhague, según documenta El País. Solo Umar Sadiq costó más en la historia del club. Y anoche, en el minuto 79 de un partido que se les escapaba de las manos, esos 20 millones se convirtieron en el gol que vale una semifinal de Copa del Rey. No es cualquier cosa: es el tipo de momento por el que los clubes pagan fortunas, el instante donde la inversión deja de ser un número en un balance y se transforma en algo tangible.

La remontada que nadie vio venir

El Alavés no se lo puso fácil. Para nada. Con goles de Abde Rebbach en el minuto 7 y Toni Martínez de penalti en el 28, los vitorianos tenían el pase a semifinales en el bolsillo. Oyarzabal había empatado temporalmente en el 14, pero la realidad es que la Real iba perdiendo 2-1 y el partido se les complicaba. Hasta que llegó el cuarto de hora final. Gonçalo Guedes, otro fichaje cuestionado, apareció en el minuto 75 para empatar a dos. Y cuatro minutos después, Óskarsson, que había entrado al campo en el minuto 73, recibió un pase milimétrico de Sucic y mandó a la Real a semifinales.

El penalti que Remiro salvó y que nadie recordará

Aquí hay un dato que se perderá en la narrativa del heroísmo: Álex Remiro paró un penalti cuando el marcador era 2-1. El País lo menciona casi de pasada: «Sin olvidar, claro está, el penalti parado por Remiro cuando figuraba el 2-1 en el marcador». Pero piénsenlo: si ese penalti entra, es 3-1. Con 3-1 a falta de lo que fuera, la remontada se vuelve casi imposible. La historia se escribe diferente. Remiro hizo lo que se espera de un portero de élite en el momento clave, pero en el fútbol los héroes son los que marcan, no los que evitan goles.

Guedes: de las dudas a la redención (temporal)

El portugués llegó el pasado verano generando más preguntas que respuestas. Su paso por el fútbol español había sido irregular, y en la Real no terminaba de encajar. Hasta anoche. Su gol en el minuto 75 no solo empató el partido, sino que cambió la dinámica psicológica completamente. De repente, el Alavés dejó de creer y la Real sintió que podía. Es curioso cómo en el fútbol un solo gol puede transformar la energía de 22 jugadores y un estadio entero. Guedes se convirtió, aunque sea por una noche, en el jugador que la Real pensó que estaba comprando.

El efecto Alguacil: cuando una Copa deja de ser un martirio

El País señala algo fundamental: «La llegada de Imanol Alguacil supuso un antes y un después en la relación de la Real Sociedad con la Copa del Rey, una competición que, durante muchos años, se había convertido en un martirio para el equipo blanquiazul». Bajo Alguacil, la Real no solo ganó la Copa en 2021 (en plena pandemia, lo que impidió la celebración que merecía), sino que ha desarrollado una mentalidad ganadora en esta competición. Ya no es el equipo que se dobla ante la presión, sino el que resiste cuando le vienen mal dadas.

Óskarsson: de la lesión a la leyenda (de una noche)

El islandés ha tenido mala suerte con las lesiones desde que llegó. Demasiados problemas físicos, como apunta El País. Pero anoche, cuando su equipo más lo necesitaba, apareció. Su gol no fue una obra de arte individual, sino el producto de un sistema: un pase preciso de Sucic, un movimiento inteligente, y un remate certero. Es el tipo de gol que los entrenadores sueñan: el sistema funcionando bajo presión. Óskarsson se convirtió, al menos por ahora, en la justificación viva de esos 20 millones.

La espina que sigue clavada

Hay un detalle que duele en la Real: aquella Copa de 2021 se ganó en plena pandemia. El País lo recuerda: «Aquella Copa llegó en plena pandemia e impidió que Gipuzkoa entera se lanzara a la calle para la celebración. Esa espina aún está clavada en el corazón de la hinchada blanquiazul». Oyarzabal, el héroe de aquella final con su penalti decisivo, anoche volvió a marcar. Pero esta vez, si llegan a la final, la celebración será diferente. O al menos, esa es la esperanza.

¿Valen 20 millones un gol en cuartos de Copa?

La pregunta incómoda: si Óskarsson no marca ese gol, ¿sigue siendo un fichaje caro y lesionado? El fútbol es así de cruel y así de simple. Los jugadores se juzgan por momentos, no por promedios. Anoche, Óskarsson justificó su precio. Pero aquí está lo interesante: la Real no pagó 20 millones por un gol en cuartos de Copa. Pagó 20 millones por un delantero que debería marcar 15 goles por temporada, que debería ser diferencia en Liga y en Europa. Anoche fue héroe, pero el verdadero juicio viene en las próximas temporadas. Por ahora, al menos, puede decir que marcó el gol que valía una semifinal. Y en el fútbol, eso ya es algo.


Fuentes consultadas:

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  • Entre Líneas

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