TL;DR
- El Madrid pierde 100-95 en un partido clave para la clasificación
- Campazzo brilla con 28 puntos y 10 asistencias pero no es suficiente
- Tavares arrancó demoledor pero las faltas lo sacaron del juego
- El equipo sigue fuera de los seis primeros mientras Barça y Valencia sí están
La Euroliga no perdona: luces y sombras que cuestan caro
No hay noches apacibles en la Euroliga para este Real Madrid de luces y sombras, como bien apunta El País. La competición te exige tus máximos, y el Madrid pagó caro sus altibajos en un duelo que terminó 100-95 a favor del AS Mónaco. Lo que duele no es solo la derrota, sino lo que significa: el equipo se queda fuera de la zona de los seis primeros clasificados, mientras que el Valencia Basket (segundo) y el Barcelona (cuarto) sí despedirán el año en posiciones de privilegio.
Tavares: un huracán que se apagó demasiado pronto
Edy Tavares intentó imponer su ley con un inicio desgarrador: 15 puntos y siete rebotes en poco más de ocho minutos. Un tormento para Daniel Theis que parecía anunciar una noche de pesadilla para el Mónaco. Los exteriores del Madrid movían el balón como trileros, y este acababa apareciendo por dentro en las manos del caboverdiano. Pero aquí viene el primer «pero» que define al Madrid de esta temporada: el trabajo como solista de Tavares fue insuficiente. Y cuando protestó por su segunda falta, fue castigado con una técnica y se tuvo que marchar al banquillo porque cargaba ya con demasiado lastre. Una caries en el juego del Madrid, como la describe El País, que despidió la primera mitad sufriendo por no descolgarse (47-43).
Campazzo: el héroe solitario en un equipo que flaquea
Facundo Campazzo vio a su gente flaquear y decidió que si alguien iba a sacar el pecho, sería él. El base argentino estuvo en racha con 14 puntos y ocho asistencias en tres cuartos, y se merendó los 14 puntos de desventaja para empatar el partido en 70-70. Su estadística final es para enmarcar: 28 puntos, cinco rebotes y 10 asistencias. Pero aquí está el problema: en el Madrid de las grandes noches, Campazzo sería el complemento perfecto. En este Madrid de sombras, es el héroe solitario que carga con el equipo a cuestas. Y cuando avanzaba ya el último cuarto, emergió Nikola Mirotic con sus 10 puntos en este periodo para darle otra gran ventaja al Mónaco (89-77) que dejó muy tocado a un Madrid que ya no pudo remontar.
El Mónaco: una roca que no tembló sin sus estrellas
Lo más preocupante para el Madrid debería ser esto: el Mónaco es un equipo capaz de tutear a cualquiera incluso sin Mike James o Daniel Theis. Matthew Strazel, el francés del peinado imposible, aprovechó su momento de protagonismo para mantener a su pandilla por delante. El Mónaco es una roca, como bien lo define la crónica, y sonó la alarma en la oreja de Campazzo cuando vio a su gente flaquear en la reanudación (57-43). Okobo no tembló y siguió con esos tiros de media distancia que tantos euros le han reportado en su carrera. Mientras el Madrid dependía de individualidades, el Mónaco jugaba como equipo.
La pregunta incómoda: ¿qué le pasa a este Madrid?
La derrota deja al Madrid con un balance de 10 victorias, igual que el Mónaco, pero fuera de los seis primeros. Jugadores como Campazzo, Abalde, Deck, Okeke o Tavares hicieron una defensa más firme que permitió igualar las fuerzas en un partido donde estuvo bien vista la dureza, pero algo falla en la consistencia. ¿Es problema de rotaciones? ¿De mentalidad? ¿De falta de un líder claro más allá de Campazzo? Lo cierto es que en la Euroliga no hay medias tintas: o eres constante o te comes derrotas como esta. Y el Madrid, por ahora, parece más lo segundo que lo primero. La temporada es larga, pero las derrotas como esta dejan cicatrices que cuesta borrar.


