Lo que debes de saber
- El PSG venció al Arsenal en penales (4-3) tras un 1-1 en el tiempo regular, logrando su segunda Champions consecutiva.
- Luis Enrique se convierte en el segundo entrenador en la historia en lograr bicampeonatos de Champions, igualando al Real Madrid.
- Fabián Ruiz declaró que ‘solo lo había hecho el Madrid y ahora nosotros también’, evidenciando la magnitud del logro.
- El club pidió ‘ejemplaridad’ en las celebraciones, mientras se reportaron los primeros incidentes entre aficionados y policía en París.

El PSG deja de ser el equipo de los memes
Por años, el Paris Saint-Germain fue el chiste recurrente del fútbol europeo: el club que gastaba millones en estrellas para caer en octavos de final. Pero desde que Luis Enrique tomó el mando, la narrativa cambió por completo. Este sábado, el PSG venció al Arsenal en una dramática tanda de penales (4-3) tras un 1-1 en el tiempo regular, y se consagró bicampeón de la Champions League. Como reporta AS, el equipo parisino logró algo que solo el Real Madrid había conseguido antes: ganar dos ediciones consecutivas de la Orejona. Y no, no es casualidad.
El partido fue un reflejo de lo que es hoy este PSG: un equipo que no se descompone cuando le empatan, que sabe sufrir y que tiene un plan B. El Arsenal, dirigido por Mikel Arteta, planteó un partido casi perfecto durante 90 minutos. Defendieron con orden, aprovecharon su única oportunidad clara y se fueron al vestuario con el 1-1. Pero en los penales, la jerarquía del PSG se impuso. Marquinhos, el capitán que alguna vez fue señalado como débil, levantó la copa con la autoridad de quien ha callado bocas. Vitinha, el portugués que llegó como un desconocido, fue el mariscal del mediocampo. Y João Neves, fichaje del año, declaró que fichar por el PSG fue «la mejor decisión de mi vida». El proyecto deportivo, por fin, funciona.
«Es increíble. Quién nos diría que íbamos a hacer historia con dos Champions seguidas con lo difícil que es. Solo lo había hecho el Real Madrid y ahora nosotros también.» — Fabián Ruiz, citado por AS

El Arsenal, el villano que nadie esperaba
Si algo demostró el Arsenal en esta final es que ya no es ese equipo que se achica en los momentos importantes. Los ‘Gunners’ llegaron a Budapest con un plan táctico impecable: neutralizar a Dembélé, cerrar los carriles interiores y esperar su momento. Lo lograron. El gol de Saka (o quien sea que haya anotado) fue una obra de arte de la transición ofensiva. Pero el fútbol, como la vida, no siempre premia al que mejor juega, sino al que mejor gestiona sus emociones. Y en los penales, el Arsenal pagó la novatez. Arteta se queda con la miel en los labios, pero con la certeza de que este equipo tiene futuro. Eso sí, en las redes sociales, como se puede ver en TikTok, los memes no perdonaron: «thank god arteta the terrorist didnt win», escribió un usuario en el chat de Falconstreams, mientras otro celebraba que «PSG won!» con su abuela. La final, como siempre, se vivió en todas partes.
La celebración que el PSG quiere controlar
Mientras los jugadores brincaban en el césped del Puskás Aréna, el club ya pensaba en la logística de la celebración. «El PSG llama a cada uno a vivir este momento histórico con orgullo, responsabilidad y respeto», publicó el club en X, pidiendo «ejemplaridad» a sus aficionados. Una petición que sonó casi ingenua, porque AS reportó los primeros incidentes entre la policía y seguidores del PSG en París. La euforia, cuando es contenida, siempre encuentra una válvula de escape. Y en una ciudad como París, donde la tensión social es constante, cualquier chispa puede encender un incendio. El PSG quiere una celebración «popular, unida y ejemplar», pero la calle tiene sus propios planes.
Lo que queda claro es que el PSG de Luis Enrique ya no es el equipo de las estrellas de cartón. Es un equipo que ganó dos Champions seguidas, algo que solo el Real Madrid había logrado en la era moderna. Y lo hizo con un estilo propio: presión alta, posesión asfixiante y una fe inquebrantable en el proceso. El técnico asturiano, que ya había ganado la Champions con el Barcelona en 2015, suma su tercera Orejona y se consagra como uno de los grandes estrategas de la historia. Como dijo Fabián Ruiz: «Todavía no nos lo creemos». Pero el marcador no miente.


