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lunes, enero 12, 2026

CNTE vs Palacio Nacional: el ritual de las vallas que nadie quiere

Maestros intentan derribar barreras mientras la policía responde con gas pimienta en un guión que se repite cada año

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TL;DR

  • Maestros de la CNTE intentaron derribar vallas metálicas en Palacio Nacional desde las 5 AM
  • La policía respondió con gas pimienta y extintores en enfrentamientos que duraron una hora
  • Los docentes exigen abrogación de la Ley del Issste 2007 y reanudación de diálogo con Sheinbaum
  • La protesta forma parte de un paro nacional de 48 horas que incluye plantón en Cámara de Diputados

El desmadre de siempre, pero con gas pimienta

Desde las 5 de la mañana, cuando la ciudad todavía bosteza, los maestros de la CNTE ya estaban armando el relajo en el Zócalo. Según La Jornada, llegaron en camionetas desde Oaxaca, Zacatecas y la propia CDMX con una misión clara: derribar las vallas que protegen Palacio Nacional. Y no fue cosa de llegar y empujar nomás – los docentes se pusieron creativos, tocando las barreras con monedas, banderines, palmadas y hasta puños. Como si fuera un ritual de cada año, pero esta vez con gas pimienta de regalo.

Cuando el diálogo se convierte en empujones

Pedro Hernández, secretario general de la sección 9 de CNTE, no se anda con rodeos: «La presidenta Claudia Sheinbaum está diciendo nuevamente que han atendido nuestras demandas. Mentira, no es cierto». El profe tiene razón en algo – cuando la única respuesta que recibes son empujones de policías antimotines, difícilmente puedes creer que hay voluntad de diálogo. UnoTV documenta cómo los uniformados llegaron con escudos y empezaron la represión a empujones, dejando a varios maestros con golpes. Una hora de trifulca que terminó con los docentes caminando hacia la Cámara de Diputados, donde ya tenían casas de campaña instaladas desde la noche anterior.

Las vallas que nadie quiere pero todos usan

Lo curioso de este circo es que las vallas metálicas alrededor de Palacio Nacional no son novedad – son el decorado permanente de cualquier protesta que se respete en el primer cuadro. Reforma capturó el momento exacto en que los maestros lograron abrir un hueco en las barreras, solo para que la policía los encapsulara y les cortara el paso. Es el juego del gato y el ratón que ya conocemos: protestantes intentan llegar al poder, el poder se encierra tras vallas, y la policía hace de referee malhumorado.

El plantón que viene y las promesas que no llegan

Mientras los maestros se instalan en la Cámara de Diputados con su plantón, la pregunta incómoda flota en el aire: ¿cuántas veces más tendremos que ver este mismo guión? La CNTE exige lo de siempre – abrogación de la Ley del Issste 2007 y mesas de diálogo reales – mientras el gobierno responde con lo de siempre: vallas, gas pimienta y promesas vacías. Lo verdaderamente preocupante es que esta coreografía de confrontación se ha vuelto tan predecible que hasta los medios podemos reportarla casi con los ojos cerrados. A las 6:30 AM empiezan, a las 7:00 hay empujones, a las 7:30 gas lacrimógeno, y para las 8:00 ya están caminando hacia su siguiente destino. ¿Cuándo se cansarán ambos lados de repetir la misma película?

La Generación Z mira desde afuera

Y mientras los maestros de la CNTE protagonizan este drama, la Generación Z espera su turno. Las mismas vallas que hoy intentan derribar los docentes están ahí también por las protestas programadas del movimiento juvenil. Dos generaciones de inconformes, mismos muros de contención. La ironía es palpable: un gobierno que se jacta de ser progresista terminando rodeado de barreras metálicas, como si fuera un castillo medieval asediado. Las vallas no discriminan – detienen tanto a maestros con décadas de lucha como a jóvenes que apenas empiezan a entender qué significa exigir derechos.

Al final del día, las vallas siguen en pie, los maestros siguen en plantón, y el diálogo sigue siendo esa promesa que nunca llega. Lo único que cambia son los nombres de los que empujan y los que contienen, en un baile eterno donde la música siempre es la misma: descontento social versus muros de contención.


Fuentes consultadas:

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