TL;DR
- Andrés y Sarah Ferguson reaparecieron en el bautizo de su nieta Athena, su primer evento público tras perder títulos
- El rey Carlos III retiró formalmente todos los títulos y honores del ex príncipe en octubre
- La reaparición coincide con nuevas imágenes de la colección personal de Jeffrey Epstein
- Expertos aconsejan a las princesas Beatriz y Eugenie mantener distancia de los escándalos paternos
- El caso de Virginia Giuffre, que se suicidó en abril, sigue persiguiendo a Andrés
El regreso del fantasma real
No mames, imagínate la escena: Andrew Mountbatten-Windsor, el que ya no es príncipe, ni duque, ni conde, ni barón, ni nada que se le parezca, aparece discretamente en la Chapel Royal del Palacio de St. James’s. Según Quien, este viernes fue su primera salida pública desde que el rey Carlos III le arrancó todos sus títulos reales. Y no vino solo: Sarah Ferguson, su ex esposa, también apareció por ahí, como si el tiempo no hubiera pasado y los escándalos fueran cosa del pasado.
Los títulos que ya no existen
Aquí está el detalle que nadie quiere decir en voz alta: Andrés ya no es «Su Alteza Real». Tampoco es duque de York, conde de Inverness, barón de Killyleagh. Ni siquiera conserva los honores de la Orden de la Jarretera y la Gran Cruz de la Orden Victoriana. Es-us documenta que el palacio anunció en octubre que Carlos «había iniciado un proceso formal para retirar el estilo, los títulos y los honores del príncipe Andrew». O sea, lo despojaron de todo lo que lo hacía parecer importante. Y aún así, ahí está, en el bautizo de Athena Elizabeth Rose Mapelli Mozzi, su nieta, hija de la princesa Beatriz.
El timing más incómodo del mundo
Reforma pone el dedo en la llaga: «Su reaparición ocurre en un contexto delicado, luego de que salieran a la luz nuevas imágenes de la colección personal de Jeffrey Epstein». ¿En serio? ¿Justo ahora? Porque no es cualquier contexto: estamos hablando del mismo Epstein que fue condenado por tráfico sexual, del mismo con quien Andrés tuvo esa «infame entrevista» con Newsnight en 2019 que lo obligó a retirarse de sus funciones reales.
Las hijas en el fuego cruzado
La comentarista real Meredith Constant le dijo a Fox News algo que duele: «Beatrice se encontraba en una situación difícil. ¿Retirar la invitación a tu padre y dar aún más pie a los medios de comunicación, o invitarlo pero mantener un perfil muy bajo?». Es-us cita su análisis: «A las princesas Beatrice y Eugenie también les interesa mantener las distancias con los escándalos de sus padres». Y tiene razón: la boda de Beatriz en 2020 fue más modesta de lo planeado, primero por COVID y luego por los escándalos de su papá. Sus días importantes siempre terminan manchados.
El fantasma de Virginia Giuffre
Aquí es donde la cosa se pone realmente pesada. Virginia Giuffre, una de las denunciantes de Epstein, acusó a Andrés de agresión sexual en tres ocasiones, incluida una cuando ella tenía 17 años. El caso se resolvió extrajudicialmente en 2022 sin que Andrés admitiera culpa. Pero Giuffre se suicidó en abril, y sus memorias «Nobody’s Girl» se publicaron tras su muerte en octubre. En ellas, reafirmaba sus acusaciones contra Andrés. O sea, la mujer ya no está, pero sus palabras siguen ahí, persiguiéndolo.
Sarah y sus correos «incómodos»
Y no solo Andrés carga con mochila pesada. Ferguson también tiene lo suyo: el Daily Mail reportó que se puso en contacto con Epstein en 2011 y le envió un correo electrónico de disculpa llamándolo «amigo incondicional, generoso y supremo», después de haberlo denunciado públicamente. ¿Cómo explicas eso? ¿Denuncias públicamente a un delincuente sexual condenado y luego le mandas correos llamándolo «amigo supremo»?
La pregunta que nadie hace
¿Qué carajos hace un tipo con este historial en un bautizo real? ¿Es rehabilitación o simple necedad? La experta Constant lo dijo sin pelos en la lengua: «No se me ocurre un bautizo más incómodo». Y tiene razón: cada vez que Andrés aparece, los fantasmas de Epstein, Giuffre y todos esos correos incómodos reaparecen con él. El rey Carlos dejó claro que sus sobrinas (Beatriz y Eugenie) forman parte de la familia real, pero, como señala Es-us, «quién sabe si William mostrará la misma compasión cuando sea rey».
El mensaje entre líneas
La última vez que se vio a la familia junta fue en el funeral de la duquesa de Kent el 16 de septiembre. Ahora, en diciembre, reaparecen en un bautizo. Pero la pregunta incómoda sigue ahí: ¿realmente pueden separar al hombre de los escándalos? Porque mientras nuevas imágenes de la colección de Epstein sigan saliendo a la luz, mientras las memorias de Giuffre sigan en circulación, y mientras esos correos de Ferguson sigan en los archivos, cada aparición de Andrés será un recordatorio de todo lo que la corona quisiera olvidar. Y lo peor: sus hijas son las que pagan los platos rotos, atrapadas entre la lealtad familiar y la necesidad de proteger sus propias reputaciones en una monarquía que cada vez tiene menos paciencia para los escándalos.
Fuentes consultadas:
- Quien – El ex príncipe Andrés y su ex esposa Sarah Ferguson reaparecen en el bautizo de su nieta tras perder sus títulos
- Reforma – Reaparece Andrew tras perder todos sus títulos reales
- Es-us – Andrew y Sarah reaparecen en el bautizo mientras un experto aconseja a las hermanas York que «mantengan la distancia».


