TL;DR
- El dólar se vende hasta en 19 pesos en bancos mexicanos, un precio histórico que refleja la presión global
- La frontera norte paga peor: Tijuana registra 18 pesos por dólar en casas de cambio
- La tensión China-Estados Unidos y las tasas de interés de la Fed mantienen a los inversionistas nerviosos
- El peso mexicano enfrenta su propia batalla con inflación y déficit comercial interno
La cruda realidad: 19 pesos por un dólar y contando
Si hoy fuiste a cambiar dinero, probablemente te llevaste una sorpresa desagradable. Según Tvazteca, el dólar se está vendiendo hasta en 19 pesos mexicanos en ventanilla bancaria. Sí, leíste bien: diecinueve pesos por un billete verde. Y la compra no está mucho mejor, ubicándose en 16.55 pesos. Pero esto no es un fenómeno aislado – es el reflejo de una tormenta perfecta que lleva meses cocinándose.
La frontera paga el doble castigo
Mientras en el centro del país lloran por los 19 pesos, en Tijuana la situación es aún más cruda. La misma fuente reporta que el dólar se vende a 18 pesos en la frontera norte. Parece contradictorio, ¿no? Menos precio en la frontera donde más se usa. Pero aquí está el detalle: las casas de cambio fronterizas operan con márgenes más ajustados y mayor competencia, mientras que los bancos del interior pueden darse el lujo de cobrar esa «comodidad» extra. El resultado: los que más necesitan dólares pagan menos, y los que menos los usan pagan más. La lógica del mercado, dicen.
El mundo está nervioso y México paga los platos rotos
¿Por qué esta escalada? Tvazteca apunta a dos culpables principales: la tensión geopolítica entre China y Estados Unidos, y la incertidumbre sobre las tasas de interés de la Reserva Federal. Traducción: cuando los grandes jugadores se ponen nerviosos, buscan refugio en el dólar. Y cuando el dólar se fortalece, las monedas emergentes como el peso mexicano se debilitan. Es como cuando hay temblor y todos corren a las zonas de seguridad – el dólar es esa zona de seguridad global.
Nuestros propios demonios internos
Pero no todo es culpa de los gringos. La misma fuente reconoce que factores internos como la inflación y el déficit comercial mexicano también juegan en contra del peso. Es decir, tenemos problemas en casa que nos hacen más vulnerables a los vaivenes internacionales. Cuando el dólar sube, según Tvazteca, es porque «el mercado percibe que el dólar es más seguro o más rentable que el peso mexicano en ese momento». Y esa percepción no surge de la nada – surge de datos económicos reales que nos colocan en desventaja.
El dólar canadiense: el primo pobre que también duele
Por si el dólar estadounidense no fuera suficiente dolor de cabeza, el canadiense también anda por las nubes. Tvazteca reporta que se compra a 11.45 pesos y se vende a 14.05. Para los que viajan a Canadá o tienen negocios con nuestro vecino del norte, esto significa que el presupuesto se va al carajo. Lo interesante es que el margen entre compra y venta es similar al del dólar estadounidense – alrededor de 2.6 pesos de diferencia. Los bancos no pierden, eso está claro.
¿Hasta cuándo seguirá esta fiesta?
La mala noticia es que no hay indicios de que esto vaya a cambiar pronto. Mientras la tensión China-Estados Unidos siga en el aire y la Fed mantenga tasas altas, el dólar seguirá siendo el rey. Y mientras México no resuelva sus problemas de inflación y déficit, el peso seguirá siendo el convidado de piedra. Lo único seguro es que, como bien señala Tvazteca, «el tipo de cambio puede variar dependiendo de la institución financiera a la que acudas». Traducción: si vas a cambiar, compara precios. Porque en estos tiempos, cada peso cuenta.


