TL;DR
- El peso cerró en 18.29 por dólar con ganancia del 0.27%
- 87% de probabilidad de que la Fed recorte tasas el 10 de diciembre
- El dólar tiene su peor semana desde finales de julio
- Bancos y casas de cambio ofrecen tasas diferentes con límites distintos
La Fed se rinde y el peso se lo cobra
No mames, parece que el dólar anda de malas. Según Milenio, el peso mexicano cerró este viernes 28 de noviembre en 18.29 unidades por dólar, con una apreciación del 0.27 por ciento. Pero el chiste no es solo el cierre del día, sino que el dólar está teniendo su peor semana desde finales de julio. Sí, desde hace casi cuatro meses que no la pasaba tan mal.
Los inversionistas ya no creen en la mamada
Aquí está el detalle que hace ruido: los inversionistas ya están apostando con el 87 por ciento de probabilidad a que la Reserva Federal va a recortar tasas de interés en su próxima reunión del 10 de diciembre. Hace una semana, esa probabilidad era del 39 por ciento. O sea, en siete días casi se duplicó la confianza en que la Fed va a aflojar la tuerca. Y cuando la Fed afloja, el dólar se devalúa frente a monedas como el peso.
Lo curioso es que esto viene de comentarios de autoridades como Christopher Waller y John Williams, junto con datos económicos que han reforzado las apuestas. Parece que la Fed ya se cansó de jugar al duro y está preparando el terreno para un cambio de estrategia. Y el mercado, como buen chismoso, ya se adelantó.
¿Y ahora qué hacemos con los dólares?
Aquí viene la parte donde la teoría choca con la realidad. Milenio documenta que si te interesa comprar dólares, los especialistas recomiendan acudir a instituciones reguladas. Pero ojo, porque no es lo mismo ir al banco que a una casa de cambio.
Los bancos te dejan comprar hasta 4 mil dólares si eres cliente, pero generalmente ofrecen peores tasas. Las casas de cambio suelen tener mejores precios, pero solo te venden hasta mil 500 dólares. Y luego están las plataformas en línea y los ETFs que replican el valor de la divisa. O sea, dependiendo de cuánto quieras y qué tan buen precio busques, tienes que moverte entre diferentes opciones.
El real brasileño le gana al peso… por poquito
Aquí hay un dato que pica: según Banco Base, en la canasta de divisas, el real brasileño fue el más apreciado con 0.32 por ciento, seguido del dólar canadiense con 0.19 por ciento. El peso mexicano, aunque cerró bien, no fue el campeón del día. El real brasileño le ganó por cinco centésimas de punto porcentual.
Pero lo interesante es ver el contexto: mientras el peso mexicano se apreciaba, el shekel israelí también subía 0.16 por ciento y el rand sudafricano 0.18 por ciento. Parece que hay un movimiento generalizado de monedas emergentes ganándole terreno al dólar, no solo es cosa nuestra.
La bolsa también se subió al carro
No solo el peso tuvo buen día. La bolsa mexicana también avanzó con fuerza, cerrando con semana y mes positivos. El apetito por el riesgo se ha reforzado en los últimos días, precisamente por esas expectativas de recorte de tasas en Estados Unidos.
Cuando los inversionistas creen que las tasas van a bajar, suelen buscar mayores rendimientos en mercados emergentes. Y México, con su peso estable y su bolsa en recuperación, se convierte en un destino atractivo. Es un círculo virtuoso: más inversión extranjera fortalece al peso, y un peso fuerte atrae más inversión.
¿Hasta cuándo dura la fiesta?
Aquí está la pregunta del millón: ¿esto es temporal o viene para quedarse? El reporte de Milenio menciona que el festivo en Estados Unidos reducía la liquidez, lo que puede haber influido en los bajos volúmenes negociados. Pero el verdadero motor son las expectativas sobre la Fed.
Si el 10 de diciembre la Reserva Federal efectivamente recorta tasas, el dólar podría seguir debilitándose. Pero si por alguna razón se echa para atrás o el recorte es menor del esperado, podríamos ver un rebote. Los mercados son así de volubles: hoy te aman, mañana te odian.
Lo que sí es cierto es que el peso mexicano ha demostrado una resistencia notable en los últimos meses. A pesar de la incertidumbre global y los problemas internos, se mantiene en niveles competitivos. Y eso habla bien de los fundamentos económicos, aunque a veces nos cueste creerlo.
Así que si andabas pensando en cambiar dólares, quizá conviene esperar un poco más. A menos que los necesites urgentemente, porque en este juego de divisas, la paciencia suele ser la mejor estrategia. Y si ya tienes dólares, pues a aguantar vara, que todo en la vida es cíclico.


