20.2 C
San Luis Potosí
viernes, enero 9, 2026

México juega con fuego: petróleo a Cuba y amenazas de Trump

Sheinbaum insiste en que es 'acto humanitario', pero Washington ya saca el TMEC como arma

Destacadas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

TL;DR

  • El buque Ocean Mariner hace su segundo viaje en menos de un mes con crudo mexicano hacia La Habana
  • Sheinbaum defiende los envíos como ‘acto humanitario’ desde tiempos de Salinas, pero no aclara montos ni contratos
  • Congresistas republicanos amenazan con usar la revisión del TMEC en julio para presionar a México
  • Pemex mantiene el misterio: ni cifras, ni condiciones, ni costos de los envíos a la isla

El barco que carga más que petróleo

El Ocean Mariner no es cualquier buque petrolero. Con bandera de Liberia y capacidad para 110,000 barriles, esta embarcación se ha convertido en el símbolo de una jugada geopolítica que tiene a Washington con los ojos clavados en Coatzacoalcos. Según El País, el barco salió este lunes de Veracruz rumbo a La Habana y llegará este jueves. Es su segundo viaje en menos de un mes. Hace dos semanas, el Instituto de Energía de la Universidad de Texas lo detectó saliendo de Pajaritos con lo que estimaron eran 80,000 barriles de hidrocarburos mexicanos.

La versión oficial: solidaridad histórica

Claudia Sheinbaum tiene un discurso bien ensayado: «No se está enviando más petróleo del que se había enviado históricamente. No hay un envío particular». La presidenta insiste en que esto viene desde Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y que es un «acto humanitario». Pero aquí viene lo bueno: admite que desde 2023 los envíos incluyen «tanto aportaciones solidarias como algunos contratos que se han celebrado con el régimen cubano». O sea, no todo es caridad. Y las cuentas, según ella misma reconoce, «no están lo suficientemente claras».

Pemex, por su parte, juega al misterio. La paraestatal no aclara condiciones, contenido o costo de los envíos. Nada. Cero transparencia. Mientras tanto, firmas de monitoreo energético colocan a México como posible líder en contribuciones petroleras a Cuba tras el colapso de los envíos venezolanos. ¿Cuánto? ¿A qué precio? ¿Quién paga? Misterio total.

Washington no se anda con rodeos

En el Congreso estadounidense ya se armó el desmadre. Carlos Giménez, congresista republicano por Florida, lanzó la amenaza directa: «No se equivoquen: si el Gobierno de Sheinbaum continúa regalando petróleo gratis a la dictadura terrorista de La Habana, habrá graves consecuencias a medida que renegociemos el TMEC». La revisión del tratado comercial está programada para julio, y varios legisladores ya avisaron al Departamento de Estado.

Pero esto no es solo sobre Cuba. La industria energética gringa lleva años quejándose del «papel dominante de Pemex en México». En noviembre, un grupo de congresistas propuso incluir en el TMEC paneles de resolución de controversias para el sector energético. Su argumento: México acapara el mercado con su empresa estatal y no permite inversiones de firmas estadounidenses. O sea, usan el tema cubano para presionar por lo que realmente les interesa: meter la cuchara en nuestro sector energético.

El timing perfecto (o el peor)

El Ocean Mariner navega en aguas turbulentas. Trump acaba de anunciar que Estados Unidos «se encargará» de la exportación del hidrocarburo venezolano tras el ataque a ese país, lo que significa el fin de los envíos venezolanos a Cuba. México aparece justo cuando la isla se queda sin su principal proveedor. ¿Solidaridad oportuna o provocación calculada?

Sheinbaum habla de «nuevo tablero regional» y reconoce que México es ahora «un proveedor importante» para Cuba. Pero no explica por qué, si esto es histórico y normal, Washington reacciona como si fuera algo nuevo. Tampoco aclara por qué, si los envíos son tan transparentes, Pemex guarda silencio absoluto sobre cifras y contratos.

Lo que realmente está en juego

Esto va más allá de 80,000 barriles de petróleo. El Ocean Mariner carga con él la relación comercial más importante de México. El TMEC mueve más de 700 mil millones de dólares anuales en comercio bilateral. Y la revisión de julio se perfila como una batalla campal donde cada gesto, cada envío, cada declaración será usada como munición.

Sheinbaum insiste en la narrativa humanitaria, pero la falta de transparencia le quita credibilidad. Washington usa el tema cubano para presionar por lo que realmente quiere: abrir el sector energético mexicano. Y México queda en medio, navegando entre su retórica de soberanía y la dura realidad de que el 80% de nuestras exportaciones van al norte.

El Ocean Mariner llegará a La Habana este jueves. Lo que no sabemos es si, cuando regrese a Coatzacoalcos, el panorama comercial entre México y Estados Unidos seguirá siendo el mismo. Porque en política exterior, a veces la solidaridad con unos cuesta caro con otros. Y en este juego, las fichas se llaman barriles de petróleo, pero la apuesta es el tratado comercial que sostiene nuestra economía.


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Publicidad -spot_img

Más noticias

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias