TL;DR
- León XIV repite la frase de Juan Pablo II: ‘Líbano es más que un país, es un mensaje’ de convivencia
- En la plaza de los Mártires de Beirut, clérigos de todas las religiones coincidieron en defender la paz… y criticar a Israel
- El Papa insistió en la solución de dos Estados para Israel-Palestina, pero Turquía parece tener más peso que el Vaticano
- A los jóvenes les dijo que tienen ‘el don del tiempo’ para construir paz, en un país donde el tiempo no cura las heridas de guerra
El mensaje que se repite como disco rayado
Líbano es más que un país, es un mensaje. La frase es de Juan Pablo II en 1997. Veintiocho años después, León XIV la repite como si el tiempo no hubiera pasado. Como si las guerras civiles, las invasiones, la crisis económica que tiene al país en ruinas literalmente -con edificios aún plagados de impactos de proyectiles- no hubieran desgastado el optimismo. El País documenta que el Papa estadounidense llegó a un Líbano que cumple 50 años del fin de una guerra civil que dejó 150,000 muertos, y donde la única palabra que repiten los libaneses es ‘esperanza’. No ‘solución’, no ‘cambio’, no ‘justicia’. Esperanza. Como quien pide un milagro porque lo humano ya falló.
El mosaico que se rompe cuando habla de Israel
En la plaza de los Mártires de Beirut -llamada así por los ahorcados en la Primera Guerra Mundial- se armó el espectáculo interreligioso. Maronitas, armenios, chiíes, drusos, alauitas, protestantes. Coros católicos, letanías ortodoxas y canto del Corán. Todos de acuerdo en defender la fe del otro y la convivencia. Hasta que llegó la política. El País registra al jeque Ali El-Khatib, vicepresidente del Consejo Islámico Chií Superior, pidiéndole al Papa que ayude a Líbano a ‘liberarse de la agresión israelí’. Y el patriarca siro-ortodoxo Mar Ignazio Efraim II hablando del ‘feroz enemigo israelí’. La convivencia perfecta, hasta que tocas el tema que duele. Ahí el mosaico muestra sus fracturas.
La solución de dos Estados que Israel ignora
En el avión entre Estambul y Beirut, León XIV dio su primera conferencia de prensa como Papa. Y lo que dijo no fue novedad, pero sí un recordatorio incómodo: la solución de dos Estados es la ‘única’ viable para el conflicto Israel-Palestina. La Jornada reporta que el pontífice reconoció lo obvio: ‘Sabemos todos que Israel sigue sin aceptarla’. Pero aquí viene lo interesante: mencionó que habló del tema con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, ‘que aprueba plenamente esta propuesta’. Y añadió: ‘Turquía desempeña un papel importante en ese proceso’. O sea, el Vaticano lleva años diciendo lo mismo, pero es Turquía la que tiene el peso real. La Santa Sede reconoce a Palestina desde 2015, pero en la geopolítica de Medio Oriente, sus palabras son eco, no acción.
Los jóvenes y el ‘don del tiempo’ en un país sin futuro
Frente al Patriarcado Maronita en Bkerké, con vista a la bahía de Jounieh, el Papa se dirigió a jóvenes libaneses, sirios e iraquíes. Vatican News captura el mensaje: ‘¡Ustedes tienen tiempo!’. Les habló de los cedros del Líbano, cuyas raíces tienen la misma extensión que sus ramas. Metáfora bonita para decir que lo que se ve depende de lo que está enterrado. Pero en un país donde el 32% de la población es cristiana -la mayor comunidad de la región- y todos viven ‘con un problema sobre otro problema’, según Mareille Boutros de Ayuda a la Iglesia Necesitada, hablar del ‘don del tiempo’ suena casi cruel. ¿Tiempo para qué? ¿Para esperar que las heridas de guerra sanen solas? ¿Para soñar con paz mientras Israel bombardea Gaza y la economía libanesa se hunde?
El mensaje vs la realidad: ¿quién engaña a quién?
León XIV dice que Líbano demuestra que ‘el miedo, la desconfianza y los prejuicios no tienen la última palabra’. Pero en la misma plaza donde lo dijo, líderes religiosos le pidieron ayuda contra Israel. Habla de solución de dos Estados que Israel ignora. Anima a jóvenes que heredaron ‘un mundo desgarrado por guerras’. La pregunta incómoda: ¿está el Papa vendiendo esperanza barata o realmente cree que las palabras bastan? El País señala que Líbano es también capital del tecno de Oriente Próximo y del turismo LGTBIQ+ del mundo árabe. O sea, la tolerancia se traduce en dólares. Pero cuando el jeque chií habla de ‘defendernos nosotros mismos’ y el patriarca siro-ortodoxo de ‘enemigo feroz’, queda claro que bajo el mosaico hay tensiones que ni el Papa más optimista puede ignorar. Líbano puede ser un mensaje, pero es un mensaje escrito en un papel que se está mojando.
Fuentes consultadas:
- Elpais – El Papa ensalza la paz en el mosaico de religiones de Líbano: «El miedo y los prejuicios no tienen la última palabra»
- Jornada – León XIV insiste en reconocer dos Estados, israelí y palestino, para resolver conflicto
- Vaticannews – El Papa a los jóvenes: Tienen el don del tiempo, úsenlo para soñar y construir la paz – Vatican News


