TL;DR
- La fecha 25/12/25 es una simetría numérica que solo ocurre cada 100 años
- La última vez fue en 1925 y la próxima será en 2125
- ElTribunodeJujuy la presenta como «curiosidad matemática»
- La obsesión con estas coincidencias dice más sobre nosotros que sobre el tiempo
La simetría que nadie notó hasta que alguien la señaló
Resulta que la Navidad de 2025 tiene un detalle «especial»: la fecha 25/12/25 forma una simetría perfecta entre el día y el año. ElTribunodeJujuy lo presenta como una «curiosidad matemática poco frecuente» que se da solo una vez cada 100 años. La última vez fue en 1925, la próxima será en 2125. Y ahí está el primer problema: si algo ocurre cada siglo, ¿realmente es tan especial o simplemente es el calendario haciendo su trabajo?
La ilusión de los patrones ocultos
El medio argentino sugiere que esto «invita a reflexionar sobre los patrones ocultos en la forma en que medimos el tiempo». No mames. ¿Patrones ocultos? Es matemática básica: si tienes un sistema de fechas con día/mes/año, eventualmente algunos números coincidirán. Lo realmente interesante sería si NO ocurriera. Lo que revela esta «curiosidad» no es nada sobre el tiempo, sino sobre nuestra necesidad humana de encontrar significado donde solo hay números.
1925 vs 2025: ¿Alguien recuerda la simetría de hace un siglo?
Pensemos en 1925. El mundo salía de la Primera Guerra Mundial, México estaba en plena Guerra Cristera, y Albert Einstein publicaba su teoría del campo unificado. ¿Alguien en ese entonces hizo un artículo sobre la «mágica simetría» del 25/12/25? Lo dudo. Hoy, en cambio, cualquier coincidencia numérica se convierte en contenido viral. No es que el tiempo haya cambiado, es que nuestra capacidad para crear noticias de la nada sí.
La navidad que importa vs la fecha que brilla
Aquí está lo verdaderamente absurdo: estamos hablando de Navidad. Una celebración que, en teoría, trata sobre paz, amor y reunión familiar. Pero en lugar de enfocarnos en eso, nos emocionamos porque los números se ven bonitos juntos. Es como preocuparse más por el envoltorio que por el regalo. ElTribunodeJujuy dice que «los números también construyen pequeñas historias dentro del calendario». Sí, historias que inventamos para sentir que el universo nos guiña un ojo.
2125: La próxima generación que se emocionará por lo mismo
Lo más gracioso de todo es que dentro de 100 años, cuando llegue el 25/12/2125, algún medio (si es que los medios todavía existen) hará exactamente el mismo artículo. «¡Mira esta increíble coincidencia que solo ocurre cada siglo!» Y la gente se emocionará igual. El ciclo se repetirá, no por magia del calendario, sino porque somos criaturas predecibles que aman los patrones, incluso cuando los creamos nosotros mismos.
¿Y si mejor celebramos lo que realmente importa?
Al final del día, la fecha 25/12/25 es solo eso: una fecha. Lo que hace especial a la Navidad no son los números que la acompañan, sino lo que hacemos con ella. Podemos pasarnos horas analizando simetrías numéricas o podemos usar ese tiempo para, no sé, ser mejores personas. La próxima vez que veas un artículo sobre «fechas mágicas», pregúntate: ¿esto realmente importa o solo es ruido para llenar espacio? Porque mientras discutimos sobre simetrías, el mundo sigue teniendo problemas reales que resolver.


