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viernes, febrero 27, 2026

El magnesio milagroso: ¿remedio real o moda peligrosa?

Analizamos la verdad detrás del boom de suplementos que prometen reparar huesos y músculos

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TL;DR

  • El magnesio participa en más de 300 funciones corporales, pero no es una «píldora milagrosa» para reparar tejidos
  • Infobae documenta que el impacto positivo es más claro en personas con deficiencia real del mineral
  • Los expertos advierten que el uso prolongado sin supervisión médica puede generar efectos secundarios indeseados
  • La mejor fuente sigue siendo la dieta: verduras de hoja verde, frutos secos y legumbres

El boom del magnesio: cuando las redes sociales recetan

No mames, parece que cada mes sale un nuevo «remedio milagroso» en TikTok y ahora le tocó al magnesio. Según Infobae, plataformas de redes sociales y figuras públicas popularizaron este mineral atribuyéndole propiedades que van desde la mejora del sueño hasta la reducción del estrés y el alivio de dolores musculares. Pero aquí está el detalle: el aumento de la circulación de información generó tanto entusiasmo como confusión, con mensajes que se apoyan «parcialmente» en hallazgos científicos. O sea, te venden la mitad de la historia y te cobran la versión completa.

¿Qué tan cierto es que repara huesos y músculos?

Aquí viene lo bueno. Todos los medios hablan de que el magnesio puede ayudar a reparar tejidos, pero nadie te dice claramente qué tipo funciona ni cómo. La Nación y El Tiempo repiten el mismo titular sensacionalista sobre reparación de músculos y huesos, pero cuando lees el contenido… puro humo. El Tiempo incluso tiene un disclaimer que dice «Contenido automatizado» y que el resumen fue construido con ayuda de IA. ¿En serio? ¿Estamos leyendo artículos escritos por robots sobre nuestra salud?

La verdad incómoda que nadie quiere escuchar

Infobae lo dice clarito: «Los especialistas insisten en la importancia de analizar la evidencia antes de incorporar suplementación». Y aquí está el dato que te revienta la burbuja: «El impacto positivo es más claro en personas que presentan una deficiencia de este mineral». O sea, si no tienes deficiencia, probablemente estés gastando tu dinero en pastillas carísimas que tu cuerpo va a orinar literalmente. El magnesio interviene en más de 300 funciones bioquíficas, según la Escuela de Medicina de Harvard, pero eso no significa que tomar suplementos te va a convertir en Wolverine regenerando tejidos.

El negocio de las presentaciones: ¿cuál sirve para qué?

Aquí es donde se pone interesante. Según Infobae, el mercado ofrece múltiples presentaciones: óxido, citrato, glicinato, bisglicinato y L-treonato, cada una con diferente absorción y tolerancia. Mahtab Jafari, profesor de la Universidad de California Irvine, declaró al New York Times que «algunas formas, como el citrato de magnesio, el glicinato de magnesio, el bisglicinato de magnesio y el L-treonato de magnesio, se toleran mejor». Pero ojo: «el óxido de magnesio, el cloruro de magnesio, el gluconato de magnesio y el sulfato de magnesio son más propensos a causar estos problemas», refiriéndose a efectos gastrointestinales.

La advertencia que todos ignoran

El Tiempo lo pone en negritas: «El uso prolongado de suplementos sin supervisión médica puede generar efectos secundarios indeseados». Pero dime, ¿cuánta gente que compra magnesio en internet o en tiendas naturistas va primero al médico? Exacto: casi nadie. Todos los medios coinciden en que hay que consultar a un médico antes de tomar suplementos, pero esa parte nunca aparece en los videos virales de influencers mostrando sus «rutinas de suplementación».

La solución que nadie promociona porque no vende

Aquí está la ironía más grande: la mejor fuente de magnesio sigue siendo la dieta diaria. Infobae documenta que el consumo regular de alimentos como verduras de hoja verde, frutos secos, semillas, legumbres y cereales integrales aporta suficientes niveles de magnesio para la mayoría de la población. Un ejemplo concreto: una porción de espinacas, 28 gramos de almendras y un plátano suministran cerca de 190 mg del mineral. Pero claro, vender espinacas no da tanto margen de ganancia como vender suplementos en frascos bonitos.

La pregunta incómoda que queda en el aire

Si realmente hay un tipo específico de magnesio que repara huesos y músculos, ¿por qué ninguno de estos artículos lo nombra claramente? La Nación y El Tiempo usan titulares clickbait pero el contenido es vago. Infobae al menos es honesto: «algunas revisiones clínicas señalan posibles efectos en la prevención de migrañas, mejora del insomnio y reducción de la ansiedad, aunque alertan que la evidencia es limitada y los resultados no siempre son consistentes». O sea, podría funcionar, podría no funcionar, y los resultados no son consistentes. ¿Eso te suena a «tratamiento comprobado»?

Al final del día, el magnesio es esencial, pero no mágico. Y mientras las redes sociales siguen vendiendo soluciones rápidas, los médicos repiten lo mismo de siempre: come bien, haz ejercicio, duerme suficiente y, si tienes dudas, ve al doctor en lugar de comprar pastillas recomendadas por un influencer que ni siquiera sabe pronunciar «bisglicinato».


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

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