TL;DR
- Duarte cumplía condena de 9 años por lavado y asociación delictuosa, con salida programada para abril 2026
- La FGR lo imputó por desvío de 5 millones de pesos destinados a casas hogar para niños y adultos mayores
- El juez le decretó prisión preventiva justificada, frustrando su posible liberación inminente
- Si se comprueba el peculado, podría enfrentar hasta 14 años adicionales de cárcel
El timing que hace pensar: justo cuando la puerta se abría
La cosa está así: Javier Duarte de Ochoa, el exgobernador de Veracruz que se hizo famoso por su fuga a Guatemala y su posterior extradición, tenía prácticamente un pie fuera del Reclusorio Norte. Según El Financiero, su condena de nueve años por operaciones con recursos de procedencia ilícita y asociación delictuosa estaba programada para concluir en abril de 2026. O sea, en cuestión de semanas. Pero la vida, o más bien la Fiscalía General de la República, tiene sus propios tiempos.
5 millones que pesan más que los miles de millones anteriores
Lo curioso del caso es la cifra: 5 millones de pesos. Suena a cambio chico comparado con los más de 60 mil millones que según investigaciones previas siguen desaparecidos en Veracruz durante su administración. Pero aquí está el detalle que duele: ese dinero, según documenta Animal Político, estaba destinado al Fondo para la Infraestructura para el Fortalecimiento e Inclusión Social (Foros), específicamente para la casa hogar «Manuel Gutiérrez Zamora» para niñas, niños y adolescentes, y la casa hogar «Mariana Sayago» para adultos mayores en situación de vulnerabilidad. No eran fondos para pavimentar calles o comprar mobiliario de oficina – eran para los que menos tienen.
La audiencia donde Duarte se soltó la greña
Durante la audiencia que duró casi siete horas, el exgobernador no se mordió la lengua. La Jornada reporta que calificó las pruebas presentadas por el Ministerio Público como «una bola de sandeces» y soltó la frase que resume su defensa: «el Poder Judicial es un instrumento político del Estado». Cuando se discutía la medida cautelar, Duarte fue más directo: «el tema de fondo, es que no salga de la cárcel». El juez Gustavo Aquiles Villaseñor, para variar, no se dejó impresionar y le decretó prisión preventiva justificada.
La defensa saca el tratado de extradición como as bajo la manga
La jugada legal de la defensa fue interesante. Según el recuento de Animal Político, el abogado Diego Ulises Parra argumentó que la extradición desde Guatemala en 2017 tenía dos autorizaciones: una del Tercer Tribunal de Narcoactividad para delitos estatales y otra del Quinto Tribunal para delitos federales. La FGR, según la defensa, solo contaba con una de esas autorizaciones para este nuevo proceso. «De someterlo a un procedimiento nuevo en este momento, el Estado mexicano incurriría en una falta grave del Tratado de Extradición que firmó con Guatemala», advirtió el abogado. Duarte incluso dijo que a la FGR le bastó solo una «autorización verbal» por llamada. Pero el juez no se movió.
Los números que duelen: de 9 a posiblemente 23 años
Aquí es donde la cosa se pone seria. El Financiero detalla que la nueva acusación por peculado está sustentada en 38 datos de prueba. Si se comprueba su responsabilidad, el exgobernador podría enfrentar hasta 14 años adicionales de cárcel. Hagamos matemáticas: 9 años que ya casi cumplía + 14 años posibles = 23 años. O sea, pasaría de estar a semanas de salir a enfrentar más del doble de tiempo tras las rejas. La FGR señala que Duarte dirigía una red de funcionarios que mezclaban fondos estatales con federales para pagar salarios y obtener beneficios.
La pregunta incómoda que nadie quiere hacer
Aquí hay algo que huele raro, y no es solo el café del reclusorio. ¿Por qué esta imputación sale justo ahora, cuando Duarte estaba a punto de recuperar su libertad? ¿Dónde estaban estos 5 millones de pesos durante los 9 años que ya lleva preso? Si la investigación tiene 38 datos de prueba como dice la FGR, ¿no pudieron presentarla antes? O peor aún: ¿esto es solo la punta del iceberg de lo que realmente se desvió? Porque pensar que de los miles de millones que desaparecieron en Veracruz solo ahora aparecen 5 millones específicos para casas hogar… pues no cuadra.
El patrón que se repite: dinero para vulnerables que nunca llega
Lo más indignante, más allá de las fechas y los tecnicismos legales, es el destino del dinero. No es la primera vez que escuchamos de fondos para niños, adultos mayores o personas con discapacidad que terminan en bolsillos ajenos. Es como si en México hubiera una maldición: entre más vulnerable sea la población destinataria, más probable es que el dinero desaparezca. Y cuando finalmente alguien responde, siempre es años después, cuando los daños ya son irreparables. Las casas hogar que no se construyeron, los medicamentos que no se compraron, las comidas que no se dieron – eso no se recupera con sentencias, por largas que sean.
Lo que viene: otra batalla legal en cámara lenta
Mientras tanto, Duarte se queda en el Reclusorio Norte. Su defensa seguramente apelará, buscará amparos, presentará incidentes. El proceso será lento, como todos los procesos contra exfuncionarios de alto nivel en este país. Y mientras los abogados discuten tratados de extradición y autorizaciones verbales, queda la pregunta incómoda: ¿cuántos más están por ahí, con dinero desviado de los más vulnerables, que nunca verán una audiencia como esta?
Fuentes consultadas:
- Jornada – Imputan a Javier Duarte por desvío de 5 mdp en su mandato y le decretan prisión preventiva justificada
- Animalpolitico – A punto de cumplir su condena de nueve años, nueva imputación mantendría a Javier Duarte en prisión
- Elfinanciero – ¿Javier Duarte se quedará en prisión? Estos son los años que podrían darle por el delito de peculado


