Lo que debes de saber
- Israel realizó el mayor ataque aéreo de la guerra en Líbano en solo 10 minutos, matando a más de 350 personas en un día.
- Netanyahu afirma que el alto el fuego entre EE.UU. e Irán ‘no incluye Líbano’, contradiciendo al mediador pakistaní.
- EE.UU. logró que Israel acepte negociaciones ‘históricas’ con Líbano en Washington, pero sin discutir un cese al fuego con Hezbolá.
- El conflicto ha dejado al menos 1,950 muertos y 1.2 millones de desplazados en Líbano, según autoridades locales.

La tregua que no es para todos
Mientras el mundo respiraba aliviado con el anuncio de un alto el fuego de 15 días entre Estados Unidos e Irán, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tenía otros planes. En un mensaje publicado en redes sociales, su gabinete dejó claro que el acuerdo «no incluye Líbano», como reportó El Español. La contradicción es de antología: Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán y mediador, había anunciado que EE.UU. «y sus aliados» suspendían su campaña militar «con efecto inmediato» en todos los frentes. Pero Netanyahu, con la precisión de un cirujano que opera sin anestesia, decidió que el bisturí seguiría cortando en el sur del Líbano. El resultado fue el mayor ataque aéreo israelí en lo que va de la guerra: un centenar de objetivos alcanzados en solo diez minutos, según el mismo medio. La aritmética del horror es simple: mientras se negociaba la paz en un lado, se intensificaba la guerra en el otro.
Las cifras, esas que suelen perderse en los titulares, pintan un panorama desolador. RFI y El Español coinciden en el saldo: al menos 1,950 personas muertas en Líbano por este frente de la guerra, con más de 350 fallecidos solo el miércoles, el primer día del supuesto alto el fuego general. A eso hay que sumarle 4,800 heridos y un éxodo de 1.2 millones de desplazados, una cifra que equivale a casi la población completa de Guadalajara huyendo de sus hogares. El gobierno libanés, que durante años ha tenido dificultades para contener a Hezbolá, ahora debe lidiar con una crisis humanitaria de proporciones bíblicas mientras intenta que sus ciudadanos no regresen a zonas que son campo de batalla. La lógica israelí parece ser la de una apisonadora: si no puedes controlar al grupo armado en tu territorio, tu territorio se convierte en el objetivo.

Washington: el árbitro con un silbato roto
En este desmadre geopolítico, Estados Unidos juega un papel que oscila entre el mediador serio y el amigo que intenta calmar al borracho agresivo en la cantina. El País detalla cómo la administración de Donald Trump ha tenido que empujar a Netanyahu a la mesa de negociación para evitar que su guerra en Líbano descarrile por completo el frágil diálogo con Irán. La presión dio un resultado peculiar: Israel aceptó por fin tener «conversaciones directas» con el gobierno de Beirut, algo histórico dado que no tienen relaciones diplomáticas desde 1948. Pero hay una trampa en el contrato, como bien señala DW: Yechiel Leiter, embajador israelí en EE.UU. y emisario para esas pláticas, declaró que Israel «se negó a negociar un alto el fuego con la organización terrorista Hezbolá». Es decir, se sientan a hablar con el dueño de la casa sobre cómo desalojar al inquilino problemoso, pero se niegan a dejar de dispararle al inquilino mientras discuten los términos.
«Israel se negó a negociar un alto el fuego con la organización terrorista Hezbolá, que sigue atacando a Israel y es el principal obstáculo para la paz entre ambos países», afirmó en un comunicado el embajador israelí Yechiel Leiter.
La posición de Washington es tan incómoda como insostenible. Por un lado, Trump exhortó a Netanyahu a reducir los ataques, según confirma El País. Por el otro, permite que estas «negociaciones de paz», como las llama Leiter en DW, se centren únicamente en que Israel solicite medidas al gobierno libanés para contener a Hezbolá. Es como si el vecino que te está rompiendo la ventana con una piedra te exigiera a ti que le pongas rejas a tu casa para que él deje de lanzar piedras. La dinámica le quita cualquier autoridad moral a Beirut, que queda reducido a un administrador colonial de un territorio ocupado por una milicia y bombardeado por un ejército extranjero. Mientras, Irán, el patrocinador de Hezbolá, ya advirtió que el diálogo con EE.UU. «perderá sentido» si Israel sigue bombardeando Líbano, cerrando el círculo de la amenaza.

El callejón sin salida (con cohetes)
La respuesta de Hezbolá no se hizo esperar y fue predecible. MSN reporta que el grupo anunció nuevos ataques a Israel por su «violación» del alto el fuego, lanzando 70 proyectiles contra el norte israelí en una mañana. La advertencia de Hezbolá era clara: no habrá tregua si Israel no la respeta. Así, la llamada «guerra de las extensiones» de Irán, como la describe El Español, mantiene vivo su frente más caliente. Los analistas creen que, con Irán temporalmente fuera de la ecuación por la tregua, Israel podría intensificar aún más su ofensiva contra Hezbolá, un cálculo macabro que convierte el cese al fuego general en una licencia para una guerra local más feroz. Las Fuerzas de Defensa de Israel ya aseguran que continúan con «operaciones terrestres» en el sur del Líbano.
Al final, el panorama es el de una tragedia con múltiples actores atrapados en sus propios guiones. Netanyahu, enrocado en una postura maximalista que le sirve para la política interna. Hezbolá, usando su papel de resistencia para justificar su poder dentro del fracturado estado libanés. El gobierno de Beirut, atrapado entre la impotencia y la ruina. Irán, usando el conflicto como moneda de cambio en una negociación más grande. Y Estados Unidos, tratando de apagar un incendio con una mano mientras con la otra le pasa gasolina a uno de los pirómanos. La próxima semana, cuando los embajadores se sienten en el Departamento de Estado, estarán discutiendo sobre la paz en una sala de Washington mientras, a miles de kilómetros de distancia, la guerra que se niegan a detener sigue cobrando vidas. La pregunta incómoda queda flotando: ¿de qué sirve un alto el fuego que no alcanza para silenciar los cañones en todos los frentes? La respuesta, por ahora, la dan las cifras de muertos y los millones que huyen.
Fuentes consultadas:
- Dw – Israel afirma que no discutirá alto el fuego con Hezbolá
- Rfi Fr –
- Elespanol – Netanyahu descarta aplicar el alto el fuego en Líbano: el Ejército israelí lanza el mayor ataque contra Hezbolá
- Msn –
- Elpais – EE UU empuja a Israel a negociar con Líbano sobre Hezbolá para evitar que descarrile el alto el fuego con Irán | Internacional | EL PAÍS


