TL;DR
- El ‘doble aumento’ solo aplica si te dan de baja en enero y tramitas la pensión ese mismo mes
- La Pensión Mínima Garantizada será de $10,630.91, apenas $1,059 más que el salario mínimo
- El beneficio está diseñado para un grupo exclusivo de la Ley 73 con al menos 500 semanas cotizadas
- El aumento real es una combinación de PMG más ajuste por inflación, no un incremento extraordinario
El juego de las sillas musicales del IMSS
El Instituto Mexicano del Seguro Social anda repartiendo alegrías como si fuera piñata, pero como siempre, hay que leer la letra chiquita. Según Ambito, el IMSS «alegra a miles de personas» con un supuesto doble aumento de pensión en 2026. Suena bonito, ¿no? Hasta que ves los requisitos: tienes que ser dado de baja en los primeros días de enero y tramitar tu pensión dentro del mismo mes. O sea, el beneficio está diseñado para quienes pierden su trabajo justo cuando empieza el año. Qué conveniente.
La matemática del ‘doble’ que no suma
Aquí está el truco de magia: el IMSS llama «doble aumento» a lo que en realidad es recibir la Pensión Mínima Garantizada actualizada ($10,630.91) en enero y luego el ajuste por inflación en febrero. Pero vamos a los números fríos: esa pensión mínima es apenas $1,059.52 más que el salario mínimo mensual estimado ($9,571.39). ¿De verdad eso es motivo para «alegrar a miles»? Lo que el IMSS vende como beneficio extraordinario es básicamente el funcionamiento normal del sistema: actualización anual más ajuste inflacionario.
La exclusividad de la Ley 73: el club VIP de los pensionados
Este «beneficio» no es para todos. Solo aplica para asegurados bajo el régimen Ley 73, esos que ya tienen al menos 500 semanas cotizadas. Y aquí viene lo más absurdo: necesitan cotizar al menos un día en 2026. Imagínate: trabajas décadas, cumples con todo, y para acceder a este «doble aumento» necesitas que te corran en enero y que tengas la suerte de que tu patrón te dé de alta aunque sea un día. Es como si te dijeran: «Felicidades, para ganar el premio necesitas perder primero».
La Pensión Mínima Garantizada: el espejismo de los $10,630
El IMSS presume que la PMG de 2026 será mayor al salario mínimo. Pero hagamos cuentas: $10,630.91 mensuales son $354.36 diarios. El salario mínimo diario será de $315.05. La diferencia es de $39.31 diarios. Con eso, ¿qué compras? Dos kilos de tortilla y un refresco, si acaso. Y esto para quienes logren saltar todos los aros burocráticos. Para el resto de los pensionados, la realidad es más cruda: seguirán batallando con pensiones que no alcanzan ni para la canasta básica.
El timing perfecto: renuncia en enero o pierde el tren
Lo más cínico del anuncio es el timing. El IMSS básicamente está diciendo: «Si quieres una pensión decente, asegúrate de que te corran en enero». ¿Qué empresa va a dar de baja a trabajadores en los primeros días del año? ¿Qué trabajador va a poder planear su despido para coincidir con este calendario burocrático? Es como diseñar un beneficio que casi nadie puede alcanzar, pero que suena bien en los titulares.
La inflación como comodín del gobierno
El segundo «aumento» del que habla el IMSS es simplemente el ajuste anual por inflación calculado a través de la UMA. O sea, no es un aumento real, es apenas mantener el poder adquisitivo. Pero el instituto lo vende como si fuera un bono extraordinario. Es la vieja táctica de disfrazar lo obligatorio como un regalo. «Mira qué buenos somos, te ajustamos por inflación». Como si fuera una concesión y no su obligación legal.
¿Quiénes realmente se alegran?
Ambito reporta que el anuncio «alegra a miles», pero la pregunta incómoda es: ¿a cuáles miles? Porque los números no cuadran. Si necesitas 500 semanas cotizadas (casi 10 años), estar en Ley 73, que te den de baja en enero, tramitar inmediatamente… estamos hablando de un grupo minúsculo. Lo que realmente alegra es al IMSS, que puede presumir un «beneficio» que cuesta poco y aplica a pocos, mientras la mayoría de los pensionados sigue en la lucha.
El verdadero aumento que necesitamos
Mientras el IMSS juega con estas migajas temporales, la realidad es que el sistema de pensiones en México sigue siendo insuficiente. Una pensión mínima de $10,630 en 2026, cuando la inflación sigue golpeando, no es motivo de celebración. Es apenas un parche en un sistema que necesita reforma estructural. Pero claro, es más fácil anunciar «doble aumento» para unos cuantos que enfrentar el problema de fondo: pensiones dignas para todos los mexicanos que dedicaron su vida al trabajo.


