TL;DR
- La SSPH presume 35% menos homicidios, robos y extorsiones en 3 años
- El SNTE se prepara para un enroque con Mirna Rubio como posible sucesora
- Diputada blanquiazul acusada de permitir acceso irregular a comparecencia
- Los movimientos políticos siguen mientras se anuncia mejoría en seguridad
El show de los números: ¿35% menos delitos o 100% más teatro?
Salvador Cruz Neri, el secretario de Seguridad Pública de Hidalgo, se paró frente a los diputados y soltó la bomba: homicidios, robos de vehículos y extorsiones han bajado un 35% en los últimos tres años. Según El Universal Hidalgo, el funcionario atribuyó este «éxito» a la coordinación con autoridades federales. Suena bien, ¿no? El problema es que en política, cuando alguien presume números demasiado bonitos, siempre hay que preguntarse: ¿y el contexto? ¿Y la metodología? ¿Y qué pasa en las calles mientras tanto?
El SNTE: ajedrez sindical con fichas predecibles
Mientras Cruz Neri hablaba de seguridad, en otro tablero se movían las piezas. La Sección 15 del SNTE se prepara para su enroque del próximo año, y ya se especula que Mirna Rubio, diputada federal cercana a Sinuhé Ramírez Oviedo, podría ser la sucesora. El actual secretario general, Said Vargas, tendría que «defender sus posiciones antes de que le ganen nuevamente la partida». Aquí la pregunta incómoda: ¿qué tiene que ver una diputada federal con el sindicato magisterial? ¿Acaso los puestos sindicales se heredan como propiedades familiares?
La comparecencia que se convirtió en circo
Pero el verdadero espectáculo fue en la comparecencia del procurador. Según El Universal Hidalgo, hubo «mano negra o mejor dicho azul» cuando una diputada blanquiazul permitió el acceso en primera fila a una mujer durante la sesión. El procurador tuvo que salir a explicar que «el caso fue atendido desde el primer momento». Traducción: alguien metió a alguien que no debía estar ahí, y ahora todos actúan como si fuera normal. ¿Qué tan grave tiene que ser una irregularidad para que deje de ser «atendida desde el primer momento» y se convierta en motivo de sanción?
La desconexión entre discurso y realidad
Aquí está el meollo del asunto: por un lado, el gobierno anuncia cifras espectaculares de reducción de delitos. Por otro, los actores políticos siguen jugando sus partidas de ajedrez con transparencia cuestionable. La diputada que permite accesos irregulares, el sindicato que prepara sucesiones entre allegados, y el funcionario que presenta números que, si fueran ciertos, pondrían a Hidalgo como ejemplo nacional. ¿Alguien más ve la desconexión?
La pregunta que nadie hace
Si realmente los delitos de alto impacto bajaron 35% en tres años, ¿por qué no hay festejos en las calles? ¿Por qué los ciudadanos no están celebrando esta supuesta transformación? Quizás porque saben que entre el discurso oficial y la realidad cotidiana hay un abismo. O quizás porque han visto demasiados «éxitos» anunciados desde el podio que se desvanecen en cuanto sales del recinto oficial.
Lo que realmente importa
Al final, lo único que le importa a la gente es si puede salir a la calle sin miedo, si sus hijos van seguros a la escuela, si su negocio no será extorsionado. Los números de las comparecencias son papel mojado si no se traducen en tranquilidad real. Y mientras los políticos juegan a las sillas musicales en el SNTE y permiten accesos privilegiados en el Congreso, la pregunta sigue en el aire: ¿ese 35% de reducción se siente en las colonias, en los pueblos, en las carreteras? O es solo otro porcentaje más en el archivo de promesas incumplidas.


