TL;DR
- España hace el pedido militar más grande de su historia: 100 helicópteros a Airbus
- La factura: 4,000 millones de euros del Plan Nacional de Helicópteros
- Entrega escalonada de 2027 a 2031, justo cuando Europa mira hacia el este
- Más de 300 empleos directos, pero la pregunta es: ¿para qué tanta potencia aérea?
- El NH90, el «helicóptero más moderno», ya está llegando a las bases españolas
El pedido que hace temblar las cuentas (y las conciencias)
Cuando DW reporta que España acaba de hacer «el mayor pedido jamás realizado» de helicópteros militares, uno se queda con la boca abierta. Cien aparatos, cuatro mil millones de euros, y un plazo de entrega que va de 2027 a 2031. No es cualquier cosa: es el equivalente a comprar una flota aérea completa mientras Europa mira con preocupación hacia Ucrania y el Kremlin. La pregunta que nadie hace en voz alta pero todos piensan: ¿por qué ahora?
Los números que no cuadran con la tranquilidad
Desglosemos este festín aeronáutico: 13 H135, 50 H145M, 6 H175M y 31 NH90. Este último, según Airbus, es «el helicóptero más moderno en la actualidad». Lo curioso es que DW documenta que justo este jueves se entregaron «los tres últimos NH90 destinados a cada uno de los tres ejércitos». O sea, ya están llegando los juguetes nuevos mientras se piden más. El ritmo es vertiginoso: nueve helicópteros recibidos este año, cien más en camino. Si esto fuera una familia comprando coches, estaríamos hablando de cambiar el parque automotor completo cada dos años.
El negocio detrás de la defensa
Aquí es donde el asunto se pone interesante. Airbus anuncia que este plan «permitirá la creación de más de 300 puestos de trabajo directos en los próximos tres años». La planta de Albacete se convertirá en «un centro de formación de pilotos y técnicos del H145M con carácter internacional». Traducción: España no solo compra helicópteros, sino que se posiciona como hub de entrenamiento militar en Europa. Negocio redondo para Airbus, que ve cómo su fábrica en Castilla-La Mancha se llena de contratos mientras la secretaria de Estado de Defensa, María Amparo Valcarce García, habla de «medios aéreos de última generación esenciales para la operatividad».
El timing perfecto (o sospechoso)
Miremos las fechas: pedido anunciado en diciembre 2025, entregas programadas de 2027 a 2031. Coincide curiosamente con varios escenarios geopolíticos que los analistas militares llevan años discutiendo. Bruno Even, CEO de Airbus Helicopters, dice que estos medios «refuerzan la seguridad y la resiliencia de la defensa nacional de España». Resiliencia es una palabra que ha ganado popularidad en los discursos de defensa europeos desde la invasión rusa de Ucrania. No es casualidad.
La pregunta incómoda: ¿preparación o provocación?
España tiene ya helicópteros de origen estadounidense, según precisa DW. Ahora suma una flota europea masiva. El Plan Nacional de Helicópteros se anunció en mayo, apenas siete meses antes de este mega-pedido. La velocidad burocrática para algo de esta magnitud es… digamos, atípica. Cuando un país hace la compra militar más grande de su historia en tiempos técnicamente de paz, pero con un continente en tensión, hay que preguntarse qué escenarios están contemplando en los ministerios que no están compartiendo con el público.
El efecto dominó industrial
Cuatro mil millones de euros no son solo helicópteros. Son cadenas de suministro, mantenimiento durante décadas, actualizaciones de software, repuestos, combustible, entrenamiento. Es comprometer presupuesto de defensa para los próximos 20 años. Fernando Lombo, consejero delegado de Airbus Helicopters en España, lo anunció en la planta de Albacete con toda pompa. Lo que no dijo es que esta inversión ata las manos de futuros gobiernos: una vez que compras cien helicópteros, tienes que mantenerlos volando, cueste lo que cueste.
La modernización que viene con fecha de caducidad
El detalle más revelador: los NH90 entregados hoy son «los más modernos», pero la tecnología militar tiene la vida útil de un smartphone de gama alta. Para cuando llegue el último helicóptero en 2031, los primeros entregados en 2027 ya llevarán cuatro años de servicio. En el mundo de la defensa, eso significa que probablemente necesitarán su primera modernización importante. Es el ciclo eterno: compras lo último para darte cuenta de que en cinco años es tecnología de ayer.
¿Y los contribuyentes qué ganan?
Más de 300 empleos directos suenan bien hasta que divides 4,000 millones de euros entre esos puestos de trabajo. Son más de 13 millones de euros por empleo creado. Una inversión descomunal que solo se justifica si realmente hay una necesidad estratégica urgente. La pregunta que queda flotando como un helicóptero en hover: ¿España está anticipando algo que el ciudadano de a pie no ve, o simplemente está siguiendo la corriente de remilitarización que recorre Europa? El tiempo -y quizás los próximos movimientos en fronteras inestables- lo dirá.


