Trump enfrenta oposición interna por guerra contra Irán

El 59% de estadounidenses desaprueba el conflicto mientras el Congreso busca limitar poderes presidenciales

Destacadas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

TL;DR

  • 59% de estadounidenses desaprueba la guerra según CNN
  • Trump lanzó ataques sin amenaza inminente ni autorización del Congreso
  • El Pentágono ya había concluido que no existía peligro inmediato
  • Irán había aceptado monitoreo nuclear días antes del ataque

Cuando ni tus propias bases te creen

Seis de cada diez estadounidenses le dicen «no» a la guerra de Trump contra Irán. La cifra de CNN es contundente: 59% de rechazo. Pero el dato que realmente duele está en lo que no dicen los números: el presidente lanzó un conflicto que sus propios líderes militares ya habían descartado como innecesario. Sinembargo documenta que el Pentágono había concluido que «no existía una amenaza inminente a Estados Unidos». O sea, Trump atacó sabiendo que no había peligro real. ¿La justificación? Ninguna que resista el menor escrutinio.

El Congreso despierta (tarde, pero despierta)

Mientras el 59% de ciudadanos dice «basta», el Congreso se mueve como si acabara de darse cuenta de que existe la Constitución. La Jornada reporta que legisladores de ambos partidos preparan resoluciones para limitar los poderes de Trump. El senador Tim Kaine no se anda con rodeos: llama a la guerra «innecesaria, idiota e ilegal». Bernie Sanders va más allá: «Hemos vivido las mentiras de Vietnam e Irak. Basta de guerras sin fin». Lo curioso es que la ley de 1973 que permite al presidente actuar sin autorización del Congreso tiene una trampa: sólo aplica para responder a ataques inminentes. Y aquí nadie atacó a Estados Unidos.

La oferta que Trump ignoró

Aquí viene el detalle que convierte esto de «polémico» a «absurdo total». Un día antes del ataque masivo estadounidense-israelí, Irán había aceptado un acuerdo de monitoreo nuclear internacional. Sinembargo cita al canciller de Omán anunciando que Teherán aceptaba «un mecanismo internacional de monitoreo para verificar que no estaba desarrollando un arsenal nuclear». El experto Trita Parsi lo resume mejor que nadie: «Había una oferta sobre la mesa mucho más fuerte que la que logró negociar el gobierno de Obama con Irán… Trump tenía la opción de declarar victoria. En lugar de eso, declaró la guerra».

Los republicanos que rompen filas

Cuando hasta los ultraconservadores te dicen que la cagaste, sabes que el problema es grave. El diputado republicano Thomas Massie, aliado histórico de Trump, declaró: «Estoy opuesto a esta guerra. Esto no es América primero». Massie y su colega demócrata Ro Khanna preparan una resolución para «forzar una votación del Congreso sobre esta guerra con Irán». El secretario de Defensa Pete Hegseth complicó más las cosas al usar claramente el término «guerra» para calificar el conflicto, no «intervención limitada». Ese detalle lingüístico tiene peso legal: si es guerra, necesita autorización del Congreso. Y esa autorización nunca llegó.

La contradicción que nadie quiere ver

Trump se retiró del acuerdo nuclear con Irán que negoció Obama. Luego, cuando Irán ofrece un nuevo acuerdo con más supervisión, Trump lo ignora y ataca. Daniel Shapiro, del Atlantic Council, señala lo obvio: Trump «no ha explicado la urgencia ni la amenaza inminente que hacía necesaria una guerra en este momento». Mientras, el presidente anuncia que el conflicto podría durar «cuatro o cinco semanas más», contradiciendo su propia narrativa de «operación rápida». El problema no es sólo que el 59% desapruebe. El problema es que ni siquiera los que deberían apoyarlo encuentran razones para hacerlo.

¿Y ahora qué sigue?

El Congreso vota esta semana, pero la mayoría republicana probablemente bloqueará las resoluciones. La ley da a Trump 60 días de acción militar sin autorización. Después de eso, necesita el visto bueno del Congreso. Mientras, seis de cada diez estadounidenses ven cómo su país se mete en otro conflicto sin objetivos claros, sin amenaza comprobada y sin apoyo popular. La pregunta incómoda que nadie hace en voz alta: si ni siquiera tus votantes te apoyan en esto, ¿qué demonios estás haciendo?


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Publicidad -spot_img

Más noticias

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias