Lo que debes de saber
- Ford lanza Ford Energy, filial de almacenamiento de baterías, y sus acciones suben hasta 13% en un día.
- Morgan Stanley calcula que el nuevo negocio podría valer 10,000 mdd, superando la inversión cancelada en México.
- La cancelación de la planta en San Luis Potosí en 2017 ahora se lee como una decisión estratégica, no política.
- Ford compite directamente con Tesla Energy en el mercado de almacenamiento para redes eléctricas y centros de datos.

El brinco que nadie esperaba
Las acciones de Ford Motor Company se dispararon hasta un 13% en la jornada del 13 de mayo de 2026, según reportó MarketScreener. Pero el motivo no tiene nada que ver con la venta de camionetas o la recuperación del mercado automotriz. La razón es mucho más eléctrica: Ford Energy, su nueva filial dedicada a fabricar sistemas de almacenamiento de energía en una planta en Kentucky. La compañía, que hace casi una década canceló una inversión de 1,600 millones de dólares en San Luis Potosí, hoy vale más en bolsa por vender baterías que por ensamblar motores. El giro es tan radical que obliga a preguntarse si aquella cancelación fue un error diplomático o una jugada adelantada a su tiempo.

De la pesadilla mexicana al sueño energético
En enero de 2017, el anuncio de Ford de cancelar su planta en San Luis Potosí cayó como un balde de agua fría en México. Clarín documentó cómo las acciones de la empresa subieron casi 4% ese mismo día, cerrando en 12.59 dólares. En ese entonces, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, amenazaba con aranceles de hasta 35% a modelos importados desde México, y Ford se apresuró a presentar la cancelación como un «voto de confianza» a las políticas de Trump. El entonces CEO, Mark Fields, llamó personalmente a Trump para darle la noticia. Mientras tanto, la Secretaría de Economía mexicana emitía un comunicado lamentando la decisión y defendiendo que los empleos generados en México habían ayudado a mantener la manufactura automotriz en Estados Unidos frente a la competencia asiática. Hoy, casi una década después, el precio de la acción ronda los 14 dólares, pero la historia es otra.
«Este es un voto de confianza para el presidente electo Trump y en algunas de las políticas que él podría estar tratando de implementar», dijo Fields en 2017, según Clarín.
El contexto ha cambiado tanto que aquella declaración suena hoy a una pieza de museo. Ford no solo no depende de los aranceles de Trump, sino que está construyendo un negocio que compite directamente con Tesla Energy, la división de almacenamiento de la empresa de Elon Musk. La ironía es que mientras México perdió una planta de ensamblaje, Ford ganó una apuesta por el futuro energético.
Los números que explican el salto
El jueves 14 de mayo de 2026, las acciones de Ford continuaron su rally después de que Morgan Stanley publicara un análisis estimando que el negocio de almacenamiento de energía de la compañía podría valer hasta 10,000 millones de dólares. Yahoo Finanzas reportó que el analista Andrew Percoco mantuvo una calificación de «ponderación neutra» con un precio objetivo de 14 dólares, destacando la asociación de Ford con CATL, el gigante chino de baterías. El acuerdo de licencia le da a Ford acceso a la tecnología de baterías de fosfato de hierro y litio, mientras mantiene el cumplimiento normativo y el control operativo. Morgan Stanley espera que Ford consiga acuerdos de suministro con grandes clientes comerciales, incluidos los hiperescaladores de centros de datos, en los próximos meses. La firma estima que el negocio podría generar márgenes brutos del 25% a gran escala, alcanzar la rentabilidad en términos de EBIT para 2028 y producir entre 500 y 600 millones de dólares anuales con una capacidad de 20 GWh. Nada mal para una empresa que muchos daban por muerta en la era de los autos eléctricos.

Lo que México perdió y lo que Ford encontró
La cancelación de la planta en San Luis Potosí no fue un capricho político, aunque así se vendió en su momento. Ford invirtió 2,000 millones de dólares el año pasado en su nueva filial de almacenamiento, según Yahoo Finanzas. Es decir, puso más dinero en baterías que el que había destinado a la planta mexicana. Y mientras México esperaba una fábrica de autos, Ford construye una de baterías que podría cambiar su modelo de negocio para siempre. Reforma señala que el precio de las acciones de Ford ha alcanzado su nivel más alto en casi tres años, y la razón tiene poco que ver con autos o camionetas. La empresa que alguna vez fue sinónimo de la línea de ensamblaje ahora compite en el mercado de la red eléctrica y el almacenamiento doméstico. El mensaje para México es incómodo: mientras el país apostaba por la manufactura tradicional, Ford ya estaba pensando en otra cosa.
El efecto dominó en el mercado
El optimismo alrededor de Ford no se limita a sus propias acciones. Investing.com documentó el movimiento alcista, mientras que Bolsamanía reportó que la compañía ya había batido previsiones y logrado ingresos récord en el tercer trimestre de 2025, a pesar de un incendio en la planta de uno de sus proveedores. La combinación de resultados financieros sólidos con una apuesta estratégica por la energía ha creado una tormenta perfecta para los inversionistas. Pero el dato que más duele, visto desde México, es que Ford se ahorrará en general, según Fields en 2017, al cancelar la planta mexicana. Ese ahorro, más los 2,000 millones invertidos en Kentucky, están dando frutos que ninguna planta de ensamblaje en San Luis Potosí podría haber generado.
Lo que viene: ¿un Ford que no hace autos?
La pregunta incómoda es si Ford terminará siendo más una empresa energética que automotriz. Por ahora, la respuesta es ambigua. El negocio de almacenamiento representa una fracción de sus ingresos totales, pero el mercado ya lo está valorando como si fuera el futuro. Morgan Stanley advierte que el optimismo de los inversores refleja actualmente la tesis de valoración de la firma, más que los objetivos de producción revelados o los contratos conseguidos. Es decir, hay una dosis de especulación. Pero también hay un cambio estructural: la alianza con CATL, la inversión en Kentucky y la creación de Ford Energy indican que la empresa no está jugando a ser un actor secundario en la transición energética. Para México, la lección es clara: las decisiones que se tomaron hace casi una década, envueltas en retórica política y aranceles, tenían un fondo estratégico que pocos supieron leer. Hoy, mientras Ford celebra en Wall Street, en San Luis Potosí solo queda el recuerdo de lo que pudo ser y no fue.
Fuentes consultadas:
- Clarin – Se disparan las acciones de Ford tras la cancelación de inversiones en México
- Reforma – Se disparan acciones de Ford y poco tiene que ver con autos
- Es Us Finanzas Yahoo – Acciones de Ford se disparan tras apuesta multimillonaria por almacenamiento energético
- Mx Investing – ¿Por qué las acciones de Ford Motor se disparan hoy?
- Es Marketscreener – Las acciones de Ford se disparan un 13% ante el optimismo de los inversores por su nuevo negocio de almacenamiento de energía
- Bolsamania – Ford se dispara tras batir previsiones y lograr ingresos récord en el tercer trimestre


