Lo que debes de saber
- Estados Unidos pide que un porcentaje de trabajadores en México gane 16 dólares por hora, según el CCE.
- El subsecretario Jesús Seade calificó la exigencia como una ‘locura’ que distorsionaría el mercado laboral mexicano.
- Mientras tanto, un documental de Remake revela que mujeres en maquilas de México ganan salarios de hambre y sufren acoso.
- La contradicción evidencia la brecha entre las promesas del T-MEC y la realidad de las trabajadoras de la moda.

La exigencia que incomoda
Estados Unidos puso sobre la mesa una cifra que, en el contexto mexicano, suena a provocación: 16 dólares por hora. Según reporta El Universal, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) calificó la postura de Washington como “ruda”, argumentando que ya hay empresas mexicanas, sobre todo del sector automotriz, que pagan esa cantidad. Pero la reacción oficial fue otra: el subsecretario Jesús Seade, en entrevista con El Heraldo de Saltillo, dijo sin titubeos que llevar el salario a 16 dólares sería una “locura”. Y no es para menos: hoy, los trabajadores automotrices en México ganan entre 2.5 y 4 dólares por hora. La diferencia no es un abismo, son varios abismos.
Lo que pocos mencionan es que la exigencia de EU no aplica a todos los trabajadores, sino a un porcentaje específico dentro del sector automotriz, como parte de las reglas de origen del T-MEC. Seade explicó que el 40% del volumen de autos producidos en la región debe ser fabricado por trabajadores que ganen al menos 16 dólares por hora, pero de ese porcentaje, solo el 25% tiene que ser obreros; el resto puede ser personal de investigación, desarrollo y administración. Es decir, la presión recae sobre una fracción mínima de la fuerza laboral. Y aún así, el gobierno mexicano la ve como una distorsión. La pregunta es: ¿distorsión para quién?
“Llevarlo a ocho sería violento y elevarlo a 16 sería una locura”, declaró Jesús Seade a El Heraldo de Saltillo, reflejando la postura oficial que prefiere mantener el statu quo salarial.

El otro lado del espejo: las maquilas de la moda
Mientras el gobierno y los empresarios discuten si 16 dólares son viables o una locura, hay un sector donde el salario real es tan bajo que ni siquiera aparece en la conversación. Fashion United documentó el trabajo de la organización Remake, que lanzó el documental Made in Mexico para mostrar la realidad de las mujeres que trabajan en las maquilas de ropa en el país. Sueldos de hambre, jornadas extenuantes, acoso sexual y enfermedades laborales son el pan de cada día. Estas mujeres, que cosen la ropa que luego se vende en tiendas de todo el mundo, ganan mucho menos que los 4 dólares por hora que Seade menciona como tope actual en el sector automotriz. La brecha no es solo salarial: es de visibilidad.
El documental, ganador del premio a mejor documental de moda en festivales de cine de Los Ángeles y Londres, pone rostro a esas trabajadoras que nadie ve. Ayesha Barenblat, fundadora de Remake, explicó que el objetivo es impulsar la transparencia en la industria de la moda y convertirla en una fuerza para el bien. Pero mientras las marcas globales se llenan la boca con la sostenibilidad, las mujeres en las maquilas mexicanas siguen esperando un salario que les permita vivir con dignidad. La contradicción es tan evidente que duele: por un lado, EU exige 16 dólares para unos cuantos; por el otro, miles de mujeres sobreviven con menos de 2 dólares por hora.
El T-MEC y la promesa incumplida
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se vendió como un acuerdo que beneficiaría a los trabajadores mexicanos. Las reglas de origen más estrictas forzarían a las empresas a producir más en la región, lo que, en teoría, generaría empleos mejor pagados. Pero la realidad es más compleja. Seade afirmó que el sector automotriz será uno de los más beneficiados porque las reglas de origen subieron de 62.5% a 75%, lo que obliga a usar más componentes regionales. Sin embargo, ese beneficio no se traduce automáticamente en mejores salarios para los obreros. De hecho, el propio gobierno mexicano admite que elevar los salarios a 16 dólares sería una distorsión, lo que revela una postura cómoda con los bajos salarios como ventaja competitiva.
La paradoja es que mientras México defiende su modelo de bajos salarios como parte de su atractivo para la inversión extranjera, Estados Unidos presiona para que esos salarios suban, al menos en un sector clave. Pero la presión no es uniforme: el documental de Remake muestra que en la industria de la moda, donde las condiciones son aún más precarias, no hay ninguna exigencia similar. Las trabajadoras de las maquilas de ropa no están protegidas por las reglas del T-MEC; están invisibilizadas por un sistema que valora más el costo de producción que la vida de quienes producen.

¿Locura o necesidad?
La palabra “locura” que usó Seade para describir la exigencia de 16 dólares por hora revela más de lo que parece. Revela que, para el gobierno mexicano, un salario digno sigue siendo una utopía. Revela que la competitividad del país se sostiene sobre la precariedad laboral. Y revela que, mientras los empresarios y funcionarios discuten cifras, las mujeres de las maquilas siguen cosiendo, sin descanso, por un salario que no alcanza ni para cubrir lo básico. La pregunta incómoda es: ¿qué es más loco, exigir 16 dólares o aceptar que miles de trabajadoras ganen menos de 2?
El T-MEC prometió ser un parteaguas, pero hasta ahora parece más de lo mismo: un acuerdo que beneficia a unos cuantos mientras la mayoría sigue esperando. La exigencia de Estados Unidos, por más ruda que parezca, al menos pone el dedo en la llaga. El problema es que, en México, la llaga es tan profunda que ni siquiera 16 dólares la hora alcanzarían para curarla.
Fuentes consultadas:
- Eluniversal – EU pide que un porcentaje de trabajadores de México tengan salarios de 16 dólares la hora: CCE; señala «postura ruda»
- Elheraldodesaltillo – «Locura», pagar 16 dólares la hora en México
- Fashionunited – El documental que revela la realidad de las mujeres en las maquilas de México, en palabras de su creadora


