TL;DR
- Un filamento de 50 millones de años luz con 280 galaxias gira como un carrusel cósmico
- Las galaxias giran sincronizadas como tazas de té en un parque de diversiones
- El descubrimiento pone en jaque los modelos actuales de formación galáctica
- Se usó el radiotelescopio MeerKAT de Sudáfrica combinado con otros observatorios
Cuando el universo decide bailar su propio ritmo
Imagina un carrusel de 50 millones de años luz de largo. No, no es el título de una película de ciencia ficción barata. Es lo que acaban de encontrar astrónomos de la Universidad de Oxford a 240 millones de años luz de distancia. Según DW, descubrieron una «finísima» cadena de 14 galaxias girando al unísono dentro de un filamento cósmico que contiene más de 280 galaxias. Y aquí está lo que te hace decir «no mames»: todo ese desmadre está girando como si fuera la atracción de tazas de té de un parque temático.
El símil que lo explica todo (y nos deja más confundidos)
Lyla Jung, la astrofísica de Oxford que lideró el estudio, lo dijo claro: «Cada galaxia es como una taza de té giratoria, pero toda la plataforma -el filamento cósmico- también gira». Latinus reporta que la velocidad de rotación es de 110 kilómetros por segundo. Para ponerlo en perspectiva: si la Tierra girara a esa velocidad, daríamos una vuelta completa en… bueno, mejor no hagamos esa cuenta porque nos da vértigo.
Lo que no cuadra en los libros de texto
Aquí viene lo bueno: este comportamiento no debería estar pasando. O al menos no según los modelos actuales. Gizmodo señala que «muchas de esas galaxias parecen girar en la misma dirección que el propio filamento, mucho más de lo que lo harían si el patrón de giro de las galaxias fuera aleatorio». Traducción: el universo está haciendo trampa. O nosotros no entendemos las reglas del juego.
La telaraña cósmica que nos tiene atrapados en preguntas
ABC lo llama un «tornado de galaxias», y la metáfora es perfecta porque, igual que un tornado, este fenómeno desafía nuestra comprensión de cómo se mueven las cosas a gran escala. Los filamentos cósmicos son las estructuras más grandes conocidas -ríos de galaxias y materia oscura que forman el andamiaje del universo-. Se supone que son autopistas por donde fluye la materia, pero nadie dijo que esas autopistas giraran como un tiovivo.
El hidrógeno que cuenta historias viejas
Lo interesante es que estas 14 galaxias están llenas de hidrógeno, el combustible para formar estrellas. Eso las hace como adolescentes cósmicos -jóvenes, llenas de energía y con todo por delante-. Madalina Tudorache, otra investigadora del equipo, dice que el filamento es «un registro fósil de los flujos cósmicos». Básicamente, estamos viendo una foto de cómo se movía el universo cuando era joven, y resulta que bailaba mejor que nosotros en una fiesta.
La tecnología que nos permite ver lo invisible
Para detectar este baile cósmico, los científicos usaron el radiotelescopio MeerKAT de Sudáfrica -64 antenas parabólicas trabajando juntas como si fueran un ojo gigante-. Combinaron esos datos con observaciones del Instrumento Espectroscópico de Energía Oscura (DESI) y el Sloan Digital Sky Survey. Es como cuando juntas las fotos de tres cámaras diferentes para ver algo que ninguna podría captar sola.
La pregunta incómoda que nadie quiere hacer
Si un filamento de 50 millones de años luz puede girar sincronizadamente, ¿qué otras «reglas» del universo estamos ignorando? Los modelos cosmológicos actuales dicen que el universo primitivo era suave y calmo, pero este descubrimiento sugiere que desde el principio había movimientos coordinados a escalas que nos cuesta incluso imaginar. Es como descubrir que todo el tráfico de una ciudad se mueve siguiendo una coreografía secreta que nadie había notado.
Lo que realmente significa este giro
Más allá de las cifras impresionantes -5.5 millones de años luz de largo, 117,000 años luz de ancho para la cadena de 14 galaxias-, lo que importa es que estamos viendo cómo las galaxias «aprenden» a girar. Como si el filamento fuera una escuela de baile cósmica donde las galaxias jóvenes aprenden los pasos básicos. El problema es que no sabemos quién es el profesor ni qué música está sonando.
Así que ahí lo tienes: a 240 millones de años luz, hay un carrusel galáctico girando a 110 km por segundo, desafiando todo lo que creíamos saber sobre cómo se mueve el universo. Y lo más loco es que probablemente haya miles más esperando a que los descubramos. El cosmos sigue siendo ese vecino excéntrico que siempre tiene una sorpresa guardada.
Fuentes consultadas:
- Dw – Detectan candidato a objeto giratorio más grande del cosmos – DW – 04/12/2025
- Es – Astrónomos descubren lo que tal vez sea el objeto giratorio más grande del universo
- Abc – Un ‘tornado’ de galaxias: detectan la mayor estructura giratoria jamás vista en el Universo
- Latinus – Descubren una de las estructuras rotatorias más grandes del universo; es similar al juego de tazas giratorias


