TL;DR
- Putin dirige personalmente ejercicios con misiles nucleares capaces de alcanzar EE.UU.
- Ataque ruso masivo deja 6 muertos en Kiev y 25 heridos, incluyendo 5 niños
- Rusia lanzó 405 drones y 28 misiles contra 8 ciudades ucranianas en un solo día
- Los ejercicios ocurren tras cancelarse cumbre Trump-Putin sobre la guerra
El espectáculo nuclear que nadie pidió
Mientras Ucrania enterraba a sus muertos, Vladimir Putin posaba para las cámaras dirigiendo ejercicios nucleares. El Kremlin difundió imágenes este miércoles donde se ve al presidente ruso supervisando lanzamientos de práctica de misiles balísticos intercontinentales, esos que pueden alcanzar Estados Unidos. Según France24, el general Valery Gerasimov informaba personalmente a Putin sobre estos ensayos castrenses. No es la primera vez que el hombre que lleva más de 20 años gobernando Rusia amenaza con el botón nuclear, pero ahora lo hace con producción cinematográfica incluida.
La guerra real sigue matando civiles
Mientras Putin jugaba a la guerra nuclear, la guerra real dejaba seis muertos solo en Kiev. El ataque ruso masivo del miércoles incluyó 405 drones y 28 misiles contra al menos ocho ciudades ucranianas. Las cifras son escalofriantes: 25 heridos, cinco de ellos niños. En Járkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania, los drones rusos atacaron una guardería cuando había niños dentro. Milagrosamente, ningún menor resultó físicamente herido, pero el trauma psicológico es otra guerra que no aparece en los reportes.
La sincronización que habla por sí sola
Los ejercicios nucleares rusos no son casualidad. Ocurren justo un día después de que Donald Trump anunciara que no habrá cumbre con Putin en el corto plazo. «No quiero perder el tiempo», dijo el mandatario estadounidense. Putin responde mostrando sus cartas nucleares. Es el clásico patrón del bully: cuando no consigue lo que quiere por las buenas, saca el garrote más grande. Y este garrote puede borrar ciudades enteras del mapa.
Infraestructura civil en la mira
Lo que más indigna de este ataque masivo es que claramente apuntó a infraestructura civil. France24 documenta impactos en infraestructuras gasísticas de Poltava y en instalaciones eléctricas de Odessa, donde miles se quedaron sin luz. En una aldea de la región de Kiev, un ataque incendió la casa donde estaban una madre y sus hijas de 6 meses y 12 años. Esto no es guerra convencional, es terrorismo de estado disfrazado de operación militar.
La OTAN también en modo nuclear
Mientras Rusia hace sus ejercicios, la OTAN realiza los suyos propios de disuasión nuclear. Estamos en medio de una peligrosa coreografía atómica donde ambos bandos se miden mutuamente. Putin ha esbozado el riesgo de guerra nuclear si Occidente envía tropas a Ucrania. Ahora muestra que no es solo retórica. El problema es que en este juego de gallinas nucleares, si alguien se equivoca, no habrá segundas oportunidades.
¿Advertencia o desesperación?
Hay que preguntarse por qué Putin necesita mostrar tanto músculo nuclear justo ahora. ¿Es una demostración de fuerza o un síntoma de debilidad? Un líder seguro de su posición no necesita andar enseñando sus armas más destructivas cada vez que las cosas no salen como quiere. La cancelación de la cumbre con Trump parece haber tocado una fibra sensible. Y cuando a Putin le tocan fibras sensibles, la respuesta siempre es la misma: más violencia, más amenazas, más show de fuerza.
El costo humano que se olvida rápido
Seis muertos en Kiev pueden parecer pocos comparados con otros ataques, pero cada uno tenía nombre, familia, sueños. Mientras el mundo se distrae con los ejercicios nucleares de Putin, Ucrania sigue enterrando a sus ciudadanos. La defensa aérea ucraniana derribó 333 drones y 16 misiles, pero los que pasaron causaron estragos. Y lo peor es que mañana habrá otro ataque, y otro, y otro. La normalización de la violencia es quizás el triunfo más perverso de esta guerra.
La pregunta incómoda
¿Hasta cuándo el mundo va a tolerar que un país muestre su arsenal nuclear mientras mata civiles en otro? Los ejercicios de Putin no son solo una advertencia a Occidente, son una bofetada a la humanidad. Mientras los misiles de práctica vuelan en Rusia, los misiles reales matan en Ucrania. Y lo más preocupante es que ya ni siquiera nos sorprende.


