TL;DR
- El peso perdió 0.04% semanal según El Financiero, pero Eleconomista habla de ‘primera semana positiva’
- El dólar bancario se mantuvo en 18.38 pesos toda la semana según Reforma
- La guerra en Medio Oriente mantiene volatilidad con el peso ‘arañando’ las 18 unidades
- Los analistas advierten que el ‘miedo extremo’ sigue dominando los mercados
La matemática de la ‘mejora’ que no suma
Si lees Eleconomista, el peso «perfila su primera semana positiva desde que comenzó la guerra». Si lees El Financiero, la moneda tuvo «una pérdida semanal de 0.04 por ciento». Alguien aquí está contando mal, o peor, eligiendo qué contar. La realidad es que el peso cerró en 17.9557 pesos por dólar este viernes, con una depreciación diaria del 1.22%. Pero el dato que duele está en Reforma: en ventanillas bancarias, el dólar se ofreció toda la semana a 18.38 pesos. Mientras los medios discuten si fue semana «positiva» o no, el ciudadano que necesita dólares sigue pagando casi medio peso más que el tipo de cambio spot.
El dólar que no se mueve (para los bancos)
Aquí está el truco de magia: el tipo de cambio spot puede bailar entre 17.70 y 17.90, como pronosticó Felipe Mendoza de EBC Financial Group, pero en el banco la música nunca cambia. 18.38 pesos por dólar, del 13 al 20 de marzo, sin variación. Mientras los analistas hablan de «mercados bajo entorno de miedo extremo» y «aversión al riesgo», los bancos mantienen su margen como si la volatilidad fuera problema de otros. Gabriela Siller de Banco Base lo explica claro: «La depreciación del peso es a la par del fortalecimiento del dólar estadounidense» por los ataques de Irán contra Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Bahréin y Kuwait. Pero ese fortalecimiento parece aplicarse selectivamente.
Cuando ‘arañar’ las 18 unidades es noticia
El Financiero usa la palabra precisa: el peso «araña» las 18 unidades. No las alcanza, no las rompe, las araña. Como si fuera una barrera psicológica que todos ven pero nadie quiere nombrar. El índice dólar (DXY) subió 0.55% según Eleconomista, mientras el Bloomberg Dollar Index (BBDXY) sumó 0.50%. El peso mexicano, en este contexto, es como el invitado incómodo en una fiesta donde todos hablan de guerra y petróleo. «La producción petrolera sigue afectada y el cruce de buques petroleros a través del estrecho de Ormuz continúa bloqueado», señala Siller. Y mientras tanto, nuestra moneda intenta no caerse de la mesa.
La semana ‘positiva’ que huele a consuelo
Eleconomista insiste: «perfila su primera semana de ganancias desde que estalló el conflicto». Pero los números duros dicen otra cosa. Si el viernes pasado cerró en 17.9489 y este viernes en 17.9557, la «ganancia» de 0.63% que mencionan parece más un ejercicio contable que una realidad en la bolsa del ciudadano. Mendoza advierte: «Si las tensiones en el Golfo Pérsico escalan de nuevo, podría buscar los 18 pesos». El condicional es clave: podría. Mientras tanto, los bancos ya llegaron y se instalaron cómodamente en 18.38. La pregunta incómoda es: ¿quién se beneficia realmente de esta volatilidad controlada? Porque el que cambia dólares en ventanilla no ve la «mejora» de la que hablan los titulares.
El relato vs la realidad en la taquilla
Aquí está el meollo: tres medios, tres narrativas. Uno celebra una «semana positiva» que técnicamente fue negativa. Otro reporta el cierre en 17.89 (spot) mientras el bancario sigue en 18.38. El tercero habla de «arañar» las 18 unidades como si fuera un logro no caer más. Mientras los analistas pronostican rangos de oscilación y hablan de «miedo extremo», la gente que necesita dólares para medicinas, estudios o negocios paga un precio fijo que no refleja esa supuesta volatilidad. La guerra en Medio Oriente es real, los bloqueos en el estrecho de Ormuz son reales, pero la estabilidad artificial del dólar bancario huele a otra cosa. Como si la crisis fuera selectiva: afecta a los mercados, pero no a los márgenes bancarios. Y mientras discutimos si fue semana positiva o negativa, el que paga 18.38 pesos por dólar sabe que su realidad es otra.


