TL;DR
- Sheinbaum anunció la supercomputadora Coatlicue, la más potente de AL, con inversión de miles de millones
- Defendió a Fátima Bosch, Miss Universo 2025, pese a acusaciones contra el exdueño por lavado y nexos con el narco
- En redes, feministas y analistas la criticaron por «desconexión con la realidad» en medio de escándalo de trata
- Morena ya prepara campaña para 2027, pero las bravatas de Noroña preocupan al partido oficial
La Coatlicue y la corona manchada
Claudia Sheinbaum dedicó su mañanera del 28 de noviembre a lo que debería ser un hito histórico: el anuncio de la supercomputadora Coatlicue, la máquina más potente de América Latina que promete impulsar investigación en inteligencia artificial, cambio climático y salud. Según El Independiente, la inversión es de «miles de millones de pesos» y su operación está programada para 2026. La presidenta lo llamó «un salto para la soberanía tecnológica en la Cuarta Transformación». Pero aquí está el detalle: mientras el gobierno presumía avances científicos, las redes sociales explotaban por algo completamente distinto.
Miss Universo y el narco: la desconexión que nadie pidió
El tema que realmente prendió Twitter y TikTok fue la defensa de Sheinbaum hacia Fátima Bosch, ganadora de Miss Universo 2025. El problema no es la chava, sino el contexto: Raúl Rocha, exdueño del concurso, está imputado por lavado de dinero y nexos con el crimen organizado. La presidenta exigió: «No le quiten mérito al triunfo de Fátima; la investigación es independiente». Suena bien, hasta que te das cuenta de que el escándalo involucra trata de personas y corrupción. En X y TikTok, usuarias feministas y analistas la tildaron de «desconexión con la realidad», con hashtags como #MissUniversoyNarco y #SheinbaumIgnora trending con miles de interacciones.
La brecha digital que duele
Lo interesante aquí no es solo lo que se dijo, sino lo que revela sobre la comunicación gubernamental. Mientras el discurso oficial hablaba de soberanía tecnológica y avances científicos, el escrutinio ciudadano en redes sociales se concentraba en la aparente indiferencia ante un escándalo que mezcla trata, crimen organizado y un certamen de belleza. El Independiente documenta cómo publicaciones virales contrastaban «el optimismo oficial con reportes de impunidad en el certamen, amplificando desconfianza digital». Es decir, la narrativa gubernamental chocó frontalmente con la percepción ciudadana, y esta vez no fue por fake news, sino por un contraste brutal de prioridades.
Noroña, el elefante en la sala morenista
La mañanera también tuvo espacio para la política interna. Sheinbaum abordó lo dicho por Gerardo Fernández Noroña, quien describió a la alcaldesa de Uruapan como «alguien cercano al fascismo». La presidenta pidió respeto, diciendo «hay que respetar». Pero aquí viene lo jugoso: según El Independiente, «las bravatas y ocurrencias de Gerardo Fernández Noroña empiezan a preocupar en Morena, porque sus ataques a la alcaldesa de Uruapan regresaron la atención al tema de la inseguridad». O sea, el mismo Noroña que debería ser aliado está generando dolores de cabeza al partido al recordarle a todos que la inseguridad sigue siendo un problema grave.
La campaña que ya empezó (y nadie dice)
Mientras la atención pública se dividía entre supercomputadoras y concursos de belleza, en los pasillos del poder ya se movían fichas para 2027. El Independiente reporta que «legisladores de Morena, el PT y el Verde ya recibieron la instrucción de que al terminar el periodo ordinario de sesiones deberán empezar una campaña adelantada de cara a las elecciones de 2027». El medio señala que esto «pone en duda la fortaleza que presumen en el partido oficial». Traducción: si tan seguros están de su popularidad, ¿por qué necesitan empezar la campaña con casi dos años de anticipación?
Agua, maíz y el fantasma de la oposición
La mañanera de hora y media también incluyó otros puntos: la Ley de Aguas para recuperar derechos comunitarios, un pacto con maiceros de Campeche y sensibilidad hacia Grecia Quiroz, viuda de Manzo. Pero Sheinbaum no perdió la oportunidad de ir contra la oposición, criticando que panistas harán una denuncia internacional por represión y violación de derechos humanos ante la CIDH. Su pregunta fue: «¿Por qué no la hace aquí?». La respuesta obvia que no dio: quizás porque aquí no les hacen caso. O porque la desconfianza en las instituciones nacionales es tal que buscan ojos internacionales.
Lo que la Coatlicue no puede calcular
Al final del día, la supercomputadora más poderosa de América Latina no puede procesar la desconexión entre lo que el gobierno prioriza y lo que preocupa a la ciudadanía. Coatlicue podrá simular cambios climáticos, modelar pandemias y desarrollar inteligencia artificial, pero no resolverá la brecha de credibilidad que se amplía cada vez que un escándalo de trata se minimiza frente a un triunfo en un concurso de belleza. La soberanía tecnológica es importante, pero la soberanía sobre la narrativa pública se les está escapando de las manos. Y eso, ni con toda la potencia de procesamiento del mundo, se arregla con un discurso de hora y media.


