TL;DR
- La Traviata en Santiago de Chile encabeza el ranking de críticas más leídas, demostrando el interés global por la ópera
- Tokio aparece dos veces en el top 10 con producciones de Rossini y Bizet, señalando el auge asiático
- Anna Netrebko sigue siendo imán de lectores con su Tosca en Roma después de 11 años
- La polémica producción de Onegin en La Scala decepcionó al público milanés pero generó debate
- La fusión Carmen-Amy Winehouse en Japón muestra cómo la ópera se reinventa para nuevas audiencias
No mames, ¿La Traviata más leída viene de Chile?
Si alguien te hubiera dicho hace diez años que la crítica de ópera más leída de 2025 sería sobre una producción en Santiago de Chile, probablemente te hubieras reído. Pero ahí está la realidad: según Operaactual, la reposición de ‘La Traviata’ en el Teatro Municipal de Santiago lidera el ranking con dirección musical de Leonardo Sini y diseño escénico de Pablo Núñez. Lo interesante no es solo que una producción latinoamericana encabece la lista, sino que demuestra cómo el centro de gravedad de la ópera se está desplazando. Ya no es solo Milán, Viena o Nueva York – Santiago tiene algo que decir y la gente quiere leerlo.
Tokio le gana dos veces a Europa
Pero el verdadero golpe bajo para el viejo continente viene del otro lado del mundo: Japón aparece DOS veces en el top 10. ‘Il Barbiere di Siviglia’ en el New National Theatre de Tokio ocupa el segundo lugar, mientras que la fusión Carmen-Amy Winehouse del mismo teatro se coloca octava. ¿Qué está pasando aquí? Simple: mientras algunos teatros europeos siguen montando las mismas producciones de siempre, Tokio está innovando. La producción de Àlex Ollé que mezcla a la gitana de Bizet con la cantante británica fallecida no es solo un truco publicitario – es una reinvención que conecta con audiencias más jóvenes. Y la gente lo lee porque quiere saber cómo chingados funciona esa combinación.
Netrebko sigue siendo la reina del click
Anna Netrebko regresó a Roma después de 11 años y el resultado fue predecible: su Tosca en el Teatro dell’Opera di Roma ocupó el tercer lugar del ranking. La soprano rusa sigue siendo imán de lectores, demostrando que en la era digital, las estrellas todavía venden. Pero aquí hay un detalle curioso: mientras Netrebko arrasa en Roma, la nueva producción de ‘Evgeni Onegin’ en La Scala de Milán decepcionó al público según la crítica. Mario Martone reinterpretó el drama de Pushkin y la respuesta fue… bueno, digamos que no fue standing ovation. La paradoja: el teatro más icónico de Italia genera polémica mientras una producción chilena gana el primer lugar. Algo está cambiando en cómo medimos el éxito.
La ópera se pone ritual (y doloroso)
En el noveno lugar aparece algo que pocos esperarían en un top de lecturas: el ‘Stabat Mater’ de Pergolesi en el Gran Théâtre de Genève. Pero no cualquier versión – la de Romeo Castellucci, descrita como «ritual y visceral» con Barbara Hannigan y Jakub Józef Orliński como solistas. Esto es importante porque muestra que el interés por la ópera no se limita a los títulos más populares. La gente quiere leer sobre propuestas que desafíen, que incomoden, que transformen el dolor en rito. Castellucci logró lo que muchos directores no: hacer que una obra sacra del siglo XVIII sea noticia en 2025.
¿Y los compositores olvidados?
Uno de los datos más curiosos del ranking es la aparición del ‘Falstaff’ de Salieri en el Teatro Filarmónico de Verona. Sí, el mismo Salieri que la película ‘Amadeus’ pintó como el rival mediocre de Mozart. La crítica destaca una «visión humorística y eficaz» del título mucho menos conocido que el de Verdi. Esto revela algo valioso: el público tiene hambre de descubrir lo que no conoce. No todo es Verdi, Puccini y Wagner – hay espacio para los compositores que la historia dejó en segundo plano, siempre y cuando la producción sea buena.
El mapa se redibuja y Europa ya no es el centro
Lo que este top 10 de Operaactual nos muestra es claro: el interés por la ópera se ha globalizado de verdad. Santiago, Tokio, Roma, Milán, Viena, Verona, Berlín, Ginebra – el mapa se diversifica. Pero más importante: las producciones que generan más lecturas no son necesariamente las más tradicionales. La Carmen-Amy Winehouse, el Stabat Mater ritual, el Falstaff de Salieri – son propuestas que arriesgan, que mezclan, que reinterpretan. Y la gente responde leyendo. Quizás el mensaje para los teatros es simple: si quieres que hablen de ti, no repitas lo de siempre. Incluso si eso significa poner a una gitana del siglo XIX a cantar como una rockstar del XXI.


