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domingo, enero 11, 2026

Crans-Montana: la tragedia que manchó el lujo alpino

Un incendio mortal en la discoteca de élite suiza revela las contradicciones de un paraíso para millonarios

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TL;DR

  • Crans-Montana recibe 3 millones de visitantes anuales en un paraíso alpino donde la noche más barata cuesta 70 euros por persona
  • El incendio en Le Constellation, lounge-bar exclusivo, habría sido causado por velas o bengalas en botellas de champán según testigos
  • La estación de esquí frecuentada por celebridades como John Travolta y Sarkozy ahora es escenario de una de las peores tragedias recientes
  • Mientras el turismo suizo representa el 66% de las estancias, el lujo extremo convive con riesgos que nadie quiso ver

El paraíso alpino donde el lujo no incluye seguridad

Suiza vende Crans-Montana como una «soleada localidad turística» donde encontrarás «aventura al aire libre, relajación y lujo». Lo que no menciona el folleto es que ese lujo puede costarte la vida cuando celebras Año Nuevo en uno de sus exclusivos clubs. El País documenta cómo este municipio de 10.500 habitantes recibe tres millones de visitantes anuales, pero este jueves su fama trascendió por el incendio que mató a varias decenas de personas en Le Constellation, un lounge-bar de copas y música.

70 euros la noche más barata, pero la vida no tiene precio

Aquí las matemáticas son claras: en plena temporada de enero, la opción más económica para dormir cuesta 70 euros por persona. Los precios suben hasta los 1.500 euros. En 2024, se registraron 1,45 millones de francos suizos en ventas de reservas centrales. El turismo suizo representa el 66% de las estancias hoteleras, seguido por franceses (7,3%), italianos (3,7%) y británicos (3,5%). Pero cuando el dinero fluye así, ¿quién se preocupa por revisar si las bengalas decorativas en los cócteles son un riesgo mortal? Varios testigos relataron a BFM TV que el fuego pudo iniciarse por una vela o bengala colocada sobre una botella de champán. En un lugar donde los cócteles se adornan con fuego, alguien olvidó que el fuego también quema.

Celebridades, golf y esquí: el trío perfecto para olvidar los códigos de seguridad

Crans-Montana no es cualquier pueblo alpino. Fue sede del Campeonato Mundial de Esquí Alpino de 1987, tiene un complejo de golf donde se celebra el Omega Masters Europeo (48.000 espectadores en 2024), y sus 140 kilómetros de pistas van de 1.500 a 3.000 metros de altitud. Aquí han desfilado Alain Delon, John Travolta, Hugh Grant, Eddie Redmayne, Nicolas Sarkozy y Claudia Schiffer. Roger Moore, el James Bond original, vivió allí hasta su muerte en 2017. Con ese currículum, ¿quién va a cuestionar si el «ambiente nocturno, animado y cosmopolita» cumple con todas las normas de seguridad? El problema con los lugares «discretos y alejados del circo mediático» es que también suelen estar alejados de la supervisión rigurosa.

Le Constellation: donde el exclusivismo encontró su límite

El local siniestrado estaba en la calle Central, a apenas 250 metros del telesilla que conecta con las pistas de esquí. Ofrecía copas, música de DJ, comidas y actuaciones en directo. Era «exclusivo», ese adjetivo que en el mundo del lujo suele significar «caro» y «para pocos», pero rara vez «seguro». El País señala que Crans-Montana es más accesible que St. Moritz o Verbier, pero igualmente destinada a viajeros de perfil alto. La pregunta incómoda: ¿acaso la accesibilidad relativa hizo que se relajaran los estándares? En un lugar donde todo está diseñado para impresionar (desde las vistas alpinas hasta los cócteles con bengalas), la seguridad parece haber sido otro elemento decorativo.

La paradoja suiza: eficiencia legendaria, tragedia evitable

Suiza es sinónimo de precisión, relojería perfecta y bancos impenetrables. Pero cuando se trata de locales nocturnos en estaciones de esquí de élite, esa eficiencia se desvanece. El incendio ocurrió en una discoteca que presumía de su exclusividad, no de sus salidas de emergencia o protocolos anti-incendio. Mientras los turistas pagaban 1.500 euros por noche y los golfistas competían por el Omega Masters, nadie pareció preguntarse qué pasaría si una bengala decorativa se salía de control. La tragedia revela que en los enclaves de lujo, a veces se confunde el precio con el valor, y el glamour con la seguridad.

¿Quién vigila a los vigilantes del lujo?

Con 2.678 camas de hotel y numerosos apartamentos vacacionales, Crans-Montana mueve millones. En 2024 fueron 303.000 euros solo en reservas de actividades. Pero cuando el negocio es tan redondo, ¿quién se atreve a ser el aguafiestas que pregunta por los extintores, las salidas de emergencia o el riesgo de decorar bebidas con fuego? El ambiente se describe como «circunscrito a establecimientos pequeños y fiestas selectas». Pequeño y selecto suena íntimo, hasta que el fuego atrapa a decenas en un espacio reducido. Ahora la pregunta que nadie quiere hacer: ¿cuántos otros «Le Constellation» hay en los Alpes, donde el lujo es prioridad y la seguridad anécdota?


Fuentes consultadas:

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