TL;DR
- Acelera como si tuviera propulsión propia pero no se desintegra como debería
- Es el tercer visitante interestelar y podría ser más antiguo que el sistema solar
- Su anti-cola desafía las leyes del viento solar, algo nunca visto
- China lo observó desde Marte mientras científicos debaten si es natural o artificial
Cuando la física se pone rebelde
Las rocas espaciales tienen un libreto bastante aburrido: giran, orbitan, se deshacen un poco y listo. Pero el cometa 3I/ATLAS decidió que las reglas son para los terrestres. Fayerwayer documenta el problema: este visitante interestelar acelera de forma que no cuadra con las leyes de movimiento que conocemos. El astrofísico Avi Loeb, conocido por sus ideas polémicas pero bien fundamentadas, señala que para lograr esa aceleración, el cometa debería estar desintegrándose a lo loco. El detalle es que sigue viéndose bastante entero.
La anti-cola que se burla del viento solar
Imágenes tomadas desde Japón, España y Chile muestran algo que no debería existir: una anti-cola extremadamente densa apuntando hacia el Sol. En física de cometas, esto es como ver un río que fluye cuesta arriba. Fayerwayer explica que la cola de un cometa normal se aleja del Sol porque el viento solar arrastra el gas y polvo hacia afuera. Pero aquí la anti-cola tiene fuerza suficiente para contrarrestar ese empuje. O este cometa sabe algo que nosotros no, o estamos ante un fenómeno completamente nuevo.
El abuelo cósmico que viene de lejos
Mientras unos debaten sobre propulsión, otros nos recuerdan que este no es cualquier pedazo de hielo. Unotv revela que 3I/ATLAS podría tener entre 3 mil y 11 mil millones de años, lo que significa que es más viejo que nuestro sistema solar. Se formó alrededor de estrellas antiguas cerca del centro de la Vía Láctea, y es solo el tercer objeto interestelar que visitamos, después de ‘Oumuamua y Borisov.
China entra al juego desde Marte
El orbitador chino Tianwen-1, que ya lleva cuatro años y ocho meses operando alrededor de Marte (superando ampliamente su vida útil inicial), logró captar imágenes del cometa desde unos 30 millones de kilómetros de distancia. Unotv detalla que esta observación constituye una de las más cercanas que una sonda espacial ha realizado de un objeto interestelar. Los chinos no pierden el tiempo: ya están analizando los datos para obtener nueva información sobre composición y trayectoria.
Los números que no cuadran
El Universal nos da los datos duros: este cometa mantiene una velocidad de 246,000 kilómetros por hora en su perihelio, y su tamaño oscila entre 440 metros y 5.6 kilómetros. Pero aquí está el detalle que hace ruido: si es tan pequeño y acelera tanto, ¿por qué no se está desintegrando visiblemente? La física dice que para esa aceleración necesitaría perder masa masivamente, pero las imágenes muestran un objeto que se mantiene bastante cohesionado.
La ciencia contra el sensacionalismo
Mientras algunos medios especulan con naves espaciales, The Conversation trae un análisis más sobrio. Josep M. Trigo Rodríguez y su equipo del CSIC encontraron que 3I/ATLAS es composicionalmente similar a objetos transneptunianos de nuestro propio sistema solar. Tiene hielo de agua y granos metálicos, y muestra criovulcanismo (expulsión energética de gases) al acercarse al Sol. Pero hay un pero: su envoltura gaseosa es significativamente diferente a la mayoría de cometas, con presencia de monóxido y dióxido de carbono donde normalmente esperaríamos metano o amoníaco.
La cita del 19 de diciembre
El 19 de diciembre será el día del veredicto. Fayerwayer señala que ese día el cometa alcanzará su máximo acercamiento a la Tierra, lo suficiente para que telescopios como el Hubble y James Webb entren en acción. Loeb lo tiene claro: «el veredicto dependerá de los datos que lleguen en diciembre».
¿Simple rareza o cambio de paradigma?
Aquí está el verdadero debate: ¿estamos ante un cometa simplemente raro, o ante algo que nos obligará a reescribir los libros de texto? La aceleración anómala, la anti-cola que desafía al viento solar, la composición gaseosa diferente… son muchas rarezas para un solo objeto. Lo más sensato es mantener el equilibrio: ni descartarlo como simple anomalía sin investigar, ni saltar a conclusiones de ciencia ficción. Pero una cosa es segura: 3I/ATLAS nos está dando una clase magistral de humildad científica. A veces el universo se divierte mostrándonos que todavía no sabemos tanto como creemos.
Fuentes consultadas:
- Fayerwayer – ¿Se impulsa a sí mismo? El misterio tras los cambios de velocidad del cometa 3I/ATLAS
- Unotv – Orbitador chino observa un visitante interestelar más antiguo que el Sol – UnoTV
- Eluniversal – Cometa 3I/ATLAS: 10 curiosidades que explican por qué este cometa es tan enigmático
- Theconversation – Desvelada la naturaleza del cometa interestelar 3I/ATLAS


