TL;DR
- Un astrofotógrafo egipcio logró la primera imagen desde Tierra del cometa interestelar 3I/ATLAS, un hito científico real
- El cometa cambió de rojo a verde por moléculas de carbono, pero algunos medios sugieren que podría albergar vida
- Avi Loeb, astrofísico de Harvard, teoriza que podría ser una nave extraterrestre, comparando a Musk con ‘emprendedores espaciales’ alienígenas
- La NASA monitorea el objeto con 15 instrumentos diferentes, confirmando que no representa peligro alguno para la Tierra
La foto que sí importa y la teoría que no tanto
Mientras la NASA moviliza al Hubble, el James Webb y hasta el rover Perseverance en Marte para estudiar el cometa 3I/ATLAS, la imagen que más está dando de qué hablar no viene del espacio, sino del Desierto Negro de Egipto. Osama Fathi, un astrofotógrafo que trabajó en oscuridad total, logró lo que parecía imposible: capturar desde Tierra este visitante interestelar. Es Gizmodo documenta cómo Fathi usó más de cien exposiciones largas para revelar un objeto que hasta hace poco solo veían telescopios espaciales. El dato que vale: esto demuestra que con cielos verdaderamente oscuros y técnica, la astronomía amateur puede aportar datos científicos reales, no solo fotos bonitas.
Del rojo al verde: cuando un cambio químico se vuelve conspiración
El cometa cambió de color. Punto. De rojo a verde. La explicación científica es clara: moléculas de carbono diatómico (C2) que emiten luz verde cuando interactúan con el Sol. Heraldodemexico cita al astrofísico Avi Loeb de Harvard explicando el fenómeno, pero luego abre la puerta a la especulación: «¿en verdad tiene vida?» El problema no es la pregunta, sino cómo se presenta. La nota menciona que la NASA identificó «elementos químicos fundamentales para el origen de la vida», lo cual es cierto para prácticamente cualquier cometa. El salto lógico de «tiene carbono» a «podría albergar vida» es el mismo que decir que porque tu coche tiene gasolina podría volar.
El cometa que ‘asusta’ a nadie (excepto a los titulares)
Ecoportal anuncia que hay «un cometa que está asustando a los astrónomos» y que «pasará rozando la Tierra». La realidad es menos cinematográfica: pasará a 270 millones de kilómetros el 19 de diciembre. Para ponerlo en perspectiva, la Luna está a 384,400 kilómetros. Es decir, este «rozamiento» es como decir que alguien en Tijuana te rozó cuando estabas en Cancún. Lo verdaderamente valioso que reporta Ecoportal es el dato científico: el cometa tiene una órbita hiperbólica, lo que significa que no está atado gravitacionalmente al Sol y solo pasa de visita por nuestro sistema solar antes de regresar al espacio profundo.
Harvard vs. Musk: la teoría que quiere ser más interesante que los hechos
Aquí es donde el asunto se pone surreal. Viveusa reporta que Avi Loeb, el mismo astrofísico que explicó el cambio de color, ahora teoriza que 3I/ATLAS podría ser una nave extraterrestre. Su argumento: «Estadísticamente, Musk no es el emprendedor espacial más exitoso de la Vía Láctea». Compara a posibles civilizaciones alienígenas con imperios coloniales que envían «barcos a explorar nuevos territorios». El problema no es la especulación científica -que tiene su lugar-, sino cómo estas teorías marginales terminan en titulares junto a datos verificables. Loeb mismo recuerda cuando el Minor Planet Center confundió un Tesla de Musk lanzado al espacio con un asteroide. La ironía: usa un error de identificación para argumentar que podríamos estar cometiendo otro error similar.
Lo que realmente importa (y nadie está discutiendo)
Mientras debatimos sobre alienígenas, perdemos de vista lo extraordinario: solo tres cometas interestelares han sido confirmados en la historia. Cada uno es una cápsula del tiempo de otro sistema solar. La NASA tiene 15 instrumentos diferentes monitoreando 3I/ATLAS, desde telescopios espaciales hasta sondas en ruta a Júpiter. El núcleo mide entre 440 metros y 5.6 kilómetros -esa incertidumbre en sí misma dice mucho sobre lo poco que sabemos. El verdor del cometa no es señal de vida, sino de química básica del universo. La foto desde Egipto no es solo bonita: valida que la ciencia ciudadana puede contribuir a la astronomía de vanguardia.
La línea entre curiosidad y clickbait
Aquí está el meollo: tenemos un fenómeno científico legítimamente fascinante que está siendo empaquetado como espectáculo. Un cometa interestelar real, capturado por primera vez desde Tierra por un aficionado, estudiado por la flota más avanzada de instrumentos científicos de la historia… y el debate público se centra en si Elon Musk es el primer emprendedor espacial. La pregunta incómoda: ¿estamos tan hambrientos de maravillas que preferimos inventar alienígenas que apreciar las maravillas reales que tenemos frente a los ojos? El 19 de diciembre, cuando 3I/ATLAS haga su máximo acercamiento (a 270 millones de kilómetros), tendremos más datos sobre la composición de otros sistemas solares. Eso debería ser suficiente para maravillarnos, sin necesidad de naves extraterrestres.
Fuentes consultadas:
- Es Gizmodo – Capturan imagen nunca antes vista del cometa 3I/ATLAS cerca de la Tierra
- Ecoportal – El cometa que asusta a los astrónomos: Pasará rozando la Tierra y esto es lo que sabemos
- Heraldodemexico – ¿Qué significa que 3I Atlas haya cambiado de color, en verdad tiene vida?
- Viveusa – 3I/ATLAS. Experto de Harvard duda que Musk sea el «primer emprendedor espacial»; afirma que los extraterrestres lo hicieron primero


