TL;DR
- Video muestra patrullera china embistiendo pesquero filipino
- China culpa a Filipinas por «acercamiento peligroso»
- Incidente ocurre cerca de isla Thitu en aguas disputadas
- Es el último capítulo de una disputa que lleva años
El video que lo cambia todo
No es un choque cualquiera. Es un video que documenta segundo a segundo cómo la patrullera china se acerca, apunta y finalmente embiste al BRP Datu Pagbuaya, el barco pesquero filipino. Según DW, la secuencia es clara: primero el cañón de agua, luego la colisión deliberada. Tres minutos separan una acción de la otra. No parece un accidente de tráfico marítimo, sino una escalada calculada.
Las dos versiones del mismo choque
Mientras la guardia costera filipina habla de «tácticas de matonería», China responde con el manual de siempre: el barco filipino «ignoró repetidas advertencias» y se acercó «peligrosamente». El portavoz chino Liu Dejun no deja lugar a dudas: «La responsabilidad total corresponde al lado filipino». Pero aquí hay algo que no cuadra: si el barco filipino era el agresor, ¿por qué el video muestra a la embarcación china como la que inicia el contacto?
No es la primera vez, ni será la última
Este choque es solo el último capítulo de una novela que lleva años escribiéndose. En mayo hubo un incidente similar con embarcaciones científicas, el año pasado otro choque. La zona cerca de la isla Thitu, en el grupo de islas Spratly, es un polvorín que explota periódicamente. Lo preocupante es que cada vez los métodos son más agresivos: de las advertencias por radio se pasó a los cañones de agua, y ahora a las embestidas directas.
El fallo que China ignora
Lo más revelador de todo esto es que hay un fallo internacional de 2016 que declaró que la demanda china sobre estas aguas «carece de sustento legal». China lo rechaza, Estados Unidos y sus aliados lo apoyan. Mientras tanto, en el mar, la ley del más fuerte parece ser la única que aplica. El comodoro Jay Tarriela, portavoz filipino, lo dice sin rodeos: no cederán «ni un centímetro cuadrado». Pero la pregunta es: ¿hasta dónde está dispuesta China a llegar para hacer valer sus reclamos?
Lo que el video no muestra
Detrás del choque visible hay una guerra invisible por el control de una de las rutas comerciales más importantes del mundo. China reclama casi la totalidad del Mar Meridional, Filipinas defiende lo que considera suyo. Mientras los barcos chocan, los discursos chocan más fuerte. Lo que empezó como disputas por pesca ahora es una batalla geopolítica donde cada choque es un mensaje. Y el mensaje de este domingo parece claro: China no retrocede.


