TL;DR
- El uso de IA en empresas con más de 250 empleados cayó del 14% al 12% en solo dos meses
- OpenAI gasta 9,000 millones para generar 3,700 millones en ingresos – matemáticas que no cuadran
- La inversión actual en IA es 17 veces mayor que la burbuja punto com de 2000
- Los agentes autónomos de IA fallan dos tercios de las veces en sus tareas
La fiesta que nadie quiere terminar
Imagina una fiesta donde todos tiran billetes de 500 dólares al aire, pero nadie baila. Así está el mundo de la inteligencia artificial según DW. Mientras OpenAI, Softbank y Oracle anuncian inversiones de 500 mil millones de dólares en supercomputadoras, las empresas reales están bajando el volumen. La Oficina del Censo de Estados Unidos documentó que el uso de herramientas de IA en firmas con más de 250 empleados cayó de casi el 14% en junio a menos del 12% en agosto. O sea, en pleno verano, cuando debería estar todo al rojo vivo, la fiesta se está apagando.
Las matemáticas que no cuadran
Aquí viene lo bueno: OpenAI, el líder del mercado, generó 3,700 millones de dólares el año pasado frente a gastos operativos de hasta 9,000 millones. Si esto fuera un negocio de tacos, sería como vender 100 pesos y gastar 243 en ingredientes. Pero espera, que viene lo mejor: la compañía asegura que va camino a obtener 13,000 millones este año, pero se prevé que gaste 129,000 millones antes de 2029. Stuart Mills, economista de la London School of Economics, lo dice claro: «Lo que me perturba es la magnitud de la inversión en comparación con los ingresos generados». No es para menos.
17 veces peor que el 2000
Julien Garran, de MacroStrategy Partnership, tiene el dato que duele: la burbuja actual de IA es 17 veces más grande que el estallido de las punto com. Sí, leíste bien. Diecisiete veces. Y mientras tanto, los sistemas siguen fallando como aprendices novatos. Los agentes autónomos completan sus tareas con éxito solo un tercio de las veces. Imagina contratar a alguien que falla dos de cada tres veces en lo básico. ¿Cuánto duraría en tu empresa?
El problema de las alucinaciones
Carl-Benedikt Frey, profesor de IA en Oxford, pone el dedo en la llaga: «A diferencia de un practicante que aprende en el trabajo, los sistemas de IA preentrenados no mejoran a través de la experiencia». La IA tiene tendencia a alucinar – generar información plausible pero falsa – y su confiabilidad sigue siendo un tema pendiente. Es como tener un empleado que inventa datos pero los presenta con tanta seguridad que casi lo crees.
Los inversionistas empiezan a temblar
Las operaciones de capital de riesgo con empresas privadas de IA cayeron un 22% en el tercer trimestre. Palantir, la plataforma de análisis de datos, aumentó sus ingresos un 63% pero sus acciones cayeron 7%. AMD y Meta también vieron cómo sus sólidos resultados relacionados con IA se veían eclipsados por dudas del mercado. La brecha entre expectativas desorbitadas y realidad comercial se amplía cada día más.
¿Y ahora qué?
Frey lo advierte sin rodeos: «A menos que surjan pronto nuevas utilidades de uso duradero, la burbuja podría estallar». El consumo insostenible de capital, combinado con la disminución del uso real, pinta un escenario complicado. Mientras China apuesta fuerte con Alibaba y Tencent para liderar el campo hacia 2030, la pregunta incómoda queda flotando: ¿estamos construyendo el futuro o simplemente inflando otra burbuja que dejará más cicatrices que soluciones?


