TL;DR
- Bitcoin perdió más del 25% desde sus máximos históricos de octubre
- La criptomoneda cayó por debajo de 90,000 dólares y borró todas las ganancias del 2025
- El miedo a una burbuja tecnológica y la aversión al riesgo explican la caída
- Michael Saylor y otros ‘fieles’ celebran la volatilidad como ‘regalo’
El oso que se comió al toro
Bitcoin está viviendo lo que en el mundillo llaman un «mercado bajista», que es la forma elegante de decir que se está yendo al carajo. Según Euronews, la criptomoneda ha perdido más de un 25% de su valor desde que alcanzó máximos históricos por encima de los 126,000 dólares el mes pasado. Para que se den una idea, eso es como si tu carro del año de repente valiera lo que un Tsuru con el escape roto.
La caída que nadie vio venir (o todos vieron venir)
Lo más curioso es que esta debacle ocurre en medio de lo que deberían ser buenas noticias para el sector. Euronews documenta que hay un presidente de Estados Unidos abierto a las criptomonedas, una SEC menos beligerante y hasta nueva legislación sobre stablecoins. Pero parece que cuando el mercado se asusta, lo primero que tira por la borda son los activos más volátiles.
El año que se esfumó
Aquí está el dato que duele: Bitcoin ya es negativo en 2025. Criptonoticias reporta que la moneda digital tiene un rendimiento de -2.03% en lo que va del año. O sea, después de todo el hype, las subidas espectaculares y los titulares de «nuevos máximos históricos», terminamos peor que cuando empezamos. Es como hacer fila tres horas para los churros del Costco y que al final te toquen fríos.
Los que celebran el desastre
Lo más surrealista de todo esto es que hay gente que está feliz con la caída. Michael Saylor, el inversionista multimillonario, declaró que «la volatilidad es un regalo para los fieles». Según Euronews, Saylor dice que esto «ahuyenta al turista, ahuyenta al perezoso, ahuyenta a quienes ya son convencionalmente ricos». O sea, según esta lógica, perder un cuarto de tu inversión en un mes es bueno porque espanta a los que no son tan fanáticos como tú. Suena a lo que diría el dueño de un antro que se incendia: «al menos ya no vienen los que solo venían por el ambiente».
La paradoja de la descentralización
Aquí está el meollo del asunto: Bitcoin se vende como esta moneda descentralizada super segura, pero resulta que es igual de volátil que las acciones de una startup de aguacates orgánicos. Euronews explica que aunque la tecnología blockchain aporta transparencia y seguridad, también implica que en momentos de tensión los inversores se deshacen rápido de activos volátiles como Bitcoin. O sea, es segura contra hackers, pero no contra el miedo.
¿Y ahora qué sigue?
La pregunta del millón es si esto es solo un susto pasajero o el principio del fin. Criptonoticias se pregunta cuál será el próximo soporte después de perder la marca de 90,000 dólares. Victoria Scholar, de Interactive Investor, lo atribuye al «temor a sobrevaloraciones en el sector tecnológico» y a un «ánimo de aversión al riesgo más amplio». Traducción: la gente se asustó y empezó a vender lo primero que encontró.
Lo que queda claro es que Bitcoin sigue siendo ese adolescente rebelde que promete independencia pero se desmorona con la primera crítica. Mientras los «fieles» como Saylor celebran que se van los «turistas», los que perdieron dinero real probablemente no están tan emocionados. Al final, la pregunta incómoda es: ¿realmente puede ser una «moneda fuerte» algo que pierde un cuarto de su valor en menos de un mes?


