TL;DR
- Kostas Shkodras, 49 años, terminó con 60 puntos de sutura tras ataque de jabalí en Grecia
- El animal de 180 kilos embistió cuando la escopeta del cazador se encasquilló
- Sus compañeros ya habían herido al jabalí, provocando su furia
- El cazador declaró que «nunca antes tuvo problema alguno con un jabalí»
- El incidente ocurrió durante una partida de caza de liebres en Grevena
La ironía de cazar liebres y encontrarse con un jabalí
Kostas Shkodras salió a cazar liebres y terminó con 60 puntos de sutura en la espalda. No es el inicio de un chiste malo, sino la cruda realidad que vivió este cazador de 49 años en los bosques de Grevena, Grecia. Según Club-caza, lo que debería haber sido una tranquila jornada cinegética se convirtió en una pesadilla cuando un jabalí de 180 kilos -sí, leíste bien, 180 kilos- decidió que él sería el trofeo del día.
Cuando la tecnología falla y los instintos ganan
La escopeta falló. Esa simple frase resume toda la tragedia moderna del incidente. Kostas asegura que su arma se encasquilló justo cuando intentaba detener la embestida del animal. Mientras el cazador confiaba en su tecnología, el jabalí confiaba en sus colmillos. Y adivina quién ganó. El cochino, ya herido por disparos de otros compañeros, no estaba para protocolos de seguridad. Enfurecido, se lanzó contra el hombre que tenía el arma defectuosa.
60 puntos que cuentan una historia de supervivencia
Las laceraciones en la espalda y el brazo requirieron nada menos que 60 puntos de sutura. Para ponerlo en perspectiva: es como si te cosieran media espalda. El cazador pasó varios días en el hospital recuperándose de las múltiples embestidas. Lo curioso es que, según sus propias declaraciones, «nunca antes tuvo problema alguno con un jabalí». Hasta que sí lo tuvo. Y vaya que sí.
La paradoja del cazador cazado
Aquí está lo realmente interesante: el jabalí ya estaba herido por otros cazadores cuando atacó. Es decir, el animal reaccionó como cualquier ser vivo acorralado y lastimado. Sus compañeros tuvieron que rematar al enorme ejemplar para salvar a Kostas. La ironía es palpable: fueron los mismos que provocaron la furia del animal los que tuvieron que resolver el problema que crearon.
¿Deporte de riesgo o riesgo innecesario?
Este incidente no es el primero de su tipo. Club-caza menciona otro caso de 2019 donde otro cazador recibió más de 40 puntos de sutura tras un ataque similar. La pregunta incómoda que surge es: ¿hasta qué punto estamos jugando con fuego cuando salimos a cazar animales que, cuando se sienten amenazados, pueden convertirse en depredadores mucho más efectivos que nosotros? Kostas Shkodras aprendió por las malas que en la naturaleza, a veces los roles se invierten.
La lección de los 180 kilos
Al final, el cazador fue dado de alta y el jabalí murió. Pero la historia deja una pregunta flotando en el aire: ¿quién fue realmente el cazador aquí? Un hombre con tecnología fallida contra un animal de 180 kilos actuando por instinto de supervivencia. Los 60 puntos de sutura en la espalda de Kostas son el recordatorio físico de que en el monte, las reglas las pone quien tiene más que perder.


