TL;DR
- El Arsenal goleó 4-1 al Aston Villa frenando 11 victorias seguidas de Emery
- Gabriel, Zubimendi, Trossard y Gabriel Jesús anotaron para el líder
- El Arsenal llega a mitad de temporada con solo 2 derrotas y 14 victorias
- El Villa pierde la oportunidad de empatar puntos y queda a 6 del líder
El frenazo que nadie vio venir
Once victorias consecutivas. Once. Casi tres meses sin conocer la derrota. Y de repente, en el Emirates, todo se fue al carajo en 30 minutos. El Aston Villa de Unai Emery llegaba a Londres con la moral por las nubes y se fue con la cola entre las patas tras un 4-1 que no solo fue un golpe en la mesa del Arsenal, sino un recordatorio de por qué Mikel Arteta tiene a su equipo como el más sólido de la Premier. Según El País, el Villa «tuvo la opción de haberle empatado a puntos en la clasificación, ahora está a seis puntos de distancia». Seis puntos. La diferencia entre soñar con el título y conformarse con pelear por la Champions.
La máquina bien aceitada de Arteta
Lo que hace especial a este Arsenal no es solo que gane, sino cómo gana. Mientras otros equipos dependen de una estrella o de un sistema rígido, Arteta ha construido una máquina que funciona con cualquier combustible. Lesiones? Declan Rice se suma a la lista. Acumulación de partidos? Ni se inmutan. «Ni siquiera necesita la aportación de un delantero de postín para dominar el campeonato y gustarse», apunta El País. Y ahí está el detalle: tienen a Viktor Gyökeres, pero también a Gabriel Jesús que entra y marca. Tienen a Ødegaard, pero también a Zubimendi que aparece como un reloj suizo.
El segundo gol del partido lo resume todo: presión de Ødegaard, recuperación, conducción y pase milimétrico al espacio para que Zubimendi defina. No es un gol de manual, es un gol de equipo que entiende perfectamente qué hacer en cada momento. Y cuando tienes a David Raya atrás haciendo paradas «prodigiosas» como la que menciona el medio español, la sensación de invulnerabilidad se vuelve real.
El error que costó caro al ‘Dibu’
Emiliano Martínez, el héroe de la Copa América, tuvo una noche para olvidar. El partido estaba 0-0 al descanso, con el Villa bien plantado defendiendo y esperando su momento. Pero en el minuto 47, Gabriel Magalhães abrió el marcador y todo se desmoronó. Cuatro minutos después, Zubimendi hacía el 2-0. Para el minuto 77, ya iban 4-0. El consuelo de Ollie Watkins en el 93 fue eso, un consuelo tardío que no cambia la narrativa de la paliza.
Lo curioso es que el Villa venía de hacer exactamente lo mismo contra el Chelsea: replegarse, defender bien y salir al contraataque. La fórmula que les había dado 11 victorias seguidas. Pero contra el Arsenal, esa receta se les quemó. «El partido se abrió en esos albores tras el descanso. Antes lo que hubo fue mucho desgaste y pocos disparos entre palos, más bien ninguno», describe El País. El problema es que cuando el Arsenal decide acelerar, pocos equipos pueden seguirle el ritmo.
La batalla vasca que define la Premier
Mikel Arteta vs Unai Emery. Dos técnicos guipuzcoanos que han revolucionado el fútbol inglés desde filosofías distintas pero igual de efectivas. Emery llegó al Villa cuando estaba en zona de descenso y lo convirtió en candidato a Champions. Arteta heredó un Arsenal en crisis y lo ha llevado a ser el equipo más consistente de Inglaterra. Este duelo no era solo por tres puntos, era por demostrar qué proyecto está más maduro.
Y los números no mienten: el Arsenal llega a la mitad del campeonato con solo dos derrotas (una de ellas en Villa Park, por cierto), tres empates y 14 victorias. El Manchester City está segundo, a cinco puntos pero con un partido menos. El Villa, tercero, a seis. La pregunta incómoda para Emery es: ¿su equipo es realmente candidato al título o solo un buen equipo que aprovecha momentos?
La profundidad que marca la diferencia
Mientras Arteta puede sacar del banquillo a Gabriel Jesús, Noni Madueke o Ben White sin que el nivel baje, Emery tuvo que recurrir a suplentes como George Hemmings o Jamaldeen Jimoh-Aloba cuando el partido ya estaba perdido. Esa diferencia de plantel se nota, sobre todo en diciembre cuando los partidos se acumulan y las lesiones aparecen.
El Arsenal tiene «una profundidad de banquillo» que según El País es clave en su éxito. No es solo que tengan buenos jugadores, es que tienen jugadores específicos para momentos específicos. Y cuando Martin Ødegaard, «canela fina» como lo describe el medio, está en el campo, el equipo sube de nivel automáticamente. Lo irónico es que el Real Madrid «mira hacia la capacidad creativa de un centro del campo» mientras el noruego que ellos dejaron escapar es el cerebro del líder inglés.
Lo que queda por delante
El Villa se va de Londres con la racha rota pero con la Champions todavía al alcance. El Arsenal consolida su liderato y manda un mensaje claro: no piensan soltar el primer lugar. Lo interesante será ver cómo reacciona cada equipo. Emery tiene fama de ser excelente haciendo ajustes después de las derrotas. Arteta ha demostrado que su equipo no sufre bajones después de los triunfos importantes.
La Premier se define en estos detalles: no en cómo ganas cuando todo te sale bien, sino en cómo respondes cuando te dan una bofetada. El Villa recibió la suya en el Emirates. Ahora toca ver si sabe levantarse o si esta derrota marca el inicio de una caída. Porque en Inglaterra, seis puntos de ventaja en diciembre no son nada… hasta que sí lo son.


