6.9 C
San Luis Potosí
domingo, enero 11, 2026

Trump y Epstein: el archivo que nadie quería pero todos leen

Los documentos desclasificados muestan menciones incómodas, acusaciones graves y la sombra de una relación que el DOJ intenta minimizar

Destacadas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

TL;DR

  • Trump aparece en fotos con Epstein en fiestas de Victoria’s Secret en 1997
  • Una declaración al FBI de 2020 acusa a Trump de violación junto con Epstein
  • El DOJ advierte que algunos documentos contienen «acusaciones falsas» contra el presidente
  • Los archivos muestran que Trump voló más veces en el avión de Epstein de lo que se creía

La foto que vale más que mil excusas

Ahí están, sonriendo como si nada. Donald Trump y Jeffrey Epstein en la fiesta de Victoria’s Secret de 1997 en Nueva York. La imagen, liberada como parte de los nuevos documentos del caso Epstein, es de esas que no necesitan subtítulos. DW documenta que esta es solo una de las múltiples apariciones del presidente en los archivos que el Departamento de Justicia comenzó a publicar esta semana. Lo curioso: Trump inicialmente no quiso apoyar la desclasificación, pero tuvo que rectificar cuando vio el apoyo masivo del Congreso. ¿Qué sabía que no quería que supiéramos?

Las acusaciones que el DOJ quiere que ignoremos

El 27 de octubre de 2020, justo antes de las elecciones, un conductor de limusinas de Dallas declaró al FBI algo que haría temblar a cualquier candidato: según su testimonio, una conocida suya le contó que «Donald J. Trump la había violado junto con Jeffrey Epstein». La declaración, recogida en los archivos, describe cómo una chica «con un nombre extraño» llevó a la mujer a «un hotel o edificio lujoso». Pero aquí viene lo bueno: el Departamento de Justicia sale rápido a decir que varios de estos documentos «contienen acusaciones falsas y sensacionalistas». Claro, porque cuando un conductor de limusinas acusa al futuro presidente de violación junto con un pederasta convicto, lo primero que piensas es «ah, debe ser falso».

La carta falsa que nadie pidió

Entre la montaña de documentos aparece una carta supuestamente firmada por Epstein desde la cárcel. El problema, según el FBI, es que es falsa: la letra no coincide, la dirección del remitente no corresponde a la cárcel donde estaba recluido. La misiva, dirigida al exdoctor abusador Larry Nassar, menciona el interés de «nuestro presidente» en «manosear» a mujeres jóvenes. ¿Quién se tomaría la molestia de fabricar una carta así? ¿Y por qué justo ahora? El timing es sospechoso: documentos que salen días antes de Navidad, con acusaciones graves y una carta falsa de por medio. Parece el guión de una mala película de espías.

Los vuelos que nadie contaba

Resulta que Trump voló «muchas más veces» de lo que inicialmente se creía en el avión privado de Epstein. Esto no es nuevo -la información sobre estos vuelos es pública desde hace años- pero lo interesante es que los correos muestran que miembros de la Fiscalía estaban compartiendo estos datos por primera vez en 2020. O sea, mientras Trump estaba en campaña para su reelección, dentro del Departamento de Justicia alguien estaba pasando información sobre sus viajes con Epstein. No es conspiración, es documentación.

La fiesta en Mar-a-Lago que nadie recuerda

Otra declaración en los archivos acusa a Trump de haber organizado una fiesta para trabajadoras sexuales en su residencia de Mar-a-Lago. Y hay más: una denuncia presentada por una mujer anónima en enero de 2020 en Nueva York habla de presuntos abusos que sufrió a manos de Epstein y Ghislaine Maxwell, y también de un encuentro en 1994 cuando Epstein llevó a la supuesta víctima -que entonces tenía 14 años- a conocer a Trump. Según la mujer, el hoy presidente mostró complicidad con Epstein cuando este realizó comentarios sugerentes. Todo esto mientras el DOJ insiste en que son «acusaciones falsas».

El patrón que se repite

Lo que más llama la atención no es una acusación aislada, sino el patrón: fotos juntos, múltiples vuelos en el avión privado, fiestas, declaraciones de testigos, denuncias. Y la respuesta oficial siempre la misma: «falso», «sensacionalista», «sin fundamento». Pero los documentos están ahí, desclasificados por orden del Congreso, disponibles para quien quiera leerlos. Trump, que al principio se resistió a su publicación, ahora tendrá que explicar por qué su nombre aparece tantas veces en los archivos de un pederasta convicto. La pregunta incómoda: si todo es falso, ¿por qué tanto esfuerzo en desacreditarlo antes de que la gente lo lea?

Lo que realmente importa

Al final del día, lo que queda claro es que la relación Trump-Epstein fue más cercana de lo que se ha admitido públicamente. Los documentos, aunque algunos puedan ser cuestionables, pintan un cuadro de dos hombres poderosos moviéndose en los mismos círculos durante años. El DOJ puede decir que son acusaciones falsas, pero las fotos no mienten, los registros de vuelo no mienten, y la cronología de eventos tampoco. Lo que sí miente es la memoria selectiva de quienes prefieren olvidar que, antes de ser enemigos políticos, Trump y Epstein eran socios en el negocio de la élite. Y en ese negocio, como muestran los archivos, las líneas entre lo legal y lo moral a veces se desdibujan más de lo que nos gustaría admitir.


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Publicidad -spot_img

Más noticias

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias