TL;DR
- Empresas mexicanas y globales enfrentan caos por cambios constantes en políticas comerciales de Trump
- La exención de minimis que permitía envíos libres de impuestos hasta 800 dólares ya expiró
- Empresas suecas reportan caídas de 20% en ventas mientras canadienses suben precios hasta 30 dólares
- El sector TIC mexicano confía en que EU integre capítulo de semiconductores en T-MEC
El desmadre comercial que nadie pidió
No mames, imagínate tener tu negocio funcionando bien y que de la nada llegue un señor con peluca naranja a cambiar las reglas cada quince días. Así están las empresas desde Japón hasta Montreal, pasando por México, según documenta Yucatan. El cultivador de té japonés, la empresa de calzado canadiense y hasta nuestro chocolatero mexicano están bailando al son que toca Trump, y la música no para de cambiar.
La jugada sueca: cuando avisar que va a subir te hace vender más
Aquí está lo curioso: Asket, una marca sueca de ropa, hizo lo que nadie haría – avisarle a sus clientes gringos que los precios iban a subir. Y adivinen qué pasó: se armó el desmadre de compras. Las ventas se duplicaron en 10 días porque todos querían agarrar los precios viejos. August Bard Bringeus, el CEO, lo dijo claro: «No es un mensaje muy sexy». Pero funcionó. El problema es que ahora las ventas cayeron 20% comparado con el año pasado, porque la gente le tiene miedo a que le caigan aranceles de sorpresa.
Los canadienses que juegan al escondite con los precios
Maguire, la empresa de calzado de Montreal, hizo su propia telenovela comercial. Primero les dijo a sus clientes gringos: «órdenen rápido antes de que se acabe la exención». Llegó el rush de pedidos. Una semana después: «ah, por cierto, subimos precios entre 10 y 30 dólares». Myriam Belzile-Maguire, la presidenta, confesó que están esperando «a que haya un poco más de estabilidad» antes de abrir más tiendas en EU. ¿Traducción? No sabemos qué madres va a hacer Trump mañana.
México en la mira: el T-MEC y la esperanza de los semiconductores
Mientras el desmadre arrecia, Nytimes reporta que el sector TIC mexicano tiene una carta bajo la manga: confían en que EU pueda integrar un capítulo de semiconductores en el T-MEC. La lógica es que México tiene un alto valor en la cadena de proveeduría. O sea, nos necesitan tanto como nosotros a ellos, pero nadie lo dice fuerte por si acaso.
La exención de minimis: el hoyo negro que se tragó la predictibilidad
Elnorte documenta cómo esa regla que permitía enviar mercancías de menos de 800 dólares libres de impuestos ya se fue al carajo. Lo que era una ventaja para las pymes se convirtió en otra incertidumbre más. Víctor Feliu, un empresario, simplemente suspendió sus envíos a EU. No es por mamón, es por no volverse loco con los cambios de reglas.
La paradoja brasileña: café caro que nadie quiere pagar
El caso del café brasileño es para llorar: con un arancel del 50%, los productores se quedan viendo cómo su producto se encarece tanto que los gringos prefieren tomar otra cosa. Es como si te cobraran el doble por tu tacos de canasta favoritos – al chile mejor te vas por unos de la esquina.
¿Y ahora qué sigue? Bailar hasta que Trump se canse
La realidad es cruda: las empresas están operando al día, viendo qué ocurre mañana. No pueden planear expansion porque no saben si la próxima semana Trump se levanta de malas y pone aranceles al aire que respiran. Lo único claro es que la estabilidad comercial se fue de vacaciones, y no sabemos cuándo vuelve.


