TL;DR
- 43 expertos globales comparan los ultraprocesados con el tabaco por su impacto en salud pública
- Están vinculados con 104 enfermedades incluyendo diabetes, depresión y muerte prematura
- En México el consumo pasó del 10% al 23% en 40 años según Aristeguinoticias
- La industria usa aditivos diseñados para crear adicción, según cardiólogo en Yahoo
No es comida, es química disfrazada
Cuando 43 expertos internacionales se juntan para decir que algo es «el nuevo tabaco», no están exagerando. Aristeguinoticias documenta que estos productos «empeoran la calidad de la dieta e incrementan todo tipo de enfermedades crónicas». Y lo más preocupante: en México el consumo de calorías provenientes de ultraprocesados pasó de 10% a 23% en las últimas cuatro décadas. No es casualidad que seamos el país con más obesidad infantil del mundo.
La adicción no es accidente, es diseño
El cardiólogo Jorge Tartaglione lo explica sin pelos en la lengua: «La industria lo sabe perfectamente». En entrevista con Yahoo, revela que las empresas alimenticias manipulan los productos para que sean visualmente atractivos, agradables al tacto y, sobre todo, adictivos. «Saben que si les ponen azúcar, nos gustan un poquito; si les ponen grasa, nos gustan más; y si les ponen sal, nos gustan muchísimo más». No es que seamos débiles de voluntad, es que nos están diseñando la adicción.
104 enfermedades y contando
La revisión científica más completa hasta la fecha, publicada en The Lancet y reportada por BBC, vincula los ultraprocesados con 12 condiciones de salud graves: diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, renales, depresión y muerte prematura. Pero Tartaglione va más allá: habla de 104 enfermedades asociadas. La pregunta incómoda: ¿cómo es posible que productos que causan tanto daño sigan en los anaqueles sin advertencias como las del tabaco?
El negocio de enfermarnos
El País señala directamente a las culpables: «Nestlé, PepsiCo, Danone, Ferrero, Kraft Heinz y Coca-Cola». Estas empresas, denuncian los expertos, están impulsando «un cambio de paradigma alimentario» que erosiona la salud global. Lo más cínico: mientras en países desarrollados el consumo se mantiene alto pero estable, en naciones en desarrollo crece a ritmo vertiginoso. En Uganda aumentó 60% en solo 15 años. No contentos con enfermarnos a nosotros, ahora exportan el problema.
La solución que nadie quiere aplicar
Los expertos son claros: no basta con decirle a la gente «come sano». Phillip Baker, de la Universidad de Sidney, lo dijo en la presentación del estudio: «Hay que regularlo como se hizo con el tabaco». Las propuestas son contundentes: etiquetado frontal tipo cajetilla de cigarros, impuestos más altos a los ultraprocesados, restricción de publicidad y retiro de estos productos de comedores escolares y hospitales. Pero aquí está el problema: la industria alimentaria tiene más poder de lobby que la salud pública. Y mientras tanto, seguimos comprando veneno barato y sabroso.
¿Quién tiene la culpa realmente?
Tartaglione lo resume perfectamente: «No quiero responsabilizar a la persona que entra al supermercado. La realidad es que son baratos, ricos. Se soluciona entre la industria, el Estado y la persona». Pero cuando el Estado no regula y la industria diseña productos adictivos, ¿realmente tenemos elección? En México, donde el 23% de nuestras calorías ya vienen de ultraprocesados, la pregunta no es si vamos a enfermarnos, sino cuándo y de qué.
Fuentes consultadas:
- Aristeguinoticias – Alimentos ultraprocesados son ‘el nuevo tabaco’; en México su consumo va en aumento
- Bbc – Los alimentos ultraprocesados son una amenaza para la salud mundial, advierten los expertos – BBC News Mundo
- Es-us – Ultraprocesados: un especialista explica por qué son tan adictivos y, a la vez, tan perjudiciales para la salud
- Elpais – La invasión de los ultraprocesados: un centenar de estudios denuncia cómo ‘la industria alimentaria amenaza la salud pública’


