TL;DR
- El acompañante de una moto murió en Castellbisbal, el primer fallecido vial de 2026 en Cataluña
- El conductor resultó herido grave y fue trasladado al hospital Bellvitge
- La AP-7 mantiene su macabro récord: 17 muertos en 2025, la vía más letal de la región
- La mortalidad vial repuntó un 6% el año pasado tras años de tendencia a la baja
El primer día del año que nadie quería
El 3 de enero de 2026, a las 15:24 horas, sonó el teléfono en el Servicio Catalán de Tráfico. La llamada traía la noticia que todos esperan no recibir nunca, pero que llega con puntualidad macabra cada año: el primer accidente mortal en las carreteras interurbanas de Cataluña. El País reporta que una motocicleta chocó contra la valla de la AP-7 en Castellbisbal. El acompañante murió en el acto. El conductor, herido grave, fue evacuado al hospital de Bellvitge. Así arrancó el año en la autopista que parece tener sed de sangre.
La AP-7: la reina de la carnicería
No es casualidad que el accidente ocurriera precisamente en la AP-7. Esta autopista mantiene un triste récord que parece imposible de batir: fue la vía con más víctimas mortales en Cataluña durante 2025, con 17 decesos en total. Sí, leíste bien. Diecisiete personas que salieron de casa y nunca regresaron, todas en la misma carretera. Lo más preocupante es que esto no es una anomalía estadística, sino un patrón que se repite año tras año. Cuando una vía concentra tantas muertes, deja de ser un «accidente» para convertirse en un problema de diseño, mantenimiento o señalización que nadie quiere resolver.
La tendencia que se revirtió: cuando los números traicionan
El 2025 fue un año particularmente oscuro para la seguridad vial catalana. Después de años de tendencia a la baja en mortalidad, los números dieron un giro de 180 grados y repuntaron un 6%. En total, 144 personas perdieron la vida en las carreteras interurbanas de Cataluña. Cada uno de esos números tiene nombre, apellido, familia, sueños truncados. Y lo peor es que el primer fallecido de 2026 llegó apenas al tercer día del año, como si la carretera no pudiera esperar ni una semana para empezar a cobrar su tributo.
La moto: el eslabón más débil
Que el accidente involucrara una motocicleta tampoco es casual. Los motoristas representan uno de los colectivos más vulnerables en la carretera. Sin la protección de una carrocería, cualquier colisión se convierte en potencialmente mortal. El hecho de que fuera el acompañante quien falleciera mientras el conductor sobrevivió (aunque gravemente herido) muestra la aleatoriedad brutal de estos siniestros. No hay lógica, no hay justicia, solo física pura y dura que decide quién vive y quién muere.
Las preguntas incómodas que nadie hace
Mientras las autoridades investigan «los motivos» del accidente, hay preguntas que deberían estar sobre la mesa desde hace años: ¿Por qué la AP-7 sigue siendo la autopista más mortífera de Cataluña? ¿Qué medidas concretas se han tomado después de esos 17 fallecimientos en 2025? ¿Existen tramos especialmente peligrosos que requieren intervención urgente? El País señala que en los últimos 25 años, 73.500 personas han perdido la vida en las carreteras españolas según Stop Accidentes. Esa cifra equivale a borrar del mapa una ciudad entera. Y seguimos como si nada.
El ritual macabro que se repite
Cada año, el primer accidente mortal se convierte en noticia. Los medios reportan, las autoridades «lamentan profundamente», se abren investigaciones, y luego… silencio. Hasta que llega el siguiente. Y el siguiente. Y el siguiente. Mientras tanto, la AP-7 sigue ahí, esperando su próxima víctima. El conductor herido en Bellvitge lucha por su vida, el acompañante ya no puede luchar por nada, y las estadísticas frías nos recuerdan que esto no es excepcional, sino habitual. Lo verdaderamente excepcional sería que un año pasara sin que la AP-7 se cobrara vidas. Eso sí sería noticia.
La pregunta que queda flotando en el aire, tan pesada como el silencio después del impacto, es simple: ¿Cuántas muertes más necesitamos para que dejen de ser «accidentes» y se conviertan en lo que realmente son: fallas del sistema que podemos y debemos corregir? Mientras no respondamos eso, seguiremos contando cuerpos en lugar de soluciones.


