Cierre del estrecho de Ormuz dispara precios del petróleo y amenaza economía global

El 'impuesto geopolítico' de la guerra ya golpea mercados mientras México enfrenta su vulnerabilidad energética

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TL;DR

  • El Brent tocó 85.10 dólares, su máximo en 52 semanas tras el cierre del estrecho de Ormuz
  • México importa el 70% de su gasolina y diésel, pero el gobierno dice que ‘no hay problema’
  • Analistas proyectan escenarios con petróleo entre 80 y 200 dólares según duración del conflicto
  • El peso se depreció 2.03%, su peor jornada desde abril de 2025, y la BMV cayó 4.74%

El impuesto que nadie votó pero todos pagamos

Cuando el Brent tocó 85.10 dólares este martes, su máximo en 52 semanas, no fue solo un número en la pantalla. Fue la factura de una guerra que El Financiero llama «impuesto geopolítico» – ese recargo invisible que no aparece en ninguna ley pero sí en el precio de la gasolina, en los fletes marítimos y en la inflación que viene. El mecanismo es simple: Irán cerró el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, y la Guardia Revolucionaria advirtió sin ambages: «Si alguien intenta pasar, prenderemos fuego a esos barcos.»

México: entre la vulnerabilidad y el optimismo oficial

Mientras El Economista documenta que México importa el 70% de su gasolina y diésel, el gobierno federal insiste en que «hasta ahora, no hay problema para nuestro país». Los mercados hacen otra lectura: el peso operaba ayer en 17.63 por dólar con pérdidas de 1.91%, y la mezcla mexicana cerró en 66.63 dólares, su máximo en siete meses. La contradicción es evidente: un país que depende en gran medida de combustibles importados mira cómo se cierra la principal arteria petrolera del mundo y dice que todo está bajo control.

Los escenarios que nadie quiere pero todos calculan

Los analistas ya trazan probabilidades como si fueran apuestas en un casino global. El Economista asigna solo 10% de probabilidad al escenario optimista – ese donde EU destruye la capacidad naval iraní en días y el estrecho se reabre antes del colapso. El pesimista, con 40% de probabilidad, proyecta el Brent en 108 dólares según Bloomberg, inflación entre 3 y 5 puntos adicionales, y el peso rozando los 21 por dólar. Pero el más preocupante es el «realista» del 50%: semanas de fuego donde el Brent oscila entre 80 y 90 dólares, justo en el límite donde México tendría que activar el IEPS para contener las gasolinas.

Cuando el bypass también está bloqueado

Lo que hace esta crisis particularmente peligrosa es que Irán no solo atacó el estrecho de Ormuz. Según El Financiero, también golpeó la refinería saudita de Ras Tanura (550 mil barriles diarios fuera de línea), las instalaciones de almacenamiento de Fujairah en Emiratos y el puerto de Salalah en Omán. Fujairah es precisamente la ruta alternativa para esquivar el Estrecho – el principal hub de almacenamiento del Golfo. Cuando se bloquea la autopista principal y también el desvío de emergencia, el impuesto geopolítico se multiplica.

Los números que duelen más que los discursos

La Jornada reporta que el gas europeo llegó a cotizar por encima de los 65 euros el megavatio hora, nivel no visto desde enero de 2023, con un alza de 21.98% en un solo día. Desde el fin de semana se ha encarecido 69.87 puntos porcentuales. Mientras tanto, Reforma señala que los inversionistas ya se preparan para un conflicto prolongado, anticipando que la preocupación por la inflación seguirá siendo su principal inquietud. No es para menos: Deutsche Bank habla de escenarios extremos de 200 dólares por barril si Irán consigue imponer un cierre total con minas y misiles antibuque.

La trampa fiscal que nadie menciona en voz alta

Aquí está el dilema silencioso: bajar el IEPS para proteger el precio de la gasolina implica sacrificar el 8.1% de los ingresos tributarios federales. Esa decisión -proteger la gasolina o proteger el presupuesto- no tiene respuesta cómoda en un año donde ya se habla de ajuste fiscal. Mientras tanto, la inversión extranjera directa ya cayó entre 10 y 15% en lo que va de 2026, y cada semana que Ormuz permanece cerrado erosiona la confianza de los capitales que México necesita para el nearshoring.

El umbral de los 95 dólares que nadie quiere cruzar

Ese número mágico -95 dólares por barril de Brent- es el verdadero termómetro de esta guerra para México. Hoy está en 82. Cada día que Ormuz permanezca cerrado lo acerca a ese límite donde el mecanismo del IEPS llega a su tope. Si lo cruza de forma sostenida, el escenario pesimista deja de ser escenario y se vuelve la realidad cotidiana en las gasolineras, en la inflación y en el tipo de cambio. Trump promete que los precios bajarán una vez que termine el conflicto, pero La Jornada cita a Moody’s advirtiendo que cualquier interrupción prolongada impulsaría un aumento sostenido y profundizaría la aversión global al riesgo.

Lo que comenzó como un conflicto regional ya se convirtió en un problema económico global. El peso depreciándose 2.03%, su peor jornada desde abril de 2025. La Bolsa Mexicana de Valores desplomándose 4.74%. Y 150 buques varados esperando que alguien decida si pueden pasar o si serán incendiados. Mientras tanto, México sigue importando el 70% de lo que mueve su economía, y el gobierno insiste en que no hay problema. Alguien debería decirles que cuando se cierra la arteria del 20% del petróleo mundial, todos tenemos problema.


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