TL;DR
- Sergio Mayer pidió licencia indefinida como diputado federal para participar en reality show
- Su suplente, Luis Morales Flores, ya asumió las funciones legislativas
- El legislador presentó 5 iniciativas en su mandato actual, ninguna aprobada
- La noticia generó críticas en redes sobre el compromiso con el cargo público
Cuando el reality show es más importante que la realidad
No mames, esto sí es nuevo. Sergio Mayer, el diputado federal por Morena que antes era famoso por Garibaldi, ahora es famoso por pedir licencia indefinida de su curul para meterse a La Casa de los Famosos. Según El País, la separación temporal del cargo inició este martes, justo cuando arrancaba la sexta temporada del reality en Estados Unidos. Su suplente, Luis Morales Flores -un comerciante con licenciatura en Administración de Empresas- ya está sentado en la silla que Mayer dejó vacía.
Las prioridades de un legislador: ¿votaciones o nominaciones?
Aquí está el detalle que duele: Mayer estaba previsto para concluir su cargo en agosto de este año. O sea, le faltaban seis meses para terminar su mandato, pero prefirió irse a convivir con famosos bajo vigilancia 24/7. En redes sociales la gente no se guardó nada: «Es preocupante cuando parece tomarse más en serio el espectáculo que el mandato ciudadano», «aquí se ven verdaderamente tus prioridades», comentaban según el reporte de El País. Y tienen razón – si tu trabajo es representar a miles de personas, ¿qué mensaje mandas cuando abandonas el barco por un reality?
El récord legislativo: cinco iniciativas, cero aprobadas
Para entender la dimensión del asunto, hay que ver qué estaba haciendo Mayer en el Congreso. En su segundo mandato como legislador (2024-2027), presentó cinco iniciativas. Aquí viene lo bueno: ninguna fue aprobada. Tres están pendientes en comisiones, una fue desechada y otra más fue retirada. O sea, el tipo que ahora se va a encerrar en una casa para ganar 200,000 dólares (casi tres millones y medio de pesos, según El País) no logró sacar adelante ni una sola propuesta legislativa.
Morena defiende lo indefendible
Ricardo Monreal salió al quite: «Desde antes sabíamos de su vocación y de su actividad como actor y como integrante del mundo del espectáculo. Yo no tengo ningún comentario negativo». Claro, porque cuando un diputado abandona su cargo para irse a un reality, lo normal es aplaudir. Monreal agregó que Mayer «siempre fue cuidadoso, disciplinado con Morena y apoyó todas las reformas de la presidenta y del grupo». O sea, su valor estaba en votar lo que le dijeran, no en legislar.
La historia se repite: ya había estado en la casa
Lo más curioso es que esto no es la primera vez que Mayer se mete en ese show. Según El País, en la primera temporada de la versión mexicana ya había participado. El reality cerró su última temporada como el programa número 1 de la televisión en español en su franja horaria, con 2,1 millones de espectadores. Más público que el que probablemente vio alguna de sus iniciativas legislativas.
¿Y ahora qué sigue?
La pregunta incómoda que nadie hace: ¿qué pasa si gana el reality? ¿Vuelve al Congreso con 200,000 dólares más en la bolsa? ¿O renuncia definitivamente? Y más importante: ¿qué clase de sistema político permite que un diputado federal simplemente se ausente por tiempo indefinido para participar en un programa de televisión? El Sistema de Información Legislativa registra la licencia, pero no dice nada sobre el mensaje que esto manda a los ciudadanos. Mientras Mayer está encerrado compitiendo por un premio en efectivo, su suplente -que nadie votó- está tomando decisiones que afectan a miles de personas. Así de frágil resulta ser la representación popular cuando un reality show parece más atractivo que la realidad del país.


