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jueves, febrero 12, 2026

Slim se lleva otro pedazo: Macavil es el nuevo botín energético

Pemex cede el 60% de un campo con 33.7 millones de barriles a cambio de capital que no tiene

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TL;DR

  • Slim firma su tercer contrato con Pemex en menos de dos años
  • Macavil tiene 33.7 millones de barriles de condensado y 409 mil millones de pies cúbicos de gas
  • Pemex se queda con solo el 40% del negocio mientras aporta el recurso
  • El gobierno de Sheinbaum ya asignó 6 de los 11 contratos mixtos planeados
  • Slim compró Fieldwood México por 270 millones en enero para fortalecer Carso Energy

El juego de siempre: Pemex pone el recurso, Slim pone el dinero

No mames, otra vez. Carlos Slim acaba de firmar su tercer contrato con Pemex en 18 meses, y esta vez se trata del campo terrestre Macavil en Tabasco. Según El País, el magnate de 86 años se queda con el 60% del negocio mientras Pemex, la petrolera más endeudada del mundo, se conforma con el 40%. La fórmula es sencilla: Slim aporta el capital y la tecnología que Pemex no tiene, y a cambio se lleva la mayor parte de las ganancias de un campo que tiene reservas probadas de 33.7 millones de barriles de condensado y 409,100 millones de pies cúbicos de gas natural.

Macavil: el nuevo botín en la lista de conquistas de Slim

Lo interesante no es solo el contrato, sino la velocidad con la que Slim está acumulando piezas del rompecabezas energético. En septiembre de 2025 firmó para perforar 30 pozos en aguas profundas en Ixachi, Veracruz. En 2024 se metió en el yacimiento Zama con Talos Energy. Y apenas en enero de 2026 compró Fieldwood México, subsidiaria de la rusa Lukoil, por 270 millones de dólares. Fieldwood opera los campos Ichalkil y Pokoch en Campeche. Ahora suma Macavil. ¿Coincidencia o estrategia bien calculada?

Sheinbaum hereda el modelo: soberanía con asterisco

El gobierno de Claudia Sheinbaum está jugando a dos bandas. Por un lado mantiene el discurso de soberanía energética que heredó de AMLO, pero por otro abre la puerta al capital privado porque Pemex literalmente no tiene para pagar la renta. El País documenta que la administración actual ya asignó 6 de los 11 contratos mixtos que tiene previstos. El objetivo declarado es subir la producción de 1.6 a 1.8 millones de barriles diarios para 2030. La pregunta incómoda: ¿a qué costo?

La matemática no miente: Slim gana, Pemex sobrevive

Veamos los números fríos. Slim, con fortuna de 110,800 millones de dólares según Forbes, puede permitirse el riesgo que Pemex no puede asumir. Pemex tiene una deuda que la tiene ahogada, entonces acepta ceder el 60% de proyectos como Macavil a cambio de que alguien más ponga la lana. Es como si tuvieras un terreno con oro pero no tienes para comprar la pala, así que le dices al vecino rico: «tú excava y nos repartimos 60-40». El vecino gana más, pero al menos tú sacas algo. El problema es que este modelo convierte a Pemex en socio minoritario de sus propios recursos.

La reforma energética que nadie menciona

Aquí está el detalle que pocos señalan: la reforma energética de 2014 abrió la puerta a la participación privada, pero durante el sexenio de AMLO hubo un «parón» según El País. Sheinbaum está retomando ese camino, pero con cuidado de no llamarlo privatización. Le llama «contratos mixtos» y asegura que Pemex sigue siendo rector del sector. Técnicamente es cierto: Pemex tiene el 40% y voto en las decisiones. Pero en la práctica, quien pone el 60% del capital tiene más poder de lo que aparece en el papel.

¿Y los desarrollos específicos en Macavil?

El contrato es para «desarrollo» del campo, lo que en lenguaje petrolero significa todo: desde la perforación de pozos hasta la infraestructura de extracción, procesamiento y transporte. Slim no está comprando solo el derecho a sacar petróleo, está comprando el derecho a construir todo lo necesario para hacerlo. Carso Energy, la división energética de su conglomerado, se encargará de la parte pesada mientras Pemex supervisa. Lo que no dice el comunicado es cuánto tiempo tomará desarrollar Macavil, cuántos empleos generará realmente, ni qué porcentaje de las ganancias se quedará en Tabasco más allá de regalías.

El patrón que se repite: de servicios a dueño

Slim empezó en 2007 con contratos de servicios para Pemex. Luego compró Petrobal, el emprendimiento petrolero de la familia Baillères. Ahora tiene campos en aguas someras, profundas y terrestres. Cada contrato lo acerca más a ser un jugador principal, no solo un proveedor de servicios. Pemex, en cambio, se convierte cada vez más en un administrador de recursos que otros desarrollan. La ironía es que esto ocurre bajo un gobierno que prometió fortalecer a las empresas estatales.

La pregunta incómoda que nadie hace

Si Macavil tiene reservas probadas tan jugosas (33.7 millones de barriles no es poca cosa), ¿por qué Pemex no puede desarrollar el campo por sí sola? La respuesta oficial es falta de capital y tecnología. La respuesta real es que Pemex está tan mal administrada y tan endeudada que necesita socios para cualquier cosa que requiera inversión seria. Slim no es un salvador, es un inversionista que ve oportunidad donde otros ven riesgo. Y mientras el gobierno celebra cada contrato como «fortalecimiento de la producción nacional», la estructura de propiedad de los recursos mexicanos cambia lentamente pero de forma irreversible.


Fuentes consultadas:

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  • Entre Líneas

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