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martes, febrero 10, 2026

Seahawks ganan Super Bowl LX: La defensa manda, el MVP confunde

Bad Bunny robó el show mientras Seattle demostró que en el fútbol americano moderno, la defensa sí gana campeonatos

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TL;DR

  • Los Seahawks ganaron su segundo Super Bowl con una defensa que maniató al quarterback rival Drake Maye
  • Kenneth Walker III fue MVP con 135 yardas terrestres, aunque la defensa fue la verdadera dominadora
  • Bad Bunny presentó un espectáculo histórico en medio tiempo con homenaje a Puerto Rico
  • Sam Darnold jugó discreto pero seguro, mientras Drake Maye tuvo una pesadilla con 6 sacks

La defensa que nadie vio venir (pero todos deberían haber visto)

Si alguien te dice que el fútbol americano moderno es solo ofensiva, mándalo a ver la repetición del Super Bowl LX. Los Seattle Seahawks, según El País, hicieron algo que parecía imposible en 2026: ganar un campeonato con defensa. No cualquier defensa, sino la mejor de la liga en puntos permitidos, que maniató a Drake Maye como si fuera un novato en su primer partido profesional. Seis sacks, dos intercepciones, y mantener en cero a los Patriots durante tres cuartos completos. Eso no es defensa, eso es humillación táctica.

El MVP que nadie entendió (y todos aceptaron)

Aquí está la primera contradicción absurda: Kenneth Walker III, running back, MVP del Super Bowl. Primero en 28 años en ganar el premio jugando esa posición. 135 yardas en 27 carreras, estadísticas sólidas pero no espectaculares. Mientras tanto, la defensa de Seattle, según El País, fue «la auténtica dominadora del encuentro». ¿Entonces? La explicación oficial es que no hubo un solo artífice en la defensa, sino varios. Traducción: el comité del MVP no supo elegir entre los cinco o seis monstruos que destrozaron a Maye, así que le dieron el premio al ofensivo más visible. Clásico.

Los quarterbacks que nadie recordará

Sam Darnold completó 19 de 38 pases para 202 yardas y un touchdown. Estadísticas que en cualquier otro partido te harían pensar «bueno, al menos no la cagó». Pero en un Super Bowl donde tu defensa hace el 90% del trabajo, esas cifras son suficientes. Drake Maye, por otro lado, tuvo 295 yardas totales, 2 touchdowns y 2 intercepciones. Suena decente hasta que lees la parte de los seis sacks y te das cuenta de que pasó más tiempo en el suelo que de pie. El País lo llama «un Super Bowl de pesadilla», y no exagera.

Bad Bunny y la azotea que nadie esperaba

Mientras los Seahawks demostraban que la defensa sí gana campeonatos, Bad Bunny demostraba que Puerto Rico puede robarle el show a cualquier Super Bowl. El espectáculo de medio tiempo, según El País, incluyó «bailarines vestidos de arbustos tropicales y una escenografía que simulaba azoteas de dos edificios del Morro del Viejo San Juan y La Casita». Traducción: mientras los gringos ven fútbol americano, Bad Bunny les da una clase de cultura caribeña. Y probablemente fue más entretenido que los primeros tres cuartos del partido.

La paradoja del equipo que gana sin brillar

Seattle ganó su segundo Super Bowl de la historia. Lo hizo con un quarterback que jugó «discreto», un running back que fue MVP por default, y una defensa que debería haber ganado el premio colectivo. Mike Macdonald, el entrenador en jefe, diseñó un plan que básicamente decía: «Nosotros no vamos a ganar este partido, pero tú tampoco». Y funcionó. En una era donde todos quieren ver touchdowns de 80 yardas y jugadas milagrosas, los Seahawks ganaron haciendo lo aburrido: tacklear, presionar, y esperar a que el rival se cansara de caerse.

Lo que realmente ganó Seattle (y perdió la NFL)

El Super Bowl LX demostró algo incómodo para la liga: puedes tener todas las reglas a favor de la ofensiva que quieras, pero un equipo bien entrenado en defensa todavía puede ganar campeonatos. Los Seahawks no jugaron bonito, no hicieron jugadas para el highlight reel, y probablemente aburrieron a medio estadio. Pero ganaron. Y en el proceso, mandaron un mensaje claro a toda la liga: la ofensiva vende boletos, pero la defensa gana anillos. Ahora la pregunta es: ¿la NFL cambiará más reglas para evitar que esto vuelva a pasar, o aceptará que a veces el fútbol americano es un deporte de defensa?


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