14.2 C
San Luis Potosí
martes, febrero 10, 2026

La izquierda busca juntar los pedazos: Rufián y Delgado se alían en Madrid

El acto del 18 de febrero es solo el primer paso de una estrategia para unir lo que la fragmentación despedazó

Destacadas

Entre Líneas
Entre Líneashttps://entrelineas.news
Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

TL;DR

  • Rufián (ERC) y Delgado (Más Madrid) se juntan el 18 de febrero en la Sala Galileo
  • El acto es el primero de una serie para construir un frente común a la izquierda del PSOE
  • La fragmentación de Sumar, Podemos y otras fuerzas obliga a buscar nuevas alianzas
  • Rufián ya ha contactado con otros dirigentes para ampliar el espacio político

Cuando la suma no da, toca reinventar las matemáticas

Gabriel Rufián, el catalán que hace temblar los micrófonos del Congreso, y Emilio Delgado, el madrileño que navega las aguas de la Asamblea regional, se van a sentar juntos en la Sala Galileo de Madrid el próximo 18 de febrero. No es un concierto, aunque la música que pretenden tocar es la de la unidad de una izquierda que suena desafinada desde hace años. El País documenta que el acto será moderado por Sarah Santaolalla y que, según fuentes cercanas, «sencillamente, [son] dos personas que tienen afinidad». Pero vamos, que cuando dos figuras mediáticas de la política se juntan a «reflexionar sobre el futuro de la izquierda», lo de la afinidad suena a excusa educada para lo que realmente es: un intento de remendar un tejido político que se deshilacha.

El diagnóstico: la fragmentación como enfermedad crónica

Rufián lo dijo sin pelos en la lengua: a la izquierda del PSOE «la suma no da». Y tiene razón. Mientras el PSOE sigue siendo el gran referente de la izquierda española, el espacio a su izquierda parece un rompecabezas al que le faltan piezas y otras no encajan. Sumar «parece en declive», Podemos «no despega», y cada grupo tira para su lado como si la competencia fuera entre ellos y no contra la derecha. El País señala que este acto no es casualidad: viene después de que Rufián defendiera en Valencia la necesidad de «conformar un espacio no creado desde Madrid, sino desde las naciones sin Estado». Traducción: si Madrid no puede unir a la izquierda, quizás haya que buscar otros centros de gravedad.

La estrategia: empezar por Madrid pero no quedarse ahí

Lo interesante no es solo el acto del 18 de febrero, sino lo que viene después. Según las mismas fuentes que cita El País, este será «el primero de una serie de actos públicos con dirigentes de distintas fuerzas políticas a la izquierda del PSOE con las que Rufián ya ha contactado». O sea, no es un evento aislado, es el primer movimiento de una estrategia más amplia. Rufián, desde su posición en ERC, parece haber entendido que el independentismo catalán solo puede prosperar si hay una izquierda fuerte a nivel estatal, y para eso necesita aliados en Madrid. Delgado, por su parte, representa a Más Madrid, una fuerza con peso en la capital pero que necesita proyectarse más allá de la comunidad autónoma.

Las preguntas incómodas que nadie quiere responder

Aquí es donde el análisis se pone interesante. Primera pregunta: ¿de verdad creen que un acto en la Sala Galileo va a cambiar algo? La izquierda lleva años fragmentada, con egos que chocan, estrategias que se solapan y bases electorales que se disputan los mismos votos. Segunda: ¿qué pasa con los otros actores? Sumar sigue existiendo, Podemos no ha desaparecido, y hay decenas de organizaciones locales que se consideran parte de ese espacio. Tercera, y más importante: ¿la gente quiere otra sigla, otro frente, otra coalición? El electorado está cansado de ver cómo la izquierda se dedica a pelearse internamente mientras la derecha gana elecciones.

El contexto: cuando la oportunidad se convierte en urgencia

Rufián dijo en Valencia que «por primera vez, tenemos la oportunidad» de crear este espacio. Pero la verdad es que las oportunidades han existido antes y se han desperdiciado. Lo que hay ahora no es tanto una oportunidad como una urgencia. Con elecciones autonómicas y municipales en el horizonte, y con el PSOE consolidado como la gran fuerza de centro-izquierda, el espacio a su izquierda corre el riesgo de volverse irrelevante. El acto del 18 de febrero es, en ese sentido, un reconocimiento tácito de que lo que se ha hecho hasta ahora no funciona.

Lo que realmente está en juego

Más allá de las fotos conjuntas y los discursos sobre unidad, lo que Rufián y Delgado están intentando es algo mucho más profundo: redefinir qué significa ser de izquierdas en la España de 2026. Ya no se trata solo de políticas sociales o económicas, sino de cómo se construye poder político desde la diversidad territorial y organizativa. El catalán independentista y el madrileño municipalista buscando puntos en común es, en sí mismo, un mensaje: la izquierda puede (y debe) ser plural sin estar fragmentada.

El problema es que la historia reciente de la izquierda española está llena de intentos fallidos de unidad. Cada vez que alguien dice «hay que unirse», aparecen cinco razones para no hacerlo. Cada vez que se anuncia un «frente común», surgen tres deserciones. Rufián y Delgado tienen por delante el reto de demostrar que esta vez es diferente, que no se trata de sumar siglas sino de construir algo nuevo.

El 18 de febrero en la Sala Galileo será solo el primer acorde. La pregunta es si habrá quien quiera escuchar la canción completa, o si será otro tema que suene bien en el momento pero que nadie recuerde al día siguiente. Porque en política, como en la música, lo que importa no es tocar una nota alta, sino mantener el ritmo hasta el final.


Fuentes consultadas:

Autor

  • Entre Líneas

    Noticias claras, análisis profundo. La verdad se lee Entre Líneas. #EntreLineas

- Publicidad -spot_img

Más noticias

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias