TL;DR
- Trump acusó a Petro de narcotráfico y lo metió en la Lista Clinton hace meses
- La reunión fue calificada como ‘9/10’ por Petro y ‘gran honor’ por Trump
- Bernie Moreno, senador crítico de Petro, ahora celebra la ‘colaboración’
- Petro asegura que Trump ‘no cree en sanciones’ contra Colombia
Del insulto al abrazo: el viaje más rápido de Washington a Bogotá
No mames, ¿en serio? Hace menos de un mes Donald Trump acusaba a Gustavo Petro de ser un líder del narcotráfico, le había quitado la visa y lo tenía en la famosa Lista Clinton. Hoy el mismo Trump sale diciendo «Gustavo, un gran honor. Amo a Colombia». Según El País, Petro calificó la reunión como un 9 de 10 para sus expectativas. ¿Qué chingados pasó en estas semanas para que pasáramos de acusaciones criminales a cumplidos en el Despacho Oval?
El personaje sorpresa: Bernie Moreno y su cambio de chaqueta
Aquí hay un detalle que huele raro: Bernie Moreno, el senador republicano que asistió a la reunión. Este wey, un empresario colombiano nacionalizado gringo, tenía una narrativa previa «crítica con el Gobierno de Gustavo Petro». Pero después del encuentro, según El País, sale diciendo que «Colombia ha sido, y puede volver a ser, nuestro gran aliado y socio estratégico». O sea, de crítico a colaborador en lo que dura una reunión. ¿Qué le ofrecieron? ¿O simplemente el poder de Trump es tan cabrón que hasta los críticos se alinean cuando él dice ‘bailemos’?
La agenda secreta: energía, Venezuela y el fentanilo
Petro no se quedó corto en la rueda de prensa. Según El País, el presidente colombiano habló de todo menos de la telenovela de las 8: desde Gaza y cómo limpiar la matriz energética hasta el fentanilo y el papel que podría jugar Colombia en la reactivación de la economía venezolana. «Es cuestión de días que nosotros podamos proporcionar energía eléctrica a Venezuela», aseguró. ¿Entonces la reunión no era solo sobre drogas? ¿O es que Colombia se convirtió de repente en el puente energético para Venezuela que tanto necesita Estados Unidos?
El truco de las sanciones: cuando Trump ‘no cree’ en lo que él mismo impuso
Aquí está la joya de la corona: Petro dijo que «Trump no cree en sanciones» contra Colombia. Según El País, aunque no ofreció detalles sobre si el país volverá a tener el visto bueno de Washington ni sobre su salida de la Lista Clinton, la declaración es un golpe maestro. ¿Cómo que no cree en sanciones si él mismo las impuso? ¿O es que las sanciones eran solo moneda de cambio para negociar algo más grande? Petro reconoció las diferencias ideológicas pero dijo que los pactos se hacen entre «contradictores que pueden encontrar los caminos de una hermandad humana». Bonito discurso, pero ¿qué diablos negociaron realmente?
La pregunta que nadie hace: ¿y la descertificación?
En septiembre pasado, Estados Unidos descertificó a Colombia en la lucha contra las drogas. Según El País, Petro mostró los resultados de Colombia en esta lucha para convencer a Trump. Pero aquí está el detalle: ¿qué resultados? ¿Los mismos que en septiembre no eran suficientes? ¿O es que la métrica cambia según quién esté en el poder? Moreno dice que «aún queda mucho por hacer» pero califica la reunión como «un paso en la dirección correcta». ¿Correcta para quién? ¿Para Colombia o para los intereses gringos?
El timing perfecto: últimos meses de mandato
Moreno dijo que esperan «colaborar con la administración de Petro durante sus últimos meses de mandato». ¿Últimos meses? ¿Entonces esto es una carrera contra el reloj? ¿Qué quieren sacar antes de que termine el gobierno de Petro? Petro habló de limpiar la matriz energética y de ayudar a Venezuela. ¿Será que Estados Unidos quiere asegurar acuerdos energéticos antes de que llegue un nuevo gobierno en Colombia? ¿O es solo que Trump quiere sumar un ‘éxito diplomático’ rápido para su campaña?
Al final, lo que queda claro es que en política internacional las acusaciones graves de hoy son los abrazos de mañana. Trump pasó de llamar narcotraficante a Petro a decir que ama a Colombia. Moreno pasó de crítico a colaborador. Y Colombia sigue en la Lista Clinton pero ahora con un presidente que dice que Trump no cree en sanciones. ¿Quién entiende esta lógica? Lo único seguro es que cuando hay intereses de por medio, hasta los enemigos más acérrimos encuentran «caminos de hermandad humana». O al menos eso dicen mientras firman los acuerdos que nunca nos van a mostrar completo.


