TL;DR
- La Real Sociedad dominó el partido pero una expulsión en el minuto 82 cambió todo
- Ruiz de Galarreta anotó en el 87′ para rescatar un punto que sabe a gloria para el Athletic
- Gonçalo Guedes demostró por qué es el fichaje del año con un golazo espectacular
- El Athletic frena su mala racha pero sigue mostrando problemas de fondo
El gol que llegó cuando ya nadie lo esperaba
No mames, esto sí que fue de película. Imagínate: el Athletic arrastrando una mala racha, la Real Sociedad dominando el partido como si San Mamés fuera su casa, y de repente, en el minuto 82, Brais Méndez se saca una roja de la manga. Justo cuando todo parecía encaminado para los de San Sebastián, el partido dio un vuelco de 180 grados. Y ahí apareció Íñigo Ruíz de Galarreta, el salvador inesperado, para clavarla en el 87′ y rescatar un punto que sabe a gloria para los rojiblancos. El País documenta cómo el conjunto txuriurdin fue superior «en juego, ritmo y ocasiones», pero al final se fue con las manos vacías. O casi.
La Real Sociedad: mejor equipo, peor resultado
Aquí está lo verdaderamente doloroso para los de Imanol Alguacil. Según el relato de El País, la Real «imponía su plan y transmitía una sensación de control que parecía encaminar el partido a su favor». No es que fueran un poquito mejores, es que tenían el partido en el bote. Gonçalo Guedes, ese fichaje que costó apenas cuatro millones y que muchos miraban con escepticismo, se había convertido en la pesadilla de Unai Simón con un golazo desde fuera del área en el minuto 36. El portugués, que según la crónica «se ha convertido, por méritos propios, en una de las piezas clave de esta Real Sociedad», demostró por qué es considerado una de las operaciones del mercado. Pero el fútbol es así de cabrón: a veces haces todo bien y te vas con un empate.
La expulsión que lo cambió todo
Minuto 82. Brais Méndez, que había entrado apenas 20 minutos antes, comete una falta que le vale la roja directa. En ese momento, la Real Sociedad llevaba dominando el partido durante más de 80 minutos, pero de repente se encontró con diez hombres y un San Mamés que olía sangre. El análisis de El País es claro: «Con superioridad numérica, el Athletic encontró el contexto que necesitaba para reaccionar». Y vaya que reaccionó. Ruiz de Galarreta, que había entrado en el segundo tiempo, aprovechó «el desconcierto momentáneo y el empuje ambiental» para empatar un partido que parecía perdido. La pregunta incómoda: ¿por qué la Real no supo gestionar esos últimos minutos con un hombre menos?
Guedes: el fichaje que calló bocas
Hay que darle su merecido a Gonçalo Guedes. El tipo llegó el verano pasado por cuatro millones de euros, con el estigma de jugador irregular y en busca de relanzar su carrera. Pues bien, según El País, el portugués «ha respondido con personalidad, talento y una influencia constante en el juego ofensivo del equipo». Su gol en San Mamés no fue cualquier cosa: un «disparo espectacular desde fuera del área» que simboliza perfectamente su impacto en este equipo. Lo más interesante es que no se rindió después de que Unai Simón le negara el gol en dos ocasiones anteriores. Insistió, insistió y al tercer intento la clavó. Eso habla de un jugador con mentalidad ganadora, algo que la Real Sociedad necesitaba como agua de mayo.
El Athletic: salvado por la campana
Ernesto Valverde debe estar rezando a todos los santos después de este partido. Su equipo, según la crónica, «se vio superado por la Real Sociedad durante buena parte del encuentro». No es poca cosa admitir que te dominaron en tu propia casa. Pero el fútbol premia a veces a quien menos lo merece, y el Athletic logró «evitar la derrota y, de paso, contener una crisis que amenazaba con agravarse». El punto sabe a gloria, sí, pero también deja al descubierto problemas serios: dependencia de momentos mágicos, falta de control en el juego, y una defensa que sufrió más de la cuenta. Ruiz de Galarreta emergió como héroe, pero los héroes no deberían ser necesarios cada fin de semana.
¿Y la clasificación? Aquí está el detalle
Ahora viene lo que todos quieren saber: ¿esto afecta la clasificación? Pues mira, con este empate, el Athletic frena su mala racha pero sigue mostrando irregularidades preocupantes. La Real Sociedad, por su parte, se queda con la «amarga sensación de haber sido mejor» y perdiendo dos puntos que podrían hacer diferencia al final de la temporada. Lo que este partido revela es que la Real tiene nivel para competir con cualquiera, pero le falta esa malicia para cerrar los partidos cuando los tiene dominados. El Athletic, en cambio, sigue dependiendo de momentos de inspiración individual más que de un juego colectivo sólido. Un punto que para unos sabe a poco y para otros sabe a mucho, pero que deja más preguntas que respuestas sobre el futuro de ambos equipos.


